‘Bajo las estrellas’, la historia de siempre con un enfoque original

Mañana, 15 de junio, se estrena ‘Bajo las estrellas’, la película ganadora del Festival de Cine español de Málaga. Tras mi visita a la ciudad andaluza, comenté que estaba de acuerdo con el premio y que, efectivamente, este largometraje me había parecido el mejor de los que tuve oportunidad de ver allí.

El guión, basado en ‘El trompetista del Utopía’, de Fernando Aramburu, cuenta la historia de Benito Lacunza (Alberto San Juan), camarero holgazán aspirante a músico de jazz, que tiene que volver por unos días a Estella, su pueblo natal. Allí descubre con sorpresa que su hermano Lalo (Julián Villagrán), un santurrón aficionado a hacer esculturas con chatarra, se ha echado novia. Benito la conoce de sus juergas adolescentes: es Nines (Emma Suárez), una madre soltera castigada por la vida. Benito se propone impedir que Lalo caiga en semejante trampa, pero sus planes se derrumban cuando conoce a la hija de Nines, Ainara (Violeta Rodríguez), una niña introvertida, rebelde y fumadora precoz, con quien Benito entabla una insólita amistad. Producida por Fernando Trueba, se trata de la opera prima del director, Félix Viscarret (en la foto junto a los actores), que obtuvo, además del premio a la mejor película, una biznaga por la dirección. El mayor el mérito que tiene el autor en su primer trabajo es habernos acercado una historia que parece diferente, a pesar de que el argumento no es excesivamente original.

Viscarret logra desmarcarse de esas producciones nacionales tan falsamente dramáticas y tan exageradas que solemos encontrar en la cartelera, gracias a un tono que guarda el equilibrio en esa floja cuerda que es la tragicomedia o ese punto intermedio entre el humor y el drama, imposible para otros. El enfoque desenfadado y no siempre dramático traslada a ‘Bajo las estrellas’ hasta esa posición entre las risas y las lágrimas que, en mi opinión, es su mayor virtud.

El actor Alberto San Juan, que también se llevó una biznaga a la mejor interpretación masculina, aporta los momentos de humor y de descaro que más benefician ese tono lleno de alivios cómicos. El actor secundario, Julián Villagrán ('Bienvenido a casa'), que interpreta al hermano de Beni, también está perfecto en su papel. En cuanto al personaje, además, es de agradecer que no lo hayan presentado como el retrasado habitual que supone una carga para la familia. La niña, Violeta Rodríguez, sería el tercer personaje más importante y también en ella encontramos a una actriz excepcional que rebosa diablura y encanto en su papel de “Puerquita”. Sin embargo, el personaje Emma Suárez apenas consiste en nada y ella es la intérprete que más afectada está, en un elenco muy natural y muy integrado con la historia.

SPOILER Por poner alguna pega, diría que resulta demasiado conveniente para la historia y para los personajes que muera el hermano. Además de que parece esa casualidad que se necesita para resolver la película, es un hecho que se puede anticipar con mucha facilidad. De nuevo aquí se podría ver cómo no es el guión el punto fuerte de la película, sino el tratamiento de Viscarret y de los actores.

Este hecho conveniente nos lleva a un final feliz. Parece que estuviese de moda no terminar las películas con “fueron felices y comieron perdices” porque suena demasiado a cine comercial hollywoodiense, pero ‘Bajo las estrellas’, de nuevo gracias a su tono y a una aparente frialdad, demuestra cómo se puede acabar bien sin por ello resultar necesariamente ñoño. En este caso, es más adecuado que el posible final desgraciado que habría estado forzado sólo por esa tendencia rompedora de no incluir un final feliz. FIN DEL SPOILER

La fotografía de Álvaro Gutiérrez tiene una interesante tonalidad ocre que transmite calidez y cercanía. Los escenarios y la ambientación saben combinar la sensación de autenticidad con una gran originalidad y belleza, aunque por momentos estemos hablando de la belleza de lo cutre. Una realización con encuadres interesantes y adecuados a la historia que se cuenta completaría las virtudes de un film que, si bien no es el no va más, al menos es diferente a lo que estamos acostumbrados a ver, produce empatía y emoción y se disfruta durante su visionado.

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