'Salvados', un programa de referencia

Si alguna vez buscamos un ejemplo de cómo un programa de televisión puede consolidarse con el tiempo siempre podremos recurrir a ‘Salvados’. El programa de laSexta se despidió ayer cerrando la mejor de sus temporadas, ésa en la que el éxito televisivo ha ido acompañado de un sinfin de premios y elogios debido al buen trabajo realizado por el equipo capitaneado por Jordi Évole. Además, esta temporada ha contado con un aliado inesperado: una situación social que emporaba por momentos y que ha puesto en bandeja algunos de los temas tratados cada semana, que han conseguido crear un gran revuelo mediático (sobre todo en las redes sociales).

El gran triunfo de ‘Salvados‘ se encuentra en haber mostrado un acertado reflejo de una España que se ha ido hundiendo política, social y económicamente con el transcurso de las semanas, algo que ha dejado grandes injusticias por el camino que Évole ha sabido recuperar para tratar en la hora escasa que dura cada uno de sus reportajes. No existen fórmulas revolucionarias que expliquen el éxito de ‘Salvados’. A lo largo de esta temporada hemos encontrado una gran pureza en sus programas, entendiéndose ésta como el resultado de un libre ejercicio periodístico que, sin ser objetivo ni neutral, ha llevado a cabo a la perfección eso de ser el azote de los poderosos con lo que cualquier periodista debería soñar hoy en día.

Ya sea mostrando las consecuencias de los recortes, la situación de la economía o las cuentas de la Monarquía, ‘Salvados’ ha conseguido cerrar una temporada creando gran expectación cada semana, un hito que alcanzó después de sus especiales sobre el final de ETA, creando un nivel de calidad que no ha bajado durante el resto del curso y provocando elevados índices de audiencia que han doblado la media de laSexta con comodidad.

Este éxito se ha conseguido manteniendo una buena consonancia con las redes sociales, uno de los grandes aciertos del programa que aparece como una buena adaptación entre un espacio televisivo e Internet que muchos otros deberían tomar como ejemplo. