'White Collar', sin más pretensiones que entretener


Uno de los estrenos de Fox España es ‘White Collar’, que han retitulado como ‘Ladrón de guante blanco’ (antes de que preguntéis y os quejéis, ‘Guante blanco’ fue una serie emitida, y cancelada, por TVE hace un par de años), y que llega esta noche al canal. Por si alguno no sabe de qué va, podemos resumirlo diciendo que se centra en el agente del FBI Peter Burke, que investiga delitos de guante blanco (falsificaciones, estafas, fraudes de alto nivel, en ese plan), y en Neal Caffrey, un timador que pasa a colaborar con él, el agente que lo detuvo, para no pasar cuatro años en la cárcel.

En la primera temporada, la serie tenía una trama horizontal referida a la búsqueda por parte de Neal de Kate, su novia, que lo deja de repente y desaparece. Las ramificaciones de esa trama continúan en la segunda entrega, que USA continuará emitiendo en EE.UU. en enero, tras haber finalizado el tramo veraniego. Se ha añadido un “tesoro” misterioso y es raro el episodio en el que no se trata ese arco, aunque sea muy tangencialmente, pero lo cierto es que ‘White Collar’ no la necesita. Su fuerte no es seguir una trama serializada de fondo para toda la temporada que, aunque a veces nos lo parezca, su introducción no es siempre garantía de que la serie va “a mejorar”.

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Tal y como está concebida la serie, da lo mejor de sí en los autoconclusivos, cuando consigue hilar bien los casos y dotarlos de una ligereza y un sentido de la diversión que la convierten en muy entretenida. Nunca va a estar al nivel de ‘Mad Men’, por poner un ejemplo, y es absurdo pedirle eso, además. Su guerra va más por el lado de seguir las enseñanzas de películas como ‘Ocean’s Eleven’ o ‘Atrápame si puedes’. Sí, estaría bien que mostraran más a menudo que el mundo en el que se mueve Neal tiene muchas tonalidades de gris, pero ‘White Collar’ está diseñada para pasar un buen rato y reírte de vez en cuando con las excentricidades de Willie Garson como Mozzie.

Por ahora, la serie vive de la gran dinámica y la química entre sus protagonistas, Matt Bomer y Tim DeKay, y de la sensación de buen rollo que desprende su reparto. Algunos de los aspectos que chirriaban en la primera temporada no se han solucionado (aunque, siendo justos, el embarazo de Tiffani Thiessen no permitía demasiado margen de maniobra en este tramo estival), pero al menos le han dado algo más de importancia a Diana (Marsha Thomason) de la que tenía Natalie Morales. ‘White Collar’ es ligera y divertida, clásico producto de la parrilla veraniega de USA, con todo lo que eso implica.

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