Cazadores de tendencias

En las páginas de televisión de El País, hay una pequeña columna titulada "A la parrilla", donde varios autores se van turnando. Uno de ellos es Juan Cueto, que hace unos días se marcó una columna excelente hablando de un nuevo puesto de trabajo en la televisión: el cazador de tendencias.
Caen los programas fulminados por las tablas del audímetro, pero no caen los programadores. Siguen a pesar de que semanalmente siembran el patio catódico de cadáveres. En cualquier otro negocio del ocio, los fracasos de audiencia los pagan los ejecutivos que yerran de tendencia. Por esa razón, los grandes conglomerados del entretenimiento, siguiendo los pasos de la moda en general y de Zara en particular, basan toda su estrategia en los cazadores de tendencias.

Quizá sea una solución para el tipo de televisión que vemos en España. Aplicando el modelo Zara al mundo de la tele y a la figura del cazador de tendencias, nunca sabes de donde va a venir la inspiración, pero para ello hay que estar en continuo contacto con el cliente, porque van a ser ellos los que van a dar pistas de lo que quieren ver. Quizá los futuros programadores, sean en la actualidad algún cazador de tendencia que deambula por alguno de los canales satélites. Porque como indica Juan Cueto:

Los programas que aquí funcionan son idénticos a los de todas las teles del globo. Algunos reality de Endemol, el también formato planetario del late night estilo Hache o Buenafuente, series como House, CSI, Mujeres desesperadas y Perdidos, la correcta versión local de las telecomedias universales de vecinos (Aquí no hay quien viva, 7 vidas), la Champions y alguna peli que fue megahit. Pura normalidad. Todavía no hemos inventado nada nuevo, excepto esas papillas de nuestras parrillas que van del rosa al amarillo, y el audímetro sólo castiga los espacios castizos y ensimismados que no respetan las tendencias sin fronteras. Como Ruffus, Mi abuelo es el mejor, ¿Cantas o qué? y otros muertos que ningún cazador de tendencias de Zara hubiera recomendado.

Y allí tenemos el meor banco de pruebas. Yo, no lo hubira explicado mejor.

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