'Magnum P.I.', Nostalgia TV

Si hay una serie de mi infancia que recuerdo con especial cariño y nostalgia, esa es 'Magnum, P.I.' ('Magnum', para los amigos), así que hoy me vais a permitir que exprima al máximo la añoranza para disfrutar de nuevo con una serie que me dio una infinidad de emociones cuando era un chavalín, y es que, para mí, 'Magnum' es uno de los mejores ejemplos de eso que llamamos Nostalgia TV.

'Magnum' llegó a nuestras pantallas de la mano de las teles autonómicas cuando las series del momento se dividían entre los primeros culebrones pomposos, aquellos soap-opera como 'Dallas', 'Dinastía' o 'Falcon Crest', y los procedimentales de toda la vida. Creada por Glen A. Larson y Donald P. Bellisario para la CBS, 'Magnum' recogió el testigo de clásicos de la tele tan dispares como 'Hawaii 5-0', también de la CBS, y 'Colombo', de la NBC, y les dio una vuelta de tuerca con un poco de drama, comedia y acción para lograr un producto tan universal como el nombre de la productora que llevaba la serie.

'Magnum': drama, comedia y acción

En sinopsis, podríamos decir que el ex oficial de inteligencia naval y veterano de la guerra de Vietnam Thomas Sullivan Magnum IV deja el ejército para establecerse como investigador privado en la costa de Oahu, en Hawaii. Vivirá alojado en la casa de invitados de la mansión que pertenece al célebre y multimillonario escritor Robin Masters a cambio de encargarse de la seguridad privada del recinto, pero estará bajo la estrechísima vigilancia de un rígido mayordomo de corte neovictoriano colonial, Jonathan Quayle Higgins III, que ayudado de dos perros de raza doberman le marcará muy de cerca las directrices que debe seguir en todo momento.

A partir de ahí se desarrolló una serie que, al principio, mantenía la estructura del procedimental de libro y poco a poco se fue aderezando con ligeras evoluciones seriales, lo que sin duda enganchaba, y experimentó tal cantidad de variaciones desde la comedia hasta el drama psicológico y siempre dentro del género de acción, que atrajo a todo tipo de públicos durante los ocho años que estuvo en el aire, de 1980 a 1988, tanto es así que se mantuvo entre las 20 series más vistas de los EEUU en sus primeras cinco temporadas y cosechó decenas de premios, Emmys y Globos de Oro incluidos.

Y es que 'Magnum' se convertía con sus historias de fondo (en muchos episodios llevadas a primer plano) en un drama que narraba las dificultades de los ex combatientes de Vietnam para rehacer sus vidas y cómo los problemas del pasado vuelven una y otra vez. Lo que pasa es que ante ese fondo pasaban abundantes tintes humorísticos, reflejados sobre todo en la relación entre Thomas Magnum y el resto de los protagonistas de la serie, y la cosa quedaba compensada.

Tom y su entorno

Thomas Sullivan Magnum IV, Tom para sus amigos, llegó a Hawaii para rehacer su vida tras la guerra de Vietnam, y por eso se reinventó a sí mismo como investigador privado (nunca aceptaría que lo llamasen "detective") mientras se hacía cargo de la seguridad de la mansión de su jefe, Robin Masters. Ataviado con camisas floreadas y casi siempre tocado con una gorra de béisbol, ya fuera de su escuadrón militar o de los Tigres de Detroit, Magnum disfrutaba de los lujos que le proporcionaba el hecho de trabajar para un multimillonario. El problema comenzaba cuando tenía que dar explicaciones de todo cuanto hiciera a Higgins, un mayordomo de lo más clásico y clasista que no comprendía que entre ambas generaciones había pasado ya toda una época.

Jonathan Quayle Higgins III era el responsable de lo que ocurriera en la finca del multimillonario Robin Masters. Ex militar curtido en el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial, Higgins poseía un gran sentido de la disciplina que intentaba inculcar a Magnum, ese cowboy con gorra de béisbol que el amo había contratado para llevar la seguridad de la casa y que a cambio robaba vino de sus bodegas y destrozaba el carísimo coche deportivo que se le había asignado. En las continuas peleas entre Higgins y Magnum había siempre una veta genial de humor que recordaba a las riñas entre Tom y Jerry, crueles pero inofensivas en el fondo.

