Mis cinco escenas preferidas de la ficción española reciente

Risas, pasión, tristeza… La mayoría de las series consiguen cambiar nuestro estado de ánimo cuando nos disponemos a disfrutar de ellas. Las hay mejores y peores, sí, pero creo que no me equivoco al afirmar que todas son capaces de transmitirnos algún sentimiento. Incluso hay series que logran ocupar un pequeño hueco en nuestros corazones, un hecho que hace que cada vez que pensemos en ellas mantengamos un buen recuerdo de lo que llegaron a ser en el pasado.

Hay ocasiones en las que la ficción logra brillar más de lo normal. Son esos breves momentos que se marcan en nuestra memoria y que siempre aparecen en las conversaciones cuando estamos repasando nuestros gustos seriéfilos. La ficción española también es capaz de darnos momentos como esos (míticos en nuestra televisión son ya el final de ‘Farmacia de Guardia’ o la muerte de Chanquete en ‘Verano Azul’). Pero si entramos a valorar nuestra ficción más reciente me doy cuenta de que tengo varias escenas en la memoria que soy incapaz de borrar. Comparto hoy esos momentos que me hicieron disfrutar todavía más de lo que estaba acostumbrado normalmente.

5. El reencuentro de los personajes de ’7 vidas’

‘7 vidas’ cumplía 200 episodios y sus creadores decidieron celebrarlo por todo lo alto. Guardo muy buen recuerdo de aquel capítulo emitido en directo (en el que las risas incontroladas de los actores no sólo estaban justificadas sino que me hicieron pasar un mejor rato todavía) y me dejó con la sensación de que la serie aún podría haber durado mucho más. Pero no fue así. ’7 vidas’ terminó unas semanas después. Eso sí, gracias a este capítulo pudimos ver juntos a casi todos los personajes que habían pasado por la serie, algo que agradecimos bastante. Todos se presentaron para ayudar económicamente a Sole (Amparo Baró), la única que estuvo en la ficción desde el principio hasta el final.

4. Marcos, Eva y el fotomatón

Un momento ñoño, lo sé. Pero después de tantas idas y venidas que Marcos (Fran Perea) se declarara a Eva (Verónica Sánchez) por fin hizo avanzar a ‘Los Serrano’. La esperada declaración de amor llegó en su tercera temporada, pero todavía quedaban muchos giros que darle a la trama en particular y a la serie en general. Aún así me gustó el momento fotomatón, consiguió que siguiera enganchado a la ficción durante una buena temporada más. Eso sí, la respuesta a la declaración tardó en llegar, ya que a alguna mente brillante se le ocurrió dejarlo todo en el aire y terminar el capítulo justo en su mejor momento.

3. Paloma Cuesta se convierte en leyenda tras caer por la ventana

Dicen por ahí que para convertirse en leyenda tienes que morir joven. Algo parecido le pasó a Paloma Cuesta (Loles León). ‘Aquí no hay quien viva’ decía adiós a su tercera segunda temporada y nos dejaba a todos con el corazón en un puño tras ver que Paloma caía por la ventana durante una discusión con La Hierbas (Isabel Ordaz). Su empeño por tirarle toda la ropa del tendedero le salió caro e hizo que su personaje entrase en coma para morir más tarde (después de una inoportuna resurrección). Por desgracia, no volvimos a ver a Paloma interpretada por Loles León, pero la escena de su accidente nunca pudimos sacarla de nuestra memoria.

2. Antonio Alcántara hundido tras perderlo todo

La única de las series de esta pequeña lista que aún sigue en activo. El final de la tercera temporada de ‘Cuéntame cómo pasó‘ (¿qué tendrán las terceras temporadas?) dejaba a los Alcántara muy lejos de la felicidad que habían conocido en otros capítulos. Antonio Alcántara (Imanol Arias) era engañado por Don Pablo y tenía que asimilar las consecuencias de haber estafado a todos los clientes de su constructora. Antonio se derrumba en la soledad de su cuarto de baño, mientras se ve a sí mismo recordándole lo incrédulo que había sido al creer que era alguien importante. Desde ese día mi admiración por Imanol Arias tocó techo.

1. Se levanta el telón de ‘Motivos personales’

Una de las mejores series que ha dado la ficción nacional se despedía de la audiencia destapando el juego de mentiras que había llevado a cabo Victoria Castellanos (Marta Calvó). Por fin conocíamos la verdad de ‘Motivos personales’ y descubríamos que Victoria había caído en su propia trampa. Natalia Nadal (Lydia Bosch) hizo todo lo posible por desenmascarar a la asesina de su marido y consiguió que todos termináramos con la boca abierta. La escena en la cancha de baloncesto, de la que comparto aquí su última parte, aún consigue ponerme los pelos de punta.

Estas son mis preferencias. Entiendo que no todos estaréis de acuerdo conmigo, por lo que sólo me queda preguntaros por vuestras escenas preferidas, las que recordáis con especial cariño y son capaces de dibujaros una sonrisa cada vez que pensáis en ellas.

Portada de Espinof