'Disturbia', la ventana indiscreta

Este próximo viernes se estrena entre nosotros 'Disturbia', film protagonizado por la nueva estrella emergente Shia LaBeouf, ya sabéis, ése que pasará a la historia por ser el hijo del arqueólogo más famoso de todos los tiempos, y que interpretó esta película antes de meterse en la superproducción 'Transformers', producida por tito Spielberg, a la cual le auguro el mismo éxito que tuvo en los USA, lamentablemente.

Y digo lamentablemente, porque a pesar de que en un principio podríamos hallarnos ante un eficiente film de suspense, lo cierto es que no es así. Además, se permite el lujo de plagiar descaradamente 'La Ventana Indiscreta', esa magistral obra de Alfred Hitchcock, de la que copia literalmente algunos planos y algunos detalles argumentales, verdaderamente importantes. Pero hasta esto no tendría ni la más mínima importancia, si estuviese realizado con un mínimo de eficacia, pero con D. J. Caruso detrás de las cámaras, eso era prácticamente imposible.

¿De qué va 'Disturbia'? pues como os habréis podido imaginar de un chaval que estando recluido en su casa por culpa de un arresto domiciliario (estos jóvenes de hoy día...) se entretiene mirando por la venta espiando a sus vecinos. Un día, y debido a unas dotes deductivas de lo más sorprendente, descubre que uno de sus vecinos podría ser un asesino muy buscado por la policía. Evidentemente, y como nuestro protagonista es una especie de delincuente juvenil, la gente no le cree, incluida su madre.

El film tiene un arranque espectacular, unos cinco primeros minutos realmente logrados, aunque éstos no tengan nada que ver con la trama desarrollada posteriormente, y sólo sirvan para definir un poco al personaje central, creándole un trauma que le marcará posteriormente para así intentar justificar algunas de sus acciones posteriores, y que nosotros únicamente vemos reflejada una en cierta respuesta que le da el personaje a un profesor de español. A partir de ese momento, ni trauma ni nada, estamos ante un joven americano de lo más normal y corriente, eso sí interpretado por un Shia LaBeouf totalmente convincente, y es que este chaval de momento está empezando bastante bien.

El problema de la película, dejando a un lado idioteces como la parte en la que se prenda de una vecinita que está de muy buen ver (y que lee 'Lolita' de Nabokov en el tejado de su casa), y que evidentemente logrará llamar su atención, o la relación que el protagonista tiene con un amigo, cuyo coeficiente de inteligencia es el de una fotocopiadora, es que en todo lo que se refiere a la trama de suspense, no resulta creíble en ningún momento, por estar simple y llanamente mal expuesto. Desde el principio ya sabemos lo que hay, y es imposible que la solución al problema sea otra. Tanto es así, que algunas de las situaciones están demasiado alargadas, evidentemente para cubrir una cierta duración estándar, no les vaya a salir un cortometraje. En dicha parte, tenemos de todo, desde las estúpidas escenas en las que el vecino sospechoso intenta "convencer" a la chica para que le dejen en paz, pasando por aquella en la que el amigo del prota se mete en la casa a rescatar cierto objeto, y con una cámara de vídeo filma sin querer un detalle bien importante (¡¡¡¡y que en otra escena posterior está cambiado!!!!), o toda la parte en la que el villano de la función decide hacer algo que irremediablemente le llevará a la perdición, demostrando una vez más, que los malos en una película así casi siempre son tontos.

A LaBeouf le acompañan la olvidada Carrie-Ann Moss, mundialmente conocida por la trilogía Matrix, tras la cual no parece que haya tenido muy buena suerte, lo cual es una pena, porque esta actriz tiene una buena presencia, casi magnética. David Morse interpreta al sospechoso vecino de marras, y lo cierto es que este eterno secundario ha estado mejor otras veces. Aquí está como desganado, con un personaje bastante mal dibujado y que no inspira temor alguno. Indudablemente, y dejando de lado su lamentable guión, el director no se esfuerza ni lo más mínimo por dotar al film de cierta personalidad, llegando a parecer por momentos el típico telefilm de sobremesa, y desaprovechando algunas de sus propuestas, quizá pensando que con lo expuesto nos iba a llegar, o sea, subestimando al espectador. Es una pena lo de Caruso, porque sin haber visto su ópera prima, tiene un film realmente interesante y que no está mal, 'The Salton Sea', pero el resto no hay por donde cogerlo.

Una mala película, decepcionante en casi todos sus aspectos y no es de extrañar su retraso en las carteleras españolas. Nos han colado un subproducto totalmente inservible, en la que por cierto ha metido mano como productor Ivan Reitman, demostrando que es casi tan malo como cuando le da por ponerse detrás de una cámara (salvo alguna excepción, claro).

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