La productora Fox abre una división para promocionar valores cristianos con sus películas

¿Pero no lo hacían ya?, me pregunto yo. Y no sólo los de la Fox, sino casi todos los estadounidenses. Si los valores familiares y tradicionales que nos vendían hasta ahora no les parecen suficientes, tiemblo al pensar qué pasteles, melodramas y comedias ñoñas nos puede encasquetar la FoxFaith, la división cristiana de la productora Fox que ha creado su dueño, el magnate conservador Rupert Murdoch. Nuestra única esperanza, palabra que resulta aquí muy paradójica, es que han hecho un estudio de mercado que indica que este tipo de productos puede interesar a unos 14 millones de hogares en EE. UU., por lo que a lo mejor tenemos la suerte de que no los exporten.

Resulta chocante que sea precisamente la Fox quien ha dado este paso, pues como cadena y productora de televisión, se ha caracterizado siempre por la creación de los realities más controvertidos y las series más arriesgadas. Entre ellos, ‘Los Simpson’, que se consideró muy rompedora cuando empezó, y sus pseudo-secuelas: ‘Padre de familia’ y ‘Padre made in USA'; ‘House’, serie de un médico sarcástico que se ríe de las enfermedades y de los enfermos; ‘Las Vegas’, cargada de vicio y sexo; ‘Til Death’, que muestra las miserias del matrimonio, o ‘Stacked’, protagonizada por Pamela Anderson. Sin embargo, su canal de noticias, Fox News, no esconde su carácter ultraconservador y varios de sus presentadores hacen referencias constantes a su cristianismo. Aunque una serie tan cristiana como ‘Perdidos’ (‘Lost’), sin embargo, no es suya.

El primer gran estreno de la FoxFaith es la película ‘Love's Abiding Joy’. Basada en una obra de la escritora de novelas cristianas Janette Oke, ‘Love's Abiding Joy’ es un western sobre la defensa de la fe durante la conquista del Oeste dirigido y guionizado por Michael Landon Jr., hijo del protagonista de 'Autopista hacia el cielo' y de ‘La casa de la pradera’, series que ya mostraban este tipo de valores y de las que la última es una de las más vendidas en las tiendas de productos cristianos que se encuentran en muchos centros comerciales de Estados Unidos.

En ella se han invertido dos millones de dólares para la producción y cinco más para promocionarla. Su estreno el mes próximo llegará a unas 200 salas de Estados Unidos gracias a un acuerdo con dos de las principales redes de cines, AMC Theaters y Carmike Cinemas. Ni el presupuesto de producción y distribución es alto ni el número de salas de estreno es significativo para un país en el que una película con buenas expectativas necesita que el estreno llegue al menos a 1.500 salas. La Fox sabe que el mercado y los beneficios no están en el estreno cinematográfico, sino en la fidelidad de un público que, según los estudios de mercado, parece dispuesto a gastar su dinero en productos que refuercen su ideología cristiana. Las películas están creadas para ser empaquetadas directamente en DVD; su estreno cinematográfico es meramente publicitario.

Tienen previsto invertir decenas de millones de dólares para producir al menos una docena de cintas por año. Fox defiende que es el beneficio económico y no la expansión ideológica lo que mueve su iniciativa: “Hay un sector del mercado hambriento por este tipo de contenidos”, reconoce abiertamente Simon Swart, director general de Fox Entertainment, de la que depende FoxFaith, “pero lo que queremos no es predicar ni grabar sermones, sino impulsar la calidad de la producción”. Se han dado cuenta de que la fe mueve montañas y también genera millones de dólares. Este nicho de mercado es, además, uno de los grupos con mayor poder adquisitivo de Estados Unidos y que paulatinamente ve crecer su influencia en la sociedad. Sorprendentemente para oídos europeos, estas familias “bien” suelen sentir un rechazo hacia los productos del Hollywood convencional pues consideran que tienen demasiadas dosis de violencia, lenguaje ofensivo y sexo. No es de extrañar que películas que aquí son para todos los públicos, allí llegan con la calificación que obtiene el porno.

Y la Fox cuenta para ello con la mejor red de agentes de prensa: 90.000 iglesias y congregaciones cristianas preparadas para utilizar las películas como material de referencia en sus seminarios religiosos. Gracias a ellos, la Fox ha creado también una base de datos con 14 millones de hogares cristianos; su mera disposición a formar parte de esa base convierte a esos 14 millones de hogares en 14 millones de clientes. Fox sabe que ése el camino hacia el triunfo empresarial y por eso su nueva división de películas religiosas nace con servicios adicionales que proporcionan materiales de estudio religioso para el análisis de cada una de sus producciones. Fox espera que en las iglesias y en los grupos religiosos se analicen sus películas y se ensalcen los valores cristianos que fomentan, lo que alarga la vida útil de los productos y garantiza ingresos a largo plazo. Muchos de los materiales se podrán descargar a través de Internet.

Aunque el cine religioso tuvo su época dorada con superproducciones como ‘Los diez mandamientos’, fue Mel Gibson el que descubrió el suculento valor de mercado que representa el cristianismo. ‘La pasión de Cristo’, distribuida por la Fox, llegó a convertirse en un fenómeno global capaz de acumular una recaudación de más de 600 millones de dólares por todo el mundo y vender 15 millones de copias en DVD, distribuidas, no por casualidad, por la Fox. Esta película también contó con la campaña gratuita de miles de sacerdotes que la recomendaban en sus iglesias.

Recientemente, ‘Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario’, otra película con sutiles referencias religiosas, aunque vendida de forma tramposa como un film de aventuras para niños y jóvenes, recaudó 745 millones de dólares para la compañía Walt Disney. Sony y varias productoras independientes preparan también un nuevo catálogo de productos para el mercado religioso

Vía | El País, ICEX, NotiCine

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