12 rusos sin piedad

Se acerca irremediablemente el fin de año y ya estoy dándole vueltas a mis “top ten” de lo mejor y lo peor de 2008. Evidentemente, tengo muchas candidatas a lo segundo y pocas a lo primero. Una de ellas, que creo que finalmente dejaré entre las diez películas más destacadas del año, es esta ‘12’, del ruso Nikita , una nueva versión del clásico norteamericano ‘Doce hombres sin piedad’ (‘12 Angry Men’) que se estrenó en España el pasado 13 de junio.

En 1954, Sidney Lumet, que aún nos sigue ofreciendo cine de calidad (‘Antes que el diablo sepa que has muerto’ es otra de las mejores películas de 2008), se encargó de narrar en la gran pantalla la toma de decisión de un jurado ante un caso de asesinato; algo que parecía simple se va complicando cada vez más, gracias a uno de esos doce hombres, que intentará que efectivamente se haga justicia con el acusado. Con ‘12’, Mikhalkov traslada la misma historia a la Rusia actual, y lo que se debe decidir es si un muchacho checheno es culpable del asesinato de su padrastro (oficial del ejército ruso).

Me refería a los remakes hace poco, con motivo de la nueva ‘Ultimátum a la Tierra’ (2008), esa torpe actualización del film dirigido por Robert Wise, curiosamente, también en los años cincuenta. Y citaba a Martin Scorsese y su ‘Infiltrados’, como uno de esos casos recientes en los que las nuevas versiones pueden superar a las anteriores; como se comentó en esa entrada, no es que sea un caso aislado. Realmente, la cuestión esencial no debería ser (creo yo) si se supera o no a la original, puesto que esto es tremendamente relativo/subjetivo. Lo fundamental, lo que creo que nos interesa de verdad, es si el remake funciona, si aporta algo, si incorpora información novedosa al público que ya ha visto la película “vieja”.

En este sentido, tenemos que apuntar ‘12’ a esa selecta lista de remakes que sí merecen la pena, que aportan algo y no se limitan a aprovechar la fama y el prestigio del clásico que toman como base. Porque ahí está la clave, en basarse libremente en la película original, para actualizar su contenido sin perder (porque tiene delito) los fundamentos de la historia que cuenta la obra que se toma como objeto de remake. Nikita Mikhalkov no sólo se muestra como un respetuoso admirador del film original, sino que lo aprovecha para tratar los temas que le interesan.

Que no es una película-fotocopia de es más claro cuando miramos la duración de ambos films; mientras que la obra de Lumet se despacha en unos perfectos 90 minutos, la de Mikhalkov dura unos 150. Esa hora de más podría verse como un añadido artificial e innecesario, una simple extensión de una trama que realmente no necesita nada más, pero el prestigioso realizador ruso (ganador de un Oscar por la famosa ‘Quemado por el Sol’) los emplea, con maestría, para retratar a su país y criticar el sistema judicial (en general, ojo, no el ruso en particular). Por tanto, puede entenderse perfectamente que ‘12’ va un paso más allá que ’12 Angry Men’, en el sentido en el que extiende su carga crítica y lanza un severo puñetazo a todos los que creen en la justicia y en lo que es correcto.

Dicho esto, hay que añadir que Lumet puede estar tranquilo porque su clásico sigue siendo inmejorable. Creo que Mikhalkov peca de querer abarcar un poco más de la cuenta, olvidándose del caso que debe estudiar el jurado, y a veces da la sensación de que los hechos están forzados, que los personajes actúan y hablan de forma artificial, como títeres que tienen un discurso pre-grabado y lo sueltan porque sí. Sin embargo, los actores, todos, están fantásticos, y esa sensación de ser justo lo que tienen que ser se ve matizada por sus magníficas interpretaciones. Hay momentos para cada uno de ellos, para los doce, y el propio director, que encarna a uno de ellos, se reserva la mayor sorpresa de la película. Cuando le toca intervenir, uno no puede sino aplaudir, y es que ‘12’ tiene un giro final sorprendente, una vuelta de tuerca necesaria.

En definitiva, una película realizada con maestría y de una carga explosiva, que dejará satisfechos a todos, a los que esperaban encontrar cine europeo de calidad, al Nikita Mikhalkov más crítico y/o una nueva versión, respetuosa pero diferente, de ‘Doce hombres sin piedad’. No quedará como un clásico del cine, pero hoy por hoy, es de lo mejor que puedes encontrar.

En Blogdecine:

‘12’ de Nikita Mikhalkov, otra vuelta de tuerca

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