'La Princesa': la salvaje película en Disney+ quiere ser una sangrienta y divertida mezcla de 'Redada asesina' y 'Enredados' pero solo brilla de forma aislada
Críticas

'La Princesa': la salvaje película en Disney+ quiere ser una sangrienta y divertida mezcla de 'Redada asesina' y 'Enredados' pero solo brilla de forma aislada

Durante los últimos años se está notando un mayor interés por parte de Estados Unidos a hacer películas de acción con protagonista femenina. Bien recientes tenemos títulos como 'Jolt', 'Kate' o 'Agentes 355'. Tampoco es que fuera difícil ir a más, pues Hollywood nunca apostó con demasiada fuerza por este tipo de propuestas, pero todo apunta a que sería algo que podría ir consolidándose

El último ejemplo hasta ahora lo tenemos con 'La Princesa', una comedia de acción protagonizada por Joey King que llega a Disney+ este 1 de julio. Descrita por Jake Thornton, uno de sus guionistas, como un cruce entre 'Enredados' y 'Redada asesina', es una prometía que prometía ser uno de los grandes pasatiempos de este verano, pero a la hora de la verdad es una de esas propuestas que se empeña en molar en todo momento y luego solo sucede en algunas ocasiones.

Quiere molar demasiado

'La Princesa' es la historia de una joven heredera apresada en la torre más alta del castillo tras negarse a casarse con la persona con la que fue prometida contra su voluntad. El despechado pretendiente decide entonces hacerse con el poder por la fuerza, pero ella va hacer todo lo posible por abandonar su encierro y hacerle frente. Vamos, un cuento de hadas con un enfoque muy diferente al que estamos acostumbrados, material de base suficientemente suculento como para sentir curiosidad por el resultado.

Para potenciarlo se arranca directamente con la princesa interpretada por King ya apresada, lo cual permite que la acción haga acto de presencia al de pocos minutos en lugar de respetar la narración lineal de la historia. Ninguna pega sobre el papel a esa decisión, pero aquí acaba siendo un pequeño lastre, ya que no queda otra que ir introduciendo diferentes flashbacks a lo largo del relato para justificar cosas, rompiendo así el ritmo vibrante que el director Le-Van Kiet busca imprimir a 'La Princesa' en todo momento.

Además eso crea la sensación de ir llenando vacíos de forma demasiado conveniente cuando una aproximación más tradicional hubiese permitido que desde el primer momento nos creamos que la protagonistas es capaz de patear el culo a todo aquel que le ponga por delante. Por querer ir demasiado de frente lo que consigue es mitigar ese efecto.

Luces y sombras de 'La Princesa'

La Princesa Joey King

A cambio, 'La Princesa' exhibe unas escenas de acción por encima de la media actual, tanto por su obvio intento de limitar al máximo que sea el montaje lo que cree una aura de espectacularidad como por la implicación de King en esas secuencias. Eso a su vez redunda en una mayor diversión, algo muy importante aquí, pues rápidamente queda claro que estamos ante una película con un enfoque desenfadado que va a echar mano del humor siempre que lo que crea pertinente.

Todo ello desemboca en momentos puntuales en los que 'La Princesa' realmente está a ese nivel que desea de molar más que nadie. Tanto los movimientos de cámara como las coreografías brillan y como espectador disfrutas de lo lindo. Lo que no hay es una continuidad real, es decir, dentro de una secuencia hay partes concretas muy logradas, pero nunca llega a rematar por completo el conjunto.

La Princesa Escena

De hecho, hay hasta situaciones puntuales en los que esa búsqueda de una mayor fluidez visual acaba dando pie a momentos puntuales que rozan lo ridículo -pienso por ejemplo en esa pelea en las escaleras con los enemigos atacando uno a uno a la protagonista-. Tampoco ayuda que la inversión en efectos digitales diste mucho de ser la apropiada y haya ciertos retoques con una credibilidad entre escasa y nula.

Al final lo que queda es un cóctel desigual, tanto en lo narrativo como en lo puramente visual. Un gran punto a su favor es su ajustada duración -a duras penas llega a la hora y media de metraje- y que no se corta ni un pelo en las escenas de acción. Aquí hay sangre y muertes a cascoporro, logrando además que ese difícil equilibrio entre su voluntad cómica y la contundencia de la acción nunca se desnivele por completo hacia ninguno de los dos extremos. Eso sí, nunca es especialmente divertida, pero ese toque de ligereza que aporta sí que le sienta bien.

En resumidas cuentas

Joey King En La Princesa

'La Princesa' prometía llegar mucho más alto de lo que consigue, lo cual deja con un sabor agridulce. Con todo, al menos busca tener cierta personalidad visual, no se anda con tonterías en el tratamiento de la violencia -ojo, tampoco esperéis aquí una carnicería- y King está bastante convincente. Algo es algo.

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