Visto y oído, nunca mejor dicho

Cuatro ha estrenado esta semana su nuevo magazine de tarde, Visto y oído, un programa que en sus dos primeras emisiones se ha dedicado a repetir contenidos de la cadena sin ningún tipo de escrúpulo. Ya sabemos que la Eurocopa vende pero el repetir las mismas imágenes que hemos visto hasta la saciedad, sin ningún tipo de tratamiento personalizado que le dé carácter al contenido, no creo que sea la mejor manera de estrenar un espacio que se supone que será de actualidad.

Además del fútbol, al que le han dedicado veinte minutos, incluyendo un ¿reportaje? en el que narraban los acontecimientos desde el punto de vista de la Copa con una voz en off muy sugerente y femenina (ver para creer), se han dedicado en cuerpo y alma a Fama y a Rey Mysterio, la estrella del Pressing Catch que le ha dado una sorpresa a unos niños españoles, y han aportado un novedoso (es ironía), punto de vista sobre las virtudes del Photoshop en el retoque de imágenes en revistas.

El caso es que los presentadores no han estado del todo mal, algo blandos pero seguros en su papel y asentados en sus respectivos roles. Eso sí, hay un reportero que se llama Nacho García y que va de gracioso que no me acaba de encajar. Su actitud demasiado agitada contrasta totalmente con la atmósfera zen del resto del espacio, aunque quizá le hayan contratado por eso. Los guiones son correctos aunque los cebos me sobran, me aburren. Como no mejoren en contenidos y en audacia van a tener que acabar tirando del corazón. ¡Ah!, no, que ya hablan. Recurrir a Amy Winehouse también es crónica de sociedad.

En ¡Vaya Tele! | Visto y oído empezará el lunes

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