Matt Damon, efectividad sin brillantez


Matt Damon llega mañana con ‘Green Zone: Distrito protegido’, un drama bélico bajo la batuta de Paul Greengrass, con quien antes trabajó en la brillante ‘El ultimátum de Bourne’. En esta tercera entrega de la saga Bourne, Greengrass hizo un gran trabajo y contó con un actor protagonista tremendamente efectivo para este tipo de películas. Damon, con una trayectoria destacable, digna y llena de desafíos, se ha convertido en un actor taquillero, muy querido, a pesar de que no siempre se le suele valorar su trabajo interpretativo como debiera.

No es un actor de gran profundidad dramática, flaquea con la comedia, pero ha encontrado en el cine de acción un lugar idóneo para explotar su verdadero valor: la efectividad. Matt Damon resuelve con soltura, con énfasis y entrega sus papeles, sin el brillo de otros más dotados, pero cuenta el favor del público.

Sin embargo, a pesar de todo ha conseguido más prestigio que su amigo del alma, Ben Affleck a quien conociera a comienzos de los ochenta y con quien ha compartido trayectoria y una estrecha unión. Ambos aparentaban, hace algunos años, ser dos jóvenes actores con enormes ganas de triunfar, pero el trabajo y sus filmografías los han colocado a niveles diferentes. Sin menospreciar el trabajo de Affleck, creo que Damon ha sabido elegir mejor su rol, acertar con personajes mucho más ajustados a su perfil y labrarse la etiqueta de actor deseado, que no da problemas y es todo entrega.

Curiosamente su primera aparición en la gran pantalla fue en la comedia ‘Mystic Pizza’, que no tiene nada de especial sino fuera porque supuso la reunión de algunos actores con gran proyección, de los que sólo lograron mayor gloria el propio Damon (a pesar de su escasa presencia en el film) y Julia Roberts, aunque por el camino intermedio han quedado otros como Lili Taylor y Vincent D’Onofrio.

Como anécdota, participó junto a Affleck como extras en ‘Campo de sueños’, ese drama con el béisbol como protagonista en la época dulce de Kevin Costner. Y tras una pausa en su carrera para estudiar, finalmente regresó, pasando por televisión en títulos olvidables (‘Colegio privado’, ‘Gerónimo, una leyenda’) hasta aparecer en ‘Días de gloria y, especialmente destacado, en ‘En honor a la verdad’, un drama bélico de Edward Zwick compartiendo cartel con Denzel Washington y Meg Ryan.

Tras un papel secundario en la estupenda comedia ‘Persiguiendo a Amy’ (de junto a Affleck), participa en ‘Legítima defensa’. Bajo la dirección de Francis F. Coppola, la película fue un notable éxito comercial que le sirvió para relanzar su carrera, interpretando a un abogado novato pero impetuoso que luchaba en un caso de corrupción.

Su unión a Affleck le llevó también a coescribir un guión. Ambos amigos estaban seguros que su talento y entusiasmo tenía que verse recompensado con la realización de su historia, que finalmente llegó, con la dirección del atípico Gus Van Sant en ‘El indomable Will Hunting’ (1997). Papel protagónico para Damon (junto a Robin Williams), con un brillante trabajo que obtuvo varias nominaciones a los Oscars incluido el de mejor guión original y al mejor actor. Sin duda, aquello supuso la consagración de ambos. Una película no especialmente original, pero que contaba con buenos momentos y muy del gusto del academicismo hollywoodiense.

Fue un punto de inflexión para Damon, que se convertía en una estrella consagrada y junto a Affleck serían considerados como dos de las más destacadas promesas de Hollywood. Sin embargo, también hay que reconocer que fue demasiado premio para tan poco fondo. En el caso de Damon, le supuso un camino más fácil hacia grandes producciones, como trabajar en ‘Salvar al soldado Ryan’ junto a Spielberg o en ‘El talento de Mr. Ripley’, donde a pesar de su esforzado trabajo, demostraba que no sería capaz de volar más alto de lo que ya había hecho.

Tras algún papel menos relevante y en cintas más discretas como ‘La leyenda de Bagger Vance’, ‘Descubriendo a Forrester’ o ‘Todos los cabellos bellos’, entra a formar parte de la terna de estrellas de ‘Ocean’s eleven’. Éxito notable de taquilla, pero que iba configurando a Damon como un actor de gran cartel, que no decepciona, pero tampoco sorprende.

Tras algunos títulos más, poco trascendentes, le llega el guante perfecto a su horma. Jason Bourne, un fugitivo adiestrado a al perfección con una amnesia intrigante que busca superar su confusión acerca de quién es realmente. Cinta habilidosa, espectacular por momentos y que lo convierte en todo un héroe de acción. Ha conseguido interpretarlo con gran resolución en dos entregas más, formando una trilogía tan bien considerada como entretenida, y que mejora con el tiempo.

Sus escarceos en la comedia evidencian su falta de talento para el humor, a pesar, de ser un intérprete esforzado y que no por ello consigue hacer el ridículo, sino resolverlo con entrega. ‘Pegado a ti’, ‘Eurotrip’ o ‘Una chica de Jersey son olvidables.

‘El mito de Bourne’ la segunda entrega de su mejor personaje y nuevas entregas de la saga Ocean le dan aún más éxito, glamour e importante sueldos. Participa en la vitoreada ‘Infiltrados’ junto a Scorsese, nuevamente con eficacia, en ‘El buen pastor’ y en ‘¡El soplón!’, con cambio físico radical, pero sin suficiente recompensa.

Ahora tiene en cartelera ‘Invictus’, nueva demostración de su capacidad interpretativa capaz de no decepcionar pero tampoco de deslumbrar y llega con ‘Green Zone: Distrito protegido’, donde esperemos recupere sus mejores momentos, también de la mano de Greengrass, puesto que con ‘El ultimátum de Bourne’ lograron una excelente alianza. Dirección nerviosa, frenética y fantástica de las escenas de acción y un Damon que consigue darle mayor intensidad a su aturdido pero hábil Jason Bourne.

Su futuro es intenso, ya que tiene algunos títulos anunciados como ‘Margaret’, un drama junto a Anna Paquin y Mark Ruffalo, y ‘The Adjustment Bureau’, basada en un relato de Philip K. Dick y junto a Emily Blunt. Y es que Damon es uno de los actores más rentables de Hollywood, y eso que le echo en falta un poco más de sangre y ser algo menos hierático.

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