'La Re-vuelta' despide 'Gran Hermano' hasta la próxima temporada

Ayer noche terminó ‘Gran Hermano, La Re-vuelta’. Desde hace un par de temporadas, tras la finalización del reality más veterano de España, desde Telecinco habían ideado algunos spin offs como ‘El Reencuentro’, que consistía en mezclar concursantes de varias ediciones para lograr una macedonia con los ingredientes más sabrosos que el mercado granhermanístico pudiera ofrecer.

Pero este año ha sido diferente. Este año, ya se ha dicho muchas veces, el casting del ‘12+1’ ha sido un acierto, se ha vuelto a la esencia de las primeras ediciones, buscando gente bastante simpática y sin tantas ganas de pelear, como venía siendo la tónica habitual de los últimos tiempos. Así, se ha recuperado a un sector de la audiencia que se había perdido y, como resultado, los forofismos entre las aficiones de los concursantes se han disparado y han estado más presentes que nunca.

Telecinco debió pensar que era una pena no usar un poquito más a esos concursantes de 'Gran Hermano' que tanto habían calado en la audiencia. Pero el experimento ha sido raro. No se puede decir que haya fracasado, los índices de audiencias nos llamarían mentirosos, pero el público no ha estado muy contento con cómo se ha desarrollado este programa de apenas veinte días de duración.

En este nuevo formato, todos los concursantes del ‘12+1’ estaban invitados a entrar, y la novedad (y gran controversia) ha sido que el público no ha tenido la oportunidad de elegir al expulsado (ni al nominado, otra posibilidad que se planteó), sino que los concursantes han formado una especie de asamblea para resolver los posibles conflictos que tuvieran unos con otros, una vez que, en la calle, todos habían visto lo que fulanito opinaba de menganito, y tras este acto de madurez, decidir entre ellos quieren serían los expulsados.

La venganza de los “reventados”

Pero lo que ha pasado es que los concursantes que salieron del concurso porque a la audiencia no le caían bien (pero además, como esto se entiende en ‘Gran Hermano’, que la antipatía por un concursante se traduce en odio infinito y blasfemias varias) se han "vengado" expulsando a los compañeros que sí tenían el favor del público y que llegaron a las fases finales del concurso. Por lo que la audiencia los ha puesto de vuelta y media, una vez más, en las redes sociales.

Este acto, así como un poco de rabieta, es para mí, un nuevo ejemplo de que las personas que idean cada año ‘Gran Hermano’ saben bastante bastante del mundo de la televisión. Hemos visto dos temporadas: una en la que ganaron los “buenos”, y los “malos” fueron expulsados del paraíso, por un dios llamado Audiencia y por diferentes motivos: eres un soso, me caes mal, no te soporto, ojalá te…

Y una segunda en la que los “malos” (a los que los entendidos llaman los “reventados” por, tratando de abreviar mucho, tener mal perder) han vuelto a ese paraíso, con la recomendación de que intentaran ser amiguitos de los “buenos”. Pero los “malos”, como esos virus de ‘Érase una vez el cuerpo humano’ han entrado con piel de cordero para hacer una matanza rápidamente, quitarse de en medio a los rivales más queridos por el público y tomar el control de la casa de Guadalix, con acusaciones de pactos y futuros repartos del premio incluidos. ¿Cuántas veces habéis visto en una película que el malo no está muerto sino malherido y proclama con voz débil pero cargada de odio: “Volveré”? Pues eso.

Y el último giro, el que tiene que causar sorpresa pero dejar un regusto agradable al espectador se produjo anoche, cuando Mercedes Milá explicó que al ganador de este bonus de 'Gran Hermano' lo elegirían los concursantes expulsados, con lo que, todas las tramas urdidas no sirvieron para nada en absoluto y la audiencia ha tenido un vencedor de su gusto. Una anécdota curiosa de la final fue la bronca que Mercedes Milá dedicó al "artista" invitado a actuar en la casa, el reconvertido en dj, Kiko Rivera, que con un playback como un castillo, hizo las delicias de los más sarcásticos.

En fin, ha sido un poco extraña esta ‘Re-vuelta’, porque, en concepto gustaba a mucha gente, pero, en la práctica, ha frustrado mucho a sus seguidores, a los que no les ha gustado eso de que les quitaran la guillotina de las manos. Ni siquiera los aislamientos en el llamado pisito de ‘Friends’ han servido para calmar los ánimos: las parejas que debían convivir para resolver sus problemas eran cada día menos interesantes porque si mi concursante favorito no está ¿qué hago yo viendo esto?

En ¡Vaya Tele! | 'Gran Hermano 12+1' continuará con una edición especial llamada 'La re-vuelta'

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