Despedimos a '30 Rock'. Adiós a Liz Lemon y su tropa

‘30 Rock’ termina hoy. Se dice pronto, pero la comedia de la NBC culmina así un ciclo de siete temporadas y se despide de nosotros para siempre. Muchos recordamos el momento en que se empezó a hablar de ella, de esa serie que parodiaba un programa de sketches y se reía del mundillo de la televisión. No teníamos ni idea de todo lo que nos esperaba. A lo largo de sus más de 100 capítulos, Tina Fey, la brillante mente que ha estado detrás de este proyecto, ha conseguido construir un hilarante universo al que sus fans echaremos mucho de menos.

Tina Fey trabajó durante casi diez años en ese show del que igual habéis oído hablar: ‘Saturday Night Live‘, un programa que nació nada más y nada menos que en 1975. Pues bien, desde que en 1997, Tina Fey entró a formar parte del equipo de creación, esta divertida guionista se curtió en lo que a hacer sketches se refiere: humor pegado a la actualidad, referentes pasados por la pátina del surrealismo y lo absurdo, la presión de realizar un directo cada semana…

Ese loco, loco lugar llamado televisión

No es de extrañar que en 2006, Fey estuviera más que preparada para desarrollar su propia serie, ‘30 Rock‘, llamada así por el enclave geográfico en el que tiene lugar gran parte de la acción: el número 30 de la Plaza Rockefeller de Nueva York, lugar en el que se alza el GE Building, usease, la casa de la NBC.

Muchos han hablado de que esta serie es una parodia de lo que sucede en la trastienda de un programa como ‘Saturday Night Live’ pero ‘30 Rock‘ siempre ha ido más allá de esa parodia, preocupándose por traernos muchos temas ligados a una industria tan potente e influyente como la televisión y los complicados hilos e intereses de los que depende: las relaciones con los altos mandos, los problemas de censura, lo políticamente correcto, la delgada línea que puede separar un éxito de una cancelación, la influencia de los poderes fácticos…

Tina Fey ha sabido exorcizar sus demonios y reconvertir algunas de las desgracias e injusticias más flagrantes del no tan maravilloso mundo televisivo en situaciones divertidas, disparatadas y geniales. Y todos nosotros nos hemos podido aprovechar de ello.

Humor a lo ’30 Rock’

Si algo ha caracterizado a esta serie de NBC es su impulso por crear un estilo propio, no entendido como una aspiración sino como un hecho en sí mismo; no es que lo pretenda, es que no puede evitarlo. El humor de ’30 Rock’ está cargado de la personalidad de sus autores, no busca gustar a la masa ni congraciarse con ningún tipo de espectador. Ofrece lo mejor de sí mismo y espera que el espectador se identifique con él, aunque si no es así, no va a cambiar su forma de entender la risa.

Lo primero que hace Tina Fey desde sus guiones es reírse de sí misma y de cuanto le rodea. Las grandes dificultades y preocupaciones del mundo adulto son pasadas por el tamiz del absurdo y el surrealismo y no es infrecuente ver a personajes con importantísimas aspiraciones verse retratados como unos snobs caprichosos e infantiles. ’30 Rock’ se caracteriza por un estilo ágil, por tramas rápidas con transiciones mínimas. Cada secuencia es un pequeño regocijo artístico donde la gestualidad, los chistes, los momentos sorprendentes y las réplicas rotundas componen una buena receta.

La autorreferencialidad, los chistes privados están presentes casi constantemente en las tramas. Es fácil que alguna de las réplicas pase sin ser entendida al 100%. En ’30 Rock’ no se paran a pensar con qué se va a reir el espectador, no lo ponen fácil y por eso resulta tan gratificante disfrutar del desarrollo de sus capítulos. Entrar en el juego y dejarse llevar suele significar ser partícipe de hilarantes momentos en los que la parodia social, política y sentimental es expuesta al máximo.

El zumo del estereotipo

Los personajes de ’30 Rock’ son joyas elegidas y escritas con acierto. La serie parte en muchas ocasiones del estereotipo, esa cosa tan aburrida y tan vista que no tiene nada que ofrecernos… En ’30 Rock’ construyen estereotipos para exprimir su zumo y reconvertirlos en otra cosa: en un personaje complejo con muchos matices, como Jack Donaghy; o una histriónica exageración, extremada e irreverente que difícilmente sabes por dónde puede salir, como Tracy Jordan.

No se trata de tener a un conserje con una elevada moral cristiana y una infancia marcada por la vida en el campo, se trata de que Kenneth combine servilismo puro, sin pretensiones egoístas, con un corazón noble y un extremismo religioso muy marcado, con deficiencias emocionales derivadas de una peculiar infancia. Ah, y de que nos parezca adorable.

Siempre me sentiré agradecida por el personaje de Liz Lemon, un tipo de mujer que hasta hace poco apenas aparecía en pantalla. Las mujeres podían ser divertidas, claro, pero debían conservar su belleza, su encanto, su elegancia. Liz Lemon es un auténtico desastre, no sólo viste con ropa sobre la que ella misma escribe notas acerca de la higiene de la prenda, sino que es absolutamente torpe, desordenada y caótica. Puede ser el ser más ingenuo o la más mezquina enemiga. Inteligente, rápida, mordaz… fue una niña nerd, una pequeña mente devoradora de cultura que quería ser la más guapa, sentirse princesa… Y que tiene un interesantísimo recorrido vital, por las decisiones y retos que enfrenta.

Otros interesantes ingredientes de ’30 Rock’

‘30 Rock’ está llena de elementos muy divertidos que la han convertido en una magnífica serie que ya no podremos olvidar. No sólo el desarrollo de las tramas o de sus personajes; la puesta en escena de una serie que ha crecido tanto a lo largo de sus temporadas la ha hecho brillar en muchas ocasiones por otros elementos como han sido los innumerables cameos con los que ha podido contar: desde personalidades del mundo de la televisión como Aaron Sorkin, Oprah Winfrey o Conan O’Brien, a políticos como Condolezza Rice por no hablar de las numerosísimas stars del celuloide como Tom Hanks, Susan Sarandon, Steve Martin, Jim Carrey, Julianne Moore, James Franco, Matt Damon o Michael Keaton.

Tampoco podremos olvidar dos auténticos regalazos que la serie nos ha brindado, desde la generosidad del que da siempre lo mejor de sí mismo, como han sido los capítulos en directo que se han grabado para satisfacción de los espectadores. Así, en la quinta y la sexta temporada, la serie nos brindó la oportunidad de introducirnos todavía más en sus mecanismos de humor exponiéndose a la complicación que supone hacer humor en directo y podemos decir que en ambas ocasiones salió con buen pie.

Creo sencillamente que podríamos hablar durante horas de ’30 Rock’, sin agotarnos nunca. Podríamos hablar de cada uno de sus personajes, de sus parodias, de la mezcla de géneros, de ‘Queen of Jordan’… y no acabaríamos de abarcar la totalidad de un serie y de una autora que busca el humor, en primer lugar, desde sus propias debilidades y su condición humana, algo esencial que en muchas ocasiones perdemos de vista.

En ¡Vaya Tele! | ‘30 Rock’, de nuevo en directo, de nuevo una genialidad

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 8 Comentarios

Portada de Espinof