Sobró la mitad de Dansin Chiki-Chiki

A la gala Dansin Chiki-Chiki que emitió anoche La 1 le sobró, como mínimo, una hora y más de un contenido. Para colmo, repitieron alguno de los errores garrafales de Salvemos Eurovisión y el resultado general fue bastante pobre. A esto hay que sumar el desgaste de Rodolfo Chikilicuatre, yo no me canso de verlo pero entiendo que una parte importante del público empieza a estar saturado.

La gala tendría que haber empezado a las diez pero la primera media hora la invirtieron en publicidad, en volver a emitir el vídeo sobre las votaciones en MySpace que ya emitieron en Salvemos Eurovisión y en hacer un refrito con las apariciones de Rodolfo en La 1 y en los distintos eventos a los que ha acudido. Relleno puro y duro.

Santiago Segura fue el presentador. Estuvo en su línea y al que le guste que lo compre. Volvieron a llenar el plató con un público soso y amodorrado, como en Salvemos Eurovisión. El foso lleno de ¿fans? era de lo más estático y cada vez que salían en un plano se hundía la imagen del programa. Además, aprovecharon para llenar minutos con los vídeos de YouTube hechos por los seguidores y que aportaban bien poco al objetivo general del programa que era elegir tres bailarinas para acompañar a Rodolfo a Belgrado.

El capítulo Uribarri es para darles de comer aparte. ¿Era necesario darle la oportunidad a este hombre de que enmendase la metedura de pata de Salvemos Eurovisión? Yo creo que no. Ni siquiera me consuela el hecho de que tratasen el asunto con sentido del humor. Me cae fatal este hombre, no lo puedo evitar, y al final, pese al desplante y al desprecio, se va a Belgrado con Rodolfo acompañado de su máxima "yo estoy con el público y Rodolfo es un artista". Vamos, hombre.

A pesar de todo esto, para mí valió la pena ver la gala por dos cosas: el documental Chikilicuatre al desnudo y la intervención de Disco y Gráfica en los casting y en las coreografías. Se han montado tres personajes buenísimos, les han cogido el punto y cada una de sus apariciones es delirante. David Fernández, Silvia Abril y Alejandra Jiménez Gascón son tres cómicos como la copa de un pino, unos improvisadores natos y es una gozada verles en acción. Eso sí, estarán ya cansadísimos de toda esta historia pero si no fuera por ellos el fenómeno Rodolfo no sería nada.

Y por cierto, finalmente escogieron a tres chicas para engrosar el cuerpo de baile. Les dedicaron poquísimo tiempo, a pesar de que la gala se basaba en su elección. Otra productora habría incluido entrevistas a las chicas para conocerlas mejor pero se nota que El Terrat no tiene experiencia en este tipo de formatos y de ellas se sabe poco más que sus nombres. Eso sí, son guapas y bailan bien, que es lo que importa. Ahora tendrán que hacerles el rodaje para que en Belgrado no les pueda el miedo escénico.

Imagen | El blog de Rodolfo En ¡Vaya Tele! | Los comienzos de Rodolfo Chikilicuatre

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