'Como la vida misma' fracasa buscando la lágrima fácil y desaprovecha un repartazo

La televisiva ‘This is Us’ catapultó la popularidad de Dan Fogelman, su creador, algo que le ha llevado a volver a probar suerte en la gran pantalla, donde ya estrenó ‘Nunca es tarde (Danny Collins)’ hace ya casi cuatro años. Previamente había participado en los guiones de cintas como ‘Cars’, ‘Enredados’, ‘Plan en Las Vegas’ o ‘Crazy Stupid Love’, además de crear la nunca suficientemente reivindicada serie ‘Galavant’. Un hombre versátil.

Sin embargo, ahora regresa con una película que hasta cierto punto parece una prolongación de lo que ya aborda cada semana en ‘This is Us’: un drama que busca desesperadamente emocionar al espectador. Se titula ‘Como la vida misma’ y la crítica la destrozó sin piedad, algo que no le sentó demasiado bien a Fogelman. A España llegó el pasado 4 de enero y está pasando algo desapercibida. Ya es más de lo que la película se merece.

Llorad, malditos, llorad

‘Como la vida misma’ es una película que une múltiples historias a lo largo de diferentes generaciones y todas ellas tienen un gran nexo en común: la descarada búsqueda de la lágrima por parte de Fogelman que su reparto intenta matizar en la medida de lo posible a través de las actuaciones. Y es que el reparto se muestra entregado al material que tiene a su disposición, demostrando una gran confianza que éste no se merece.

Al menos hay que concederle a Fogelman que demuestra cierta variedad en las armas que utiliza para llegar al corazón del espectador, pero éstas se echan a perder por una combinación de diálogos que buscan la trascendencia de forma cansina -de ahí que la ambientada en España sea la más llevadera al ser también en la que menos se habla- y el intento de estar en todo momento situados en una catarsis emocional sin saber cómo canalizarlo.

Lo primero que llama la atención es la falta de delicadeza inicial de la película, yendo en todo momento de forma frontal no ya a explorar las emociones de sus personajes, sino a regodearse en ellas. Resulta hasta incómodo durante la primera de las historias por mucho que Oscar Isaac y Olivia Wilde intenten asimilarlo lo mejor posible. Simplemente es como si Fogelman te estuviera dando un puñetazo en la cara.

Para nada ‘Como la vida misma’

Además, Fogelman abusa de los subrayados para que el público entienda mejor lo que está contando, demostrando así una falta de confianza notable en la capacidad del espectador para entender algo que sí que incluye alguna alteración de la narrativa más tradicional, pero nada a lo que uno no se haga al de pocos segundos. Ahí resulta especialmente irritante el uso de una voz en off a modo de narrador, algo curioso al inicio y que luego se vuelve cargante.

Tampoco ayuda mucho que alguna de las tramas de la sensación de quedar colgada para ser recuperada más tarde de forma demasiado azarosa para encajar dentro del discurso de la película. De hecho, cuando más tolerable resulta la película es cuando simplemente deja respirar un poco los hechos en lugar de ir a la yugular con la sobrecarga emocional.

No llegaré a decir que ahí resulte genuina, algo que busca aparentar con ahínco, pero sí que hay momentos en los que algo se acerca a ser esa película. Por desgracia, pronto volvemos a la triste realidad de diálogos intensos, situaciones dramáticas algo forzadas y personajes vacíos que los actores intentan llenar pero tampoco pueden sacar de donde no hay.

En definitiva, ‘Como la vida misma’ se acerca bastante más a ser una pérdida de tiempo que una película emocionante que te cautive con los dramas de sus protagonistas. Algo ayuda el reparto, pero Fogelman se pasa de frenada tan a menudo que poco acaba importando.

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 1 Comentario

Portada de Espinof