Christina Ricci, una adicta al sexo encadenada a Samuel L. Jackson

Si los posters de Dead or Alive que tanto éxito han provocado entre el público masculino, tienen pinta de película porno camuflada, los de Black Snake Moan más bien se parecen a las portadas de esas revistillas de los años 80, con mucha carne y poco argumento, gastadas por el sol (y por el uso), que siempre nos encontrábamos de niños, al ir a jugar a los descampados.

Cuando mi compañero Red comentó el rodaje de la película de Graig Brewer, desde luego no imaginé que el programa de desintoxicación al que se somete la protagonista tuviera nada que ver con encadenarse a Samuel L. Jakson. Vamos, que la idea que tenía entonces, y la que tengo ahora después de encontrar el cartel de Christina Ricci en tublogdecine.com, no tienen nada que ver. Claro que ante estos carteles, en sus dos versiones (masculina y femenina) a toda resolución, con sus protagonistas sudorosos, agitados, manchados y con cara de pedir guerra, es mejor no pararse a pensar mucho, que la imaginación sazonada con semejantes ingredientes, nunca se sabe hasta donde puede llegar.

Para colmo en la web oficial tampoco es que se encuentren muchas pistas, si intentas ver el trailer te dicen que no seas perezoso y que lo hagas tú, y te dan imágenes y audios para descargar y ponerse manos a la obra.

¡Pero es que no sabemos por dónde va oiga! Ah, no se preocupen, nadie va darse cuenta.

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