Sitges 09 | Séptima jornada (y II) | 'Número 9' y 'Pánico en la granja', animación muy interesante, guiones muy flojos

Empiezo a escribir en la sala de prensa, que a esta hora (las ocho de la noche) está desierta. Cinco películas vi ayer jueves, 8 de octubre, en Sitges. Os he hablado ya de la peor (‘Kinatay’) y la mejor (‘Vengeance’) de la jornada. Aquí os voy a comentar otras dos, de animación, que resultaron bastante decepcionantes, aunque aclaro que no me parecieron en absoluto malas películas, simplemente no tienen nada especial, no aportan algo que vaya a quedar en el recuerdo. Por supuesto, hay en ellas grandes aciertos, y eso también hay que destacarlo.

'Número 9', espectáculo sin alma

A primera hora teníamos el pase de prensa de una de las películas más interesantes del programa, ‘9’, de Shane Acker, aunque en el cartel se destaca más que está producida por Tim Burton y Timur Bekmambetov (‘Wanted’). ‘Número 9’ ('9') es un corto extendido a largometraje (de 80 minutos) y se nota bastante. El guión es muy flojo, no han trabajado suficientemente el desarrollo de la historia, confiando quizá en la fantástica animación. Claro que te quedas mirando un rato los fuegos artificiales, pero luego uno necesita algo más, si sólo es eso, es inevitable aburrirse. Es lo que me pasó, y al final no dejaba de bostezar.

‘9’ nos traslada a un terrible futuro, devastado por una gran guerra entre hombres y máquinas. Un gobierno totalitario fue capaz de crear un cerebro artificial que al ser usado con fines bélicos, se acaba volviendo contra sus creadores, aniquilando a la raza humana. En este mundo post-apocalíptico despierta 9, una especie de marioneta de tela con una cremallera en el pecho; sin saber qué ha pasado, ni cuál es el propósito de su existencia. Pronto descubre a otros como él, que se esconden de unas terribles máquinas asesinas.

El punto de partida es sumamente atractivo y el comienzo, con la presentación de los diferentes personajes, y el universo que habitan, se disfruta mucho, llama la atención y entretiene. El problema viene justo después, cuando los muñecos revelan su simpleza, carentes de verdadera vida, resultando que lo único que hacen es ir por ahí corriendo, saltando y gritando. ¿Sabéis esas secuencias “trepidantes” en las que unos personajes huyen apresuradamente por un montón de sitios mientras son perseguidos y están a punto de morir en incontables ocasiones? Bien, pues ‘9’ es así casi todo el tiempo. Cansa.

'Pánico en la granja'

El vídeo que tenéis arriba es el tráiler oficial de 'Pánico en la granja' ('Panique Au Village'), el particularísimo primer trabajo para cine de Stéphane Aubier y Vincent Patar. La película parte de los surrealistas personajes que Aubier y Patar crearon para la televisión, donde emitían pequeñas piezas autoconclusivas; ahora los hacen protagonistas de una larga historia donde no dejan de ocurrir todo tipo de cosas. Tal es la cantidad de situaciones que viven el vaquero, el indio y el caballo, que uno acaba perdiéndose y aburriéndose, con tanta acción y frenesí carente sentido.

El indio y el cowboy descubren que es el cumpleaños del caballo y, sin tiempo para pensar en nada mejor, deciden comprar 50 ladrillos y construirle una barbacoa, como regalo. Por un accidente, al final acaban pidiendo muchísimos más, y a partir de ahí todo se descontrola. Los realizadores belgas realizan un excelente trabajo con la técnica del “stop motion” y logran arrancar algunas carcajadas, pero al igual que en ‘9’, todo lo bueno se acaba pronto. Se repiten las mismas bromas, y el ritmo de las aventuras alcanza tanta velocidad que dejan de tener importancia cómo acaba una y cómo empieza las siguiente.

En teoría, esto debía ser una desternillante marcianada, pero sólo lo es en el tramo de presentación. Tener a tres muñecos como éstos, y que uno de ellos sea un caballo que se comporta como una persona, que toca el piano y baila de pie, abrazado a su chica (a su yegua), sorprende y funciona, pero no puedes mantener un largometraje simplemente con eso. Pasada la sorpresa, de nuevo uno espera que se aprovechen los minutos con una buena historia. Claro que si el conflicto es que unos seres roban ladrillos y otros intentan recuperarlos… está complicado. Todo es persecución y situaciones supuestamente tronchantes, pero de nuevo que encontré fue más aburrimiento y bostezos. Llega pronto el momento en que todo te da igual, y sólo quieres que termine.

Bueno, eso fue todo. Me queda una quinta por comentar, pero lo haré más adelante, junto con otras que siguen pendientes. Lo próximo será una entrevista, que también se me acumulan. Más adelante la crónica de hoy viernes, y la crítica de ‘Moon’... ¿La habéis visto ya?

PD: Menudo resfriado me he pillado. Lo que me faltaba.

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