Escohotado reflexiona sobre las drogas en Carta Blanca

Hace tiempo que no veo en televisión un programa tan arriesgado y a la vez acertado como el que propuso ayer Carta Blanca. El espacio de La 2 contó como presentador con Antonio Escohotado, el escritor y filósofo que habló libremente y sin tabús del mundo de las drogas. A eso dedicó una hora y media de monográfico; para tratar la drogadicción "no como un mal que se debe erradicar, sino como una opción de la que se debe ofrecer mucha información". Esa fue la clave del debate que el escritor propuso en TVE, y que lleva defendiendo a lo largo de toda su carrera: abogar por la despenalización de las drogas y por el consumo responsable e informado. “De la misma manera que se necesita preparación para conducir un coche o pilotar un avión, también se podría hacer lo mismo con el consumo de las drogas”.

Diferentes personalidades acompañaron al “presentador por un día” en su nueva faceta mediática. Con el cantautor Luis Eduardo Aute y el también filósofo Luis Racionero charló de los abusos que genera la prohibición de las drogas, como la adulteración, los envenenamientos, el narcotráfico, las mafias,... Este mercado negro ha contribuido al aumento de la oferta y de la variedad del producto. Con los cantantes Bebe y Albert Pla llegó a la conclusión de que “todo ha subido de precio, la vida es más cara, pero las drogas siguen costando lo mismo, incluso más baratas”. Junto a esta peculiar pareja de invitados también se intentó acercar a los motivos que los jóvenes tienen para tomarlas: búsqueda del placer, la infelicidad, el aburrimiento, como método de socialización, por probar cosas nuevas,... La sabiduría de filósofo inundó de nuevo el plató cuando dejó muy claro que el consumo masivo de estupefacientes en la juventud es un fenómeno nuevo. Y el motivo es que, por primera vez en la historia de la humanidad, los jóvenes tienen poder adquisitivo.

Antonio Escohotado consiguió ayer algo muy difícil en televisión: tratar un tema social tan manipulable como las drogas sin alarmismo y sin los prejuicios habituales. I finalmente lo que quedó fue un ejercicio de reflexión , maduro y comprometido con la sociedad en la que vivimos y a la que nos debemos adaptar. Una sociedad en la que “siempre ha habido drogas y siempre las habrá”. Lo único que me decepcionó del programa fue la poca repercusión que tuvo. Sólo unos 240.000 espectadores (un 1.9% de share) les interesó el tema. Pero si todas estas personas acabaron la noche con más pautas para analizar el complicado mundo de las drogas, yo ya me siento orgulloso. Aunque lo que más me gustaría es que este vídeo llegase a la esfera política y que su visionado fuera obligado.

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