'Mientras duermes', miedo a lo conocido

Siguiendo con el cine que se está adelantando en el Festival de cine Fantástico y de Terror de Catalunya en Sitges, nos centramos ahora en el film de Balagueró ‘Mientras duermes’, que llegará a las pantallas este mismo viernes. Protagonizado por Luis Tosar y Marta Etura y con intervenciones de Alberto San Juan, Iris Almeida, Pep Tosar, Petra Martínez y Margarita Rosed, el film ofrece como aliciente clave la interpretación impecable de su actor principal en el papel de un conserje de finca urbana que, a pesar de aparentar una amabilidad y una normalidad totales, mantiene una peculiar relación con los propietarios e inquilinos y esconde un secreto muy perjudicial para quienes ignoran la amenaza que habita unos pisos más abajo.

El director escoge una historia minimalista para construir a su alrededor y opta por una narración de baja intensidad porque no quiere que, en este caso, su terror se base en los sustos o en la facilidad de las imágenes truculentas y terroríficas. Si bien esto es loable como intención, también es más difícil que la consecución sea efectiva. Para ello, resulta fundamental crear una atmósfera que mantenga la tensión y no es que el director haga un mal trabajo al respecto, ya la atmósfera está ahí, pero no con intranquilidad suficiente como para suplir el poco alcance de un guion que se queda corto a lao hora de explotar los conceptos de partida.

Jaume Balagueró consigue encuadres bien situados para regalarnos planos vistosos y la fotografía nos adentra muy bien en ese mundo, contribuyendo a la atmósfera más que cualquier otro aspecto del film. La localización del edificio modernista de Barcelona es tan espectacular que todo lo retratado se muestra agradecido.

El montaje tiende a ser invisible durante la mayoría del metraje y solamente se deja ver en algunas ocasiones, haciendo cortes discontinuos –que algunos conocen como jump cuts– o distorsionando el ratio de fotogramas por segundo. Estas variaciones, más que marcar una mayor tensión o recalcar las escenas de violencia, como probablemente era su propósito, en mi opinión se salen de la tónica general de forma demasiado brusca. De hacerse, deberían haberse repartido por toda la película. Del montador habría sido también la labor de dotar de mayor tensión al conjunto y quizá de aligerar un arranque más oneroso de lo deseable.

Terror cotidiano

El terror sobrenatural o de ciencia ficción, por mucho que nos haga estremecernos en la sala, no nos mantendrá inquietos más allá de la proyección, con pánico de que la situación se reproduzca en nuestras vidas. La ventaja del miedo a lo cotidiano, que en primera instancia podría sonar menos impactante, estaría en lograr contagiarlo hasta al más pintado. A eso juega esta película, ya que tanto el tema de la violación de la intimidad como la psicopatía ajena producen inquietud sin más que pensar en ellas. Pero la cinta no va más allá de lo que estas nociones asustan por sí solas. Personalmente, no sentí temor ni por un instante y no creo que sea solo porque no soy una persona sugestionable. Me costaría creer que ninguna espectadora haya mirado bajo su cama la noche que vio ‘Mientras duermes’. Cierto es que podría no transmitir ese temor y funcionar a pesar de ello, pues hay muchas más cosas que ofrecer y el miedo es casi el efecto más facilón. Quienes rechazan los sobresaltos agradecerán que no se dé ninguno.

El thriller de reciente estreno ‘La víctima perfecta’ parte de un argumento sumamente similar y guarda numerosas concomitancias con ‘Mientras duermes’. Si bien en aquella el mayor problema era la ausencia de atmósfera y aquí ese aspecto está más logrado, comparte con la de la Hammer la falta de ganas de ir más allá con la historia y el poco aprovechamiento de unas ideas de partida que, aunque no sean rompedoras, tienen mucho que aportar. En ninguna de las dos fui capaz de ver a un verdadero psicópata en los personajes principales. En la estadounidense puede que a causa del actor elegido, cosa que no sucede en esta, ya que Luis Tosar dota a su personaje de matices e inquietud, pero en el guion de Alberto Marini falta algo para terminar de creerse a este ser dañado.

De Balagueró me gustó mucho ‘Los sin nombre’, pero en sus siguientes propuestas nunca he encontrado una satisfacción total, salvo con la que comparte con Paco Plaza, ‘[REC]’. ‘Darkness’ se me antojó una cinta fallida y que probablemente era el fruto de una serie de vaivenes en su concepción, pues en ella se percibían idas y venidas de unas historias a otras y un montón de elementos que no llegaban a cuajar. Aquí no hablaría de film fallido, ya que creo que está bien contado, nunca se va de las manos y no pierde el camino hacia el fin que persigue. Si algo le ocurre es que se queda en poco, pero no está mal hecha ni cae en fallos evidentes.

Conclusión

Dado que la atmósfera se demuestra imprescindible para sostener muchos minutos en los que apenas sucede nada, esta debería ser aún más angustiosa –quizá a otros espectadores sí les haya creado la tensión requerida y les haya mantenido atrapados–. ‘Mientras duermes’ tiene muchos aspectos encomiables, más en sus intenciones que en su resultado y no es en absoluto un mal trabajo, aunque no termine de resultar redonda. Según se va acercando al final, va cobrando intensidad hasta finalizar con elementos muy interesantes, que pueden compensar el lento arranque e imprimir una grata imagen del conjunto.

Mi puntuación:

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