Theodore Calvin, más bien conocido como T.C., era el aliado de Magnum a la hora de realizar grandes desplazamientos por las islas de los alrededores. Ex piloto militar y compañero de Magnum en la división VMO2 Da Nang durante la guerra de Vietnam, T.C. había intentado rehacer su vida civil creando Island Coopers, un negocio personal de aerotaxi con un helicóptero de su propiedad que siempre que salía volando para llevar a Magnum en una de sus aventuras acababa tiroteado y con T.C. al borde de un tragicómico ataque de nervios.

Por su parte, si Orville Wilbur Richard Wright no se hubiera hecho llamar Rick, no habría tenido jamás el éxito que tendría en Hawaii tras volver de Vietnam junto a Magnum y T.C. Su don de gentes y su trabajo en el Club King Kamehameha le permitía estar informado de todo lo que sucediera en los bajos fondos de la isla y así colaborar con Magnum cuando él se lo pidiese.

Zeus y Apolo constituían la verdadera pesadilla de Magnum, y es que Higgins no dudaba en azuzar a los perros en contra del investigador cuando se le acababa la paciencia. La serie nos dejó enormes momentos divertidos en que los doberman respondían con suma celeridad a las órdenes que les daba el mayordomo de la casa de Robin Masters.

Y es que Robin Masters era el nexo que permitía que existiera un escenario para toda la acción. Escritor de best-sellers que, por lo que se oía cuando le dictaba párrafos enteros a su secretaria, eran malos de salir corriendo, Masters era una incógnita similar al Charlie de 'Los Ángeles de'. Apenas aparecía en pantalla su mano, alzando un vaso de whisky mientras hablaba por teléfono con sus interlocutores, así que Robin Masters era ese ser misterioso que todo lo sustenta pero al que nadie puede reconocer físicamente más allá de su singular voz, que no era otra que la de Orson Welles. Por decirse, se llegó a decir falsamente que Higgins y Masters eran uno solo, tal era el nivel de identificación entre el mayordomo y su amo (del inglés, "master").

No era ese el único juego de palabras de la serie, ya que la mansión de Robin Masters, "Robin's nest" hacía referencia a 'El nido de Robin', aquella serie de los 70 que era un spin-off de 'Un hombre en casa', que a su vez tuvo otro spin-off en 'Los Roper', aquellos George y Mildred que se llevaban a matar y que estaban condenados a convivir bajo un mismo techo. Como Magnum y Higgins, vaya.

Además de algunos secundarios recurrentes como el comisario Yoshi Tanaka o la dama británica amiga de Higgins, Agatha Chumley, la serie contaba con algunas apariciones puntuales que daban una gran variedad a la serie. Por 'Magnum' pasaron episódicos interpretados por estrellas como Carol Burnett, José Ferrer, Ted Danson, Pat Morita, Sharon Stone o hasta el mismísmo Frank Sinatra; un poco de todo para todos los públicos, en definitiva.

La belleza como telón de fondo

'Magnum' se rodó en Hawaii y nos presentó la imagen más atractiva del Paraíso sobre la Tierra. Playas de palmeras, azules mares y un aire perpetuo de beach-resort eran el telón de fondo perfecto para la esencia del personaje de Thomas Magnum, un bon vivant que encontraba en aquel idílico entorno su merecido descanso tras el infierno vivido en la guerra.

Por contraste con la belleza natural de las paradisíacas islas teníamos la belleza de los vehículos que aparecían en la serie, y es que si era impactante el Ferrari 308 GTS matriculado como "Robin 1" para uso y disfrute de Thomas Magnum, no menos impactante resultaba el "Robin 2" que conducía Higgins, un Audi 5000 de lo más señorial en aquella época. Además, Higgins contaba con un 4x4 matriculado como "Robin 3" que en algunos episodios era un GMC Jimmy y en otros, un Jeep XJ.

También tenían su papel en la serie las máquinas empleadas por los amigos de Magnum, sobre todo el helicóptero Hugles 500D que llevaba a T.C. de isla a isla y desde el que se observaban hermosísimas panorámicas de la costa hawaiana cuando no era tiroteado por los individuos a los que seguía el investigador, que siempre se escabullía de pagar a T.C. sus caros viajes. Para sus desplazamientos por tierra, T.C. contaba con una Volkswagen Transporter T3 pintada con los mismos colores que el helicóptero, mientras que Rick se movía con su Mercedes Benz R107, un descapotable de lo más chic para el gusto de los estadounidenses de la época.

