III Muestra de cine coreano | 'Dream', de Kim Ki-duk, pura poesía

Revoloteaba alegremente; era una mariposa muy contenta de serlo. No sabía que era Chuang Tse. De repente despierta. Era Chuang Tse y se asombró de serlo. Ya no le era posible saber si era Chuang Tse que soñaba ser una mariposa, o era una mariposa que soñaba ser Chuang Tse.” Zhuangzi o Chuang Tse, filosofo taoísta.

Ayer se inauguraba, en la Filmoteca de Madrid, la III Muestra de cine coreano, con la película 'Dream' ('Bi-mong', 2008), de Kim Ki-duk, una comedia romántica con toques fantásticos o de ciencia ficción, según se quiera ver, y reminiscencias de thriller, que habla de un hombre cuyos sueños son ejecutados por una sonámbula. Cuando ambos se dan cuenta de su conexión, tratarán de evitar dormir, pues las consecuencias de sus pesadillas son devastadoras.

Simbolismo

Una difícil, pero lograda mezcla de tonos complica ubicar 'Dream' en un género. El film tiene humor, pero su romanticismo es trágico. Con el componente fantástico ya presentado desde el inicio, la película se mantiene con los pies en la tierra en los primeros minutos, en consonancia con films más realistas de Ki-duk, como 'El arco', 'Time'…, para más adelante dejarse arrastrar por una abstracción poética —que sí se encontraba en anteriores películas, como 'La isla'— en una exquisita escena que transcurre en los pastos nevados y cuya interpretación sólo puede ser onírica y simbólica. A partir de ese momento, la convivencia de ambas propuestas se irá convirtiendo en una preciosa mezcla de fábula filosófica con historia de amor.

Con similitudes a los misterios de Hitchcock, 'Dream' se asemeja temáticamente, asimismo, a 'Olvídate de mí' ('The Eternal Sunshine of the Spotless Mind'), de Michel Gondry, u 'Origen' ('Inception'), de Christopher Nolan. Pero su aproximación contiene una mayor lírica y un romanticismo más exacerbado .

Fotografía y música

Las composiciones de planos nos regalan unas imágenes tan bellas que, si el 'Dream' hubiese sido sólo contemplativo, tendría atractivo suficiente. Con una elección de las localizaciones deliciosa, la película gana un aire de atemporalidad que se conjuga con el onirismo de su premisa. El juego con los colores que realiza Kim Ki-duk tiene un gran significado. Hacia el inicio, una adivina les dice que son los polos opuestos de un mismo ser, que el blanco y el negro son el mismo color. Ellos visten siempre de esta manera, ella es la reina blanca, mientras él parece un alfil negro. Pero la pérdida de la inocencia y de la falta de implicación en los hechos de Ran hará que sus ropas se tornen oscuras. Las profesiones de los protagonistas, artista caligráfico y diseñadora de moda, nos los muestran como seres creativos y desempeñan un papel importante en el avance de sus sentimientos. Los caracteres que él graba, los alfileres que ella utiliza… al final, sus instrumentos profesionales se convierten en herramientas de tortura.

La música está escogida con gran acierto y con la misma variedad de estilos que las escenas, adecuándose siempre a la necesidad emocional de cada secuencia. En ocasiones, la partitura podría responder a las necesidades de suspense del maestro británico. Otras veces, la banda sonora la componen las poderosas creaciones cantadas de Park Ji Woong, que nos elevan en intensos sentimientos.

Intérpretes y diálogos

Odagiri Joe y Lee Na-Young son los protagonistas casi exclusivos. El primero es un actor japonés que interpreta su papel en su lengua materna, aportando al film un nuevo componente de rareza que en otros relatos no habría tenido cabida. Con una profusión de diálogos mucho mayor de la que el autor coreano acostumbra a ofrecernos, los protagonistas tienen, no obstante, bastantes momentos de silenciosa elocuencia, admirable sello personal de Ki-duk.

Conclusión

La última película de Kim Ki-duk que vivió un estreno comercial en España fue 'Aliento'. Le dedicamos cinco críticas en Blogdecine, pero ni ninguna entusiasta. Esta cinta, por el contrario, se sitúa para mí a la misma altura que 'Hierro 3', que podría ser mi predilecta del autor. De enorme intensidad de sentimientos y con un indiscutible componente poético simbólico, 'Dream' no es fácil de digerir y quizá no contente a públicos mayoritarios. Se debe saborear con calma, penetrando por completo en los sentimientos de estos dos peculiares personajes y disfrutando de sus rarezas.

'Dream' ('Bi-mong', 2008), de Kim Ki-duk apareció en DVD en marzo de este año. Además, se podrá volver a ver en el Cine Doré de Madrid el 4 de noviembre. El resto de la programación de la III Muestra de cine coreano se puede consultar en este enlace.

Mi puntuación:

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