TVE celebra los 3.000 programas de 'Saber y Ganar'

Que un concurso como ‘Saber y Ganar‘ sobreviva en la complicada sobremesa actual con unos datos de audiencia que superan de largo la audiencia media de La 2 es sólo un indicativo más de que la fórmula del éxito no está predefinida y que no todo debe ser cotilleo y amarillismo en las tardes de la televisión. Trece años lleva Jordi Hurtado presentando este concurso, el más veterano de la televisión en España, y poco o nada ha cambiado su esencia en todo este tiempo.

‘Saber y Ganar’ lo tendría todo para fracasar en la fragmentada televisión actual; la sobremesa no es un horario muy dado a los concursos, la dificultad de las preguntas es extrema en la mayoría de ocasiones y su presentador despierta odios y simpatías a partes iguales, con un tono sobrio que, por el contrario, es capaz de regalarnos escenas tan divertidas y, a la vez, surrealistas como el pseudo-rap de hace unos días en honor a los 100 programas de un concursante.

Parte del éxito del programa se encuentra en la veteranía, siendo en muchos hogares (lo es en el mío) el programa por defecto después de comer; a ello se une la admirable sabiduría y rapidez mental de sus concursantes, el aprendizaje de muchos detalles históricos y culturales y, por qué no decirlo, la alegría que supone acertar desde casa alguna de estas preguntas. Además, la veteranía de muchos de sus concursantes y el especial “Los Magníficos“ de cada año establecen una empatía entre concursante y espectador que invitan a seguir su evolución dentro del programa.

Hace ya mucho que no veo este concurso (hace unos años no me lo perdía nunca), pero resulta gratificante saber que algo de estas características todavía tiene cabida en épocas de cambio y fragmentación, y no parece que vaya a dejar de tenerla en un futuro cercano. Por mí, que cumplan otros 3.000 más. ¿Alguien se imagina La 2 sin ‘Saber y Ganar’? Yo, desde luego, no.

En ¡Vaya Tele! | Animales televisivos: Jordi Hurtado

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