Música espectacular para una intro cambiante

La mayoría de quienes recordamos 'Magnum' tenemos incrustada en el cerebro la espectacular sintonía creada por los míticos Mike Post y Pete Carpenter, responsables en conjunto de la música de 'El Equipo A', por ejemplo, y de muchísimas otras sintonías en sus trabajos por separado, y lo cierto es que la música de 'Magnum' triunfó por su frescura y su vivacidad, que daban a la cabecera de la serie, formada por imágenes que variarían a lo largo del tiempo, un tono de acción que le venía muy bien.

Sin embargo, también quedó para el recuerdo algún capítulo montado con la que había sido la primera sintonía de la serie, mucho más setentera y reposada, y que afortunadamente alguien guardó en un cajón cuando decidió ponerle más énfasis a la cabecera de 'Magnum'. Para los más curiosos, ahí va la muestra en forma de vídeo:

Dos crossovers de la factoría Universal

Mi descubrimiento personal de los crossovers televisivos, que fuera de pantalla creo que me inicié con las intromisiones de Rompetechos en las historietas de Mortadelo y Filemón para hacerse ver, lo experimenté gracias a 'Magnum' el día en que apareció en escena la incombustible Jessica Fletcher para investigar un intento de homicidio sufrido por algunos invitados de Robin Masters. Una injerencia en toda regla que traería de cabeza a Thomas Magnum y que se saldaría con un cliffhanger en Oahu para proseguir la historia con una visita del bigotudo investigador a la localidad de Cabot Cove, en Maine, donde tenía lugar la acción de 'Se ha escrito un crimen'. Promoción cruzada en estado puro.

También A.J. Simon, de la serie 'Simon y Simon', tuvo su crossover con Thomas Magnum, y es que el investigador de San Diego apareció en Oahu para aclarar la desaparición de una misteriosa estatuilla, un asunto que también traía de cabeza a uno de los clientes de Magnum. En este caso, el crossover entre las dos series se basaba en la necesidad de fidelizar la audiencia de la CBS durante la franja que ocupaban ambas, una detrás de la otra, debido a la amenaza que suponía la NBC en la noche de los jueves, día de emisión por aquel entonces de 'Magnum' y 'Simon y Simon'.

¿Qué fue de ellos?

Cuando Tom Selleck firmó para encarnar a Magnum, tuvo que renunciar a protagonizar una película que le ofrecieron Spielberg y Lucas sobre las aventuras de un arqueólogo que se pelea con unos nazis por una vieja caja de madera... pero la jugada no le salió del todo mal. Tras el éxito apoteósico de 'Magnum', Selleck trabajó en series como ' Friends' y 'Las Vegas', también en las TV-movies sobre el detective Jesse Stone y en numerosas películas, desde 'Tres solteros y un bebé' pasando por 'In and out' hasta 'Killers'. Desde 'Magnum', Selleck no ha parado.

Aunque el tejano John Hillerman (¿a que daba el pego como británico?) llegó a 'Magnum' con una extensa carrera iniciada sólo diez años antes, lo tuvo algo difícil para desembarazarse del papel de Higgins. Después de ser el mayordomo de Robin Masters, su actividad como actor fue decayendo y se vio reducida a algunas apariciones puntuales, aunque lo vimos muy digno en la miniserie sobre 'La vuelta al Mundo en 80 días', también en la última temporada de 'La familia Hogan' y, ya en la gran pantalla, en 'El retorno de los Brady'.

Por su parte, Roger E. Mosley intentó superar a T.C. y lo hemos ido viendo en series como 'Vivir con Mr. Cooper' o 'Pasados de vueltas', mientras que Larry Manetti alcanzó su techo profesional como Rick y más allá de 'Magnum' se ha limitado a aparecer en pequeños papeles dentro de series como 'Renegade' o 'JAG', repitiendo en algunas ocasiones en una misma producción, pero encarnando a diferentes personajes, lo que quizá demuestra su falta de singularidad.

Y en cuanto al espectacular "coche de Magnum", como pasó a denominarse popularmente el lujoso modelo de la marca del Cavallino Rampante, durante el rodaje se emplearon hasta cinco deportivos Ferrari 308 GTS, algunos de ellos equipados para realizar tomas con especialistas, y se fueron poniendo a subasta a medida que finalizaban las temporadas.

Por lo demás, la serie marcó a toda una generación, hay foros dedicadísimos a glosar la figura del investigador e incluso Thomas Magnum tiene su propia reproducción en el Museo de Cera de Hollywood, de manera que no es demasiado raro que más de uno empleemos referencias personales sobre esta serie ni que la veamos reflejada y parodiada en 'Padre de familia', por ejemplo. Pura nostalgia televisiva también, la de Seth MacFarlane.

 

'Magnum': drama, comedia y acción

 

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