Compartir
Publicidad
'Memorias de un hombre en pijama': comedia romántica y costumbrismo confluyen en un divertidísimo relato animado
Críticas

'Memorias de un hombre en pijama': comedia romántica y costumbrismo confluyen en un divertidísimo relato animado

Publicidad
Publicidad

Nota de Espinof

Pocas cosas resultan tan gratificantes a la hora de enfrentarse a un largometraje que el hecho de que este logre mirarte de tú a tú, directamente a los ojos, y conecte instantáneamente contigo al exponer con total honestidad sus ideas, su historia y su modo de escudriñar la realidad que nos rodea día a día.

Esto, entre muchas otras virtudes, es precisamente el factor principal que da a ‘Memorias de un hombre en pijama’ el estatus de pequeña y fantástica anomalía dentro del cada vez más prolífico cine de animación nacional. Una nueva muestra de la capacidad de Paco Roca para capturar la esencia de la vida que no entiende de formatos.

Esta nueva adaptación de la obra del historietista y novelista gráfico valenciano tras la impecable ‘Arrugas’, dirigida en esta ocasión por Carlos Fernández de Vigo, abraza sin ningún tipo de vergüenza los cánones de la comedia romántica —atípica en el panorama animado— en un producto tan divertido como fugaz.

Así, un sentido de la comedia amable y muy efectivo —marca de la casa Roca— salpimentarse con frescor una historia tan arquetípica como la amalgama de personajes que circula por la pantalla, que no deja demasiado lugar para la sorpresa, pero que logra arrancar con no demasiada dificultad alguna que otra carcajada cómplice.

memorias de un hombre en pijama

Todos los lugares comunes del género que puede recorrer —y recorre— ‘Memorias de un hombre en pijama’ se olvidan fácilmente gracias a dos elementos concretos; siendo el primero de ellos la forma en que la película retrata esas crisis propias de los treinta y tantos —o cuarenta y pocos—, tan veraz y de andar por casa como universal y reconocible.

Pero si hay algo que termina de redondear la cinta y elevarla hasta el terreno de lo notable, eso es su pareja protagonista. Resulta complicado no caer rendido y, en mi caso, proyectarse en un Paco entrañable —doblado por un Raúl Arévalo cuya voz encaja de maravilla con el personaje—, enamorarse de una Jilguero encantadora y proyectarse en su experiencia juntos.

memorias de un hombre en pijama

Desde el alma insuflada por su creador hasta una animación sencilla pero sobradamente efectiva, pasando por una banda sonora fabulosa firmada por el grupo catalán Love of Lesbian; todo en ‘Memorias de un hombre en pijama’ supura mimo y dedicación fotograma a fotograma. Algo que enriquece un filme que trasciende a su naturaleza para brindarnos un pedazo de vida animada en dos dimensiones.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio