‘Bella’, ‘Reprise’ y ‘Death of a President’ galardonadas en el XXXI Festival de Cine de Toronto

El drama romántico mejicano ‘Bella’ se convirtió en la ganadora del Premio del Público en el XXXI Festival de Cine de Toronto, el más importante galardón que se da al cine internacional en este certamen, que en otros años han obtenido películas como ‘Hotel Ruanda’, ‘Amelie’ y ‘Tigre y dragón’. Los mejicanos Alejandro Gómez Monteverde y Eduardo Verástegui (en la foto de la derecha), director y protagonista respectivamente, fueron la gran revelación que conquistó el gusto de los espectadores en la edición 31 del Festival de Toronto. Y no me extraña, pues eso de ‘Bella’ lo cambiaría yo rápidamente por ‘Bellos’… ellos.

El premio Diesel Discovery, votado por los cientos de periodistas acreditados, fue a parar a la noruega ‘Reprise’, una película juguetona sobre la amistad, la locura, la creatividad, el amor y la pena. Su director es Joachim Trier, nacido en 1974, que ha sido muy celebrado por sus cortometrajes ‘Procter’ (2002), ‘Pietà’ (2000) y ‘Still’ (2000). Rodada como lo hacía Truffaut cuando Antoine Doinel aún buscaba el mar, ‘Reprise’ es la historia de dos amigos, veinteañeros, escritores, uno con éxito, otro sin él. Uno internado en un psiquiátrico, otro que estaría dispuesto a sacrificar parte de su cordura por un poco de talento. El síndrome Syd Barret...debería llamarse. Aquí pueden verse dos trailers.

Por su parte, el premio del jurado de la crítica internacional —Fipresci—, dentro de la sección Discovery, fue para ‘Death of a President’, de Gabriel Range, por “la audacia con la que distorsiona la realidad para revelar una perspectiva más amplia”. El eficaz seudo-documental es susceptible de encontrar un mercado receptivo en todos aquellos países donde Bush no es exactamente una figura popular.

El segundo lugar en el Premio del Público fue para ‘Mon Meilleur Ami’, del francés Patrice Leconte. La coproducción turco-alemana ‘Takva: A Man's Fear of God’ obtuvo el premio a la innovación cultural, mientras que ‘Sur la Trace D'Igor Rizzi’, de Noel Mitrani, y 'Paisajes transformados' (‘Manufactured Landscapes’), documental de Jennifer Baichwal; así como el corto ‘Les Jours’, recibieron los galardones Citytv y Torontocity, reservados a las películas canadienses.

Otras películas que recibieron elogios de la crítica fueron la española 'Volver', de Pedro Almodóvar, 'Babel', del mejicano Alejandro González Iñárritu y 'El Laberinto Del Fauno', del también mejicano Guillermo del Toro.

El Festival exhibió durante estos 10 días 352 películas de 61 países y por él desfilaron estrellas como Brad Pitt, Jennifer López, Penélope Cruz, Michael Moore y Viggo Mortensen.

Al igual que con casi todos los certámenes, del Festival de Toronto se ha dicho que es como el banderazo de salida hacia la carrera a los Oscar de Hollywood. Varios ejemplos así lo atestiguan: en el 2005, ‘Tsotsi’ ganó el premio del público y después obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera. ‘American Beauty’ también fue estrenada y galardonado en esta cita y luego en Los Angeles.

Mucha presencia de documentales

Los documentales fueron la carta fuerte de la programación. Sin duda, los dos estrenos de mayor resonancia fueron los falsos documentales ‘Borat’, de Larry Charles, y ‘Death of a President’, de Gabriel Range, del que se habla más adelante. Pero también algunos documentales verdaderos causaron sensación por el mismo motivo: su postura anti-Bush. Fueron ‘When the Levees Broke: A Requiem in Four Acts’ (en la imagen), de Spike Lee, sobre la negligencia y la corrupción del gobierno estadounidense en el tardío socorro de los damnificados por el huracán Katrina y del que se puede leer más aquí, y ‘The Dixies Chicks: Shut Up and Sing’, que se se centra en la controversia generada por el trío musical cuando su vocalista Natalie Maines afirmó estar avergonzada de que Bush fuera también del estado de Texas, y que obtuvo el tercer lugar en el voto del público.

‘Death of a President’

La controvertida película británica ‘Death of a President’, un documental de ficción que muestra el asesinato del presidente George W. Bush, se estrenó mundialmente en el festival de cine de Toronto el domingo ante cerca de 1.000 personas.

