Quentin Tarantino: 'Pulp Fiction', la culminación de un estilo


Siguiendo con el especial dedicado a Quentin Tarantino que tenía algo abandonado en el cajón, ahora toca el turno de adentrarnos en la que es, sin duda, su gran obra maestra. ‘Pulp Fiction’ ha sido la película que lo consagró definitivamente como el cineasta joven, con talento, provocador y llamado a aportar y renovar el cine norteamericano de aquel entonces, los noventa.

Como ya adelantamos, su periplo para dar a luz ‘Reservoir Dogs’ no fue breve. Algo que repetiría con esta nueva película que lo encumbraría en el olimpo de los más grandes. Y no son palabras grandilocuentes de un entusiasta tarantinista, sino un resumen de los muchos elogios que recibió Tarantino tras triunfar en 1994 con ‘Pulp Fiction’.

Tarantino aislado en Amsterdam para escribir el guión

Tras su paso por Europa con ‘Reservoir Dogs’ y el éxito creciente de su debut, Quentin Tarantino se fue encontrando muy a gusto alejado del ambiente de Hollywood, al que, a pesar de todo, no pertenecía. Recordemos que era un joven que tan sólo había estrenado una cinta violenta y había logrado un buen éxito de taquilla y un puñado de críticas positivas pero todos estaban expectantes a su siguiente paso. Necesitaba demostrar que su carrera irrumpiría y no se quedaba en un amago de inspiración.

Para llevar a cabo su siguiente obra completamente personal y una vez ‘Asesinos natos’ estaba en manos de Oliver Stone y ‘Amor a quemarropa’ reportándole cierto prestigio como guionista, decidió establecerse una temporada en Europa. Gracias a un contrato de novecientos mil dólares con TriStar para escribir el guión de su nuevo trabajo, Tarantino se marchó a Amsterdam, donde se recluyó durante varias largas semanas con la finalidad de volcar todos sus esfuerzos en el guión de ‘Pulp Fiction’. Escribiendo en un mugriento apartamento con su vieja máquina de escribir, encontró su inspiración para desesperación de su manager, Cathryn Jaymes en Hollywood.

Al menos, supo justificar su pasotismo e individualismo con un guión que estaba llamado a convertirse una película transgresora, original (dentro del estilo referencial propio de Tarantino) y que marcaría un hito. Aunque si bien es cierto, que el primer borrador de su historia tenía 500 páginas y tras un primer vistazo de los ejecutivos de TriStar, el guión fue rechazado porque “no parecía una película de su estilo”. Curiosamente los distribuidores de ‘Reservoir Dogs’, los hermanos Weinstein, no dudaron que ‘Pulp Fiction’ sería un éxito. Y Miramax se hizo cargo de la producción definitiva.

‘Pulp Fiction’: La culminación de un estilo

Tarantino supo exprimir su peculiar universo cultural, sus experiencias y su enorme talento para el diálogo en un guión que quería romper con los moldes. Tanto en la narrativa, en la que mostraba una nueva forma de mostrar una historia violenta y de gángsters (pero con apenas cinco minutos de violencia explícita en todo el metraje), como a la hora de aglutinar referencias, dotarlas de su personal visión y mostrarlas de un modo del todo fascinante, brillante y con un dominio de la narración inesperado. Aunque mucho de ‘Pulp Fiction’ se apunta ya en ‘Reservoir Dogs’, aquí Tarantino prescinde de la atmósfera claustrofóbica para presentarnos una historia fragmentada, pero hilada con unos diálogos sobresalientes, que hacen avanzar la historia a un ritmo trepidante.

Gran dominador del tiempo, de la acción, de los diálogos, de la construcción de personajes, Tarantino extrae con suma inspiración un puñado de escenas inolvidables (el baile, el monólogo de Walken, la adrenalina inyectada…). Muchas de ellas quedan impregnadas en la memoria del espectador sin un afán moralizador, sin querer impregnar un mensaje en su cine. Tan sólo entretener, divertir y ofrecer un espectáculo de fuegos artificiales sublime a base de un guión sólido.

También podemos mencionar la enorme astucia que muestra en la creación de sus personajes. Nada originales, de los que ya hemos conocido en múltiples ocasiones, pero llevándolos un paso más allá, extrayendo el máximo de los estereotipos de gángster, de boxeador tramposo, o de la novia del jefe, una tentación en forma y fondo. Tarantino dota a sus personajes de alma, de personalidad y lo consigue no sólo dibujándolos con suficiente tino en el papel, sino también trasladando su esencia con un puñado de actores a los que sabe sacarles lo mejor de sí mismos.

Ni que decir tiene, que la recuperación de un John Travolta denostado y olvidado para el cine, es obra de Tarantino. De su apuesta personal y de darle un personaje inolvidable. Pero en general, la película posee un reparto coral muy inspirado, sobresaliente. Desde un Bruce Willis memorable a una fascinante Uma Thurman o un locuaz evangélico y despiadado Samuel L. Jackson.

‘Pulp Fiction’: Buceando en los bajos fondos

Como película violenta y criminales, Tarantino no renuncia a mostrar escenas repletas de sangre, de acción o de mostrar con gran detalle las drogas y su consumo. Consigue virtuosidad en su puesta en escena de forma provocativa, pero también midiendo con especial cuidado. Es más violento lo que sugiere que lo que muestra (como ya hiciera en la famosa cercenación de oreja en ‘Reservoir Dogs’), y eso que ahora intentaba homenajear a su añorada revista Black Mask, donde el asesinato, la sangre y los bajos fondos eran los ingredientes principales.

Tarantino se muestra tan extrovertido como provocador y violento, pero llenando todo el film de un humor negro que logra envolver el resultado matizándolo y mostrando una película no sólo digerible, sino especialmente entretenida. Nos arrastra en una historia de criminales, vestidos con elegancia y mostrados con una enorme normalidad y humanidad. Desde las citas bíblicas a las conversaciones sobre las diferentes denominaciones de una hamburguesa ya sea en Europa o en Estados Unidos. Temas aparentemente intranscendentes pero que definen a los personajes, los aproximan al espectador y lograr ganarse una empatía a base de humor negrísimo. Del mismo modo que se acoge los estereotipos de personajes rudos, de féminas atractivas para desenmascarlos, para mostrarlos sin prejuicios, incluso deconstruyendo el arquetipo made in Hollywood porque no pretende sino desprenderlos de su habitual comportamiento, para presentarlo más próximos, menos acartonados.

‘Pulp Fiction’ presenta su particular universo “hardboiled”, repleto de referencias cinéfilas, a la cultura pop, de recursos narrativos como la estructura circular (y episódica) o de una banda sonora (escuchar playlist en Spotify) impregnada de aire setentero, que consigue lograr un homenaje al cine de serie B, a la vez que aporta un cierto postmodernismo que tiene más de refrito que de originalidad, pero que en absoluto se le puede restar mérito (como por ejemplo la famosa escena del baile está claramente inspirada en ‘Banda aparte’ de Godard).

Es más un homenaje como Tarantino entiende el homenaje: mostrar sus gustos con enorme pasión y respeto. Además, en esta ocasión, lo consigue con inspiración, con diálogos magistrales, con personajes inolvidables y un estilo que marcará tendencias durante los siguientes años. Tarantino logra con ‘Pulp Fiction’ la culminación de su estilo.

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