'El halcón callejero', Nostalgia TV

Allá por 1986, cuando ya nos habíamos acostumbrado a la presencia de KITT en nuestras pantallas, irrumpió de repente en las sobremesas de TVE una moto que parecía querer darle 1.000 vueltas al fantástico coche del peludo David Hasselhoff. Era ‘El halcón callejero’, una burra montada por un tal Jesse Mach que llegó para entretenernos durante una temporada… y luego nunca más se supo.

Entre los chavales de aquel momento se montó entonces un extraño debate para decidir quién podía a quién, si el coche fantástico a la moto fantástica o al revés. Y el Nostalgia TV de hoy no es más que un pequeño pero justo homenaje a la perdedora de esta competición televisiva entre vehículos de alta tecnología diseñados para luchar contra el crimen. ¿Os venís a dar una vuelta?

Un poli herido y una misión secreta

Ya lo decía al finalizar la cabecera de la serie una voz en off aquejada de un notable ataque de ansiedad: Jesse Mach había sido herido en el ejercicio de sus funciones como policía y el Gobierno de los Estados Unidos de América del Norte lo había contratado para una misión secreta y arriesgada: probar una moto extraordinaria antes de convertirla en dotación de la Policía.

Jesse Mach se enfundaba entonces en su mono, se calzaba el casco y se apretaba los guantes para lanzarse a hacer de llanero solitario a lomos de su moto mientras desde una sala de control el agente federal, ingeniero y creador de la máquina, Norman Tuttle, se ponía de los nervios cada vez que Mach sacaba el héroe que llevaba dentro, y le decía aquello tan manido de “vuelve aquí” cuando el prota ya estaba decidido a hacer de su capa un sayo. Y es que Mach había perdido a su compañero Marty en el incidente por el que resultó herido y la sed de venganza afloraba en él.

Y a partir de ahí, móntate una serie de buenos y malos con un trasfondo de culebrón personal, que a nosotros como críos que éramos nos fascinaba todo aquel despliegue de medios que convertían a una moto de enduro en una bestia diseñada para la lucha contra el crimen, equipada con cámaras de infrarrojos y capaz de ponerse a casi 500Km/h, de lanzar rayos láser y de volar en vertical si era necesario.

Acción sobre dos ruedas

Un detalle que me encantaba de todas estas series de acción de nuestra infancia se resume con una reflexión mía de por aquel entonces: si el protagonista iba en moto, los malos iban en moto, si viajaba en coche, todos iban en coche, si volaba en helicóptero todos iban por los aires y si se movía en una lancha, entonces todos a remojo. Cada oveja con su pareja, que así el resultado era espectacular.

Y como en ‘El halcón callejero’ tocaba ir en moto, los creadores de la serie cogieron algunos modelos de Honda y los tunearon para lograr un efecto parecido al que causaba aquel Pontiac Trans Am transformado en KITT... aunque a dos ruedas. La primera de las motos, porque hubo hasta cuatro versiones diferentes a lo largo de los trece capítulos que se rodaron, fue una Honda XL500 que fue remodelada por el mismo equipo que se había encargado de los coches que aparecían en dos hitos de la ciencia ficción cinematográfica: ‘Blade Runner’ y ‘The Last Starfighter’.

Luego vendrían la XR500 y la CR250, a medida que la moto fuera ganando armamento y todo tipo de equipamiento en general. Durante la serie, se emplearon 15 motos diferentes, algo que no preocupaba a los chavales de la época, más concentrados en superar las misiones que contenía el videojuego que se creó para los Spectrum, Commodore y Amstrad, ahí es nada.

Pero ‘El halcón callejero’ fue una serie fallida desde el episodio piloto hasta el final. Las motos se averiaban continuamente y los modelos se fueron sucediendo uno tras otro, la actriz que encarnaba a Rachel Adams en su papel de ayudante del protagonista no gustó a los responsables de la cadena y pidieron su sustitución, Rex Smith tampoco es que convenciera demasiado con su cara de niño a medio hervir, y ni siquiera el creador de la serie estuvo presente luego mientras se desarrolló la temporada; además, los productores ejecutivos no tenían experiencia suficiente en series de acción con vehículos… Con esos mimbres, la serie duró lo que duró y aún gracias.

¿Qué fue de ellos?

Del actor que encarnaba al protagonista de esta serie, Rex Smith, sabemos que ha hecho de episódico en millones de series, desde ‘Se ha escrito un crimen’ (¿y qué actor no habrá aparecido alguna vez con la Fletcher?) hasta ‘Los vigilantes de la playa’ (anda, qué gracia, precisamente junto a David Hasselhoff), destacó como Daredevil en la segunda TV-movie de ‘El increíble Hulk’ y también ha actuado en varios musicales. Ah, y como hiciera el vigilante de la playa, Rex Smith ha grabado algunos álbumes, aunque sólo hayan sido un par.

Joe Regalbuto, el ingeniero y agente federal Norman Tuttle, fue coleccionando papeles episódicos en varias series hasta que ‘Murphy Brown’ lo ligó al personaje de Frank Fontana. Más tarde ha continuado interpretando papeles sueltos en series de todo tipo, desde ‘Ally McBeal’, pasando por ‘Entre fantasmas’ hasta ‘Mentes criminales’.

Richard Venture, que en la serie interpretaba al alto cargo policial encargado de supervisar la labor de Jesse Mach, fue pasando por varias series (incluida, sí, ‘Se ha escrito un crimen’), y quizá lo recordemos por su aparición en ‘Ley y orden’ como Douglas Greer, uno de tantos abogados defensores que aparecían en la serie.

Jeannie Wilson, que se quedó con el papel de Rachel Adams en sustitución de la joven modelo Jayne Modean, apareció (además de en casa Fletcher, cómo no) en ‘Simon & Simon’, también en ‘Santa Barbara’ y más recientemente, en un episodio de ‘J.A.G.’

¿Y la moto? ¿Qué pasó con la moto que se usó para la serie? Pues fueron varias unidades y de modelos diversos; de hecho, en el piloto se emplearon motos diferentes para una misma secuencia, algo que echándole una revisión al capítulo causa una impresión algo chocante. El caso es que alguna de esas unidades se vendió en eBay hace ya unos años por 12.000 euros, y se la quedó Chris Bromham, el especialista que rodaba las escenas más peligrosas de la serie.

Total, que aquí el que mejor se lo montó fue un episódico cualquiera cuya tercera aparición en la pequeña pantalla fue en el segundo capítulo de esta serie haciendo de amigo de toda la vida del protagonista y que más tarde llevaría adelante una fulgurante carrera tanto en tele como en cine. No os preguntaré quién puede ser porque el tipo que subió el vídeo a YouTube se cargó el misterio y porque creo que a pesar de las pintas superochenteras que lleva se le reconoce muy bien.

 

Un poli herido y una misión secreta

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