La cinta, que dura 93 minutos, ha indignado a muchos estadounidenses. El productor y director Gabriel Range, de 32 años, se quejó de que su trabajo se había juzgado apresuradamente, tanto por su argumento como por el cartel, donde aparece la cabeza de Bush sobre la de un actor al que están disparando. A pesar del sensacionalismo de su argumento, el filme intenta ser un retrato sobrio de los efectos de las políticas de Bush posteriores al 11-S en la sociedad estadounidense, especialmente en las libertades civiles. “Espero haber retratado el horror de un asesinato”, apuntó Range.

La película comienza con manifestaciones contra el presidente de Estados Unidos durante su visita a Chicago en 2007. Cuando abandona el hotel después de pronunciar un discurso, un francotirador apostado en un edifico cercano le dispara. La policía detiene a un hombre palestino con pruebas débiles. El hombre es condenado por el asesinato y permanece en prisión aunque las evidencias apuntan a que otro hombre había cometido el crimen.

En la rueda de prensa se preguntó al director, Range sobre cómo había conseguido que la cinta fuese tan realista y si las autoridades de Chicago, donde se rodó, sabían lo que estaba haciendo. “Teníamos los permisos para filmar. Ellos sabían que la película se llamaba ‘Muerte de un Presidente’ y era sobre la muerte de un presidente”, dijo, añadiendo que ex agentes del FBI trabajaron como consejeros del proyecto. El director añadió que usó material de archivo y efectos especiales digitales, como cuando aparece el nuevo presidente Dick Cheney dando el discurso fúnebre en el funeral de Bush.

Sobre ‘Bella’ y su equipo

Alejandro Gómez Monteverde (en la foto de la izquierda), el director de ‘Bella’, ha declarado que “con esta película se trata de limpiar la imagen del latinoamericano y presentar a un héroe mejicano que realmente afecta en la vida de otra persona”. “En Estados Unidos nos tienen a los mejicanos y a los latinoamericanos en general como lo peor, el cine nos presenta de lo peor, entonces cuando fui a la escuela de cine dije tengo que hacer un cambio”. En ‘Bella’ trata de presentar “al mejicano que viene a EE. UU., que tiene valores de familia y que viene a este país a ofrecer su trabajo y alcanzar un sueño”. La película cuenta la historia de Nina (Tammy Blanchard), quien se enfrenta a la disyuntiva de un aborto por un embarazo no deseado, y José (Verástegui), uno de sus mejores amigos, que trata de ayudarla. Todo sucede en una tarde en Nueva York.

El propio director es de Tampico y se fue a Austin, Texas, para estudiar inglés sin saber el idioma y con muy poco presupuesto. “Tuve que aprender inglés, logré entrar en la Universidad de Texas y mi primer cortometraje, ‘Bocho’, me dio muchas bendiciones porque gané varios premios de cine”. De ahí le siguió un segundo cortometraje ‘Waiting for Trains’, que también ganó varios premios.

Gómez Monteverde no ocultó la sorpresa y la satisfacción por alzarse con este importante premio y elogió al festival por “tratar igual a los grandes que a los pequeños”, en referencia a las grandes producciones que se estrenaron durante el certamen. “Éste es mi primer festival, es mi primera película, es mi primer todo”, dijo el director al recibir el premio. “Gracias, Festival de Toronto, por permitir que vengan aquí directores de cine como yo, que vienen de la nada”, añadió el cineasta de 29 años, que se declaró “feliz, sorprendido e impactado. Es una señal de que todo este esfuerzo ha valido la pena”, añadió Gómez Monteverde, que acudió a la cita junto a su esposa Ali Landry, quien aparece también en el filme.

Por su parte, el actor protagonista, Eduardo Verástegui (foto de la derecha), después de una trayectoria en cine y televisión de 12 años — ‘C. S. I. Miami’, ‘Embrujadas’—, decide sacrificar su imagen y aparecer en ‘Bella’ un larga barba. “Yo quería cambiar mi imagen porque ya me tenían estereotipado en el mismo papel”. “Todo empezó hace tres años cuando después de 12 años de carrera , uno empieza a abrir los ojos y a darse cuenta de la importancia de tomar responsabilidades como actor, las razones por las que quería ser actor al principio eran muy superficiales y se nos olvida que lo que hagamos va a afectar a los demás”. El actor no pudo contener las lágrimas al conocer la buena noticia. “Estamos todos felices, impactados, es maravilloso lo que está pasando, un sueño del cual no quiero despertar”, expresó.

Vía | Por la red, Jornada, el Universal, El Caribe, Univisión, Reuters, Cameo, etc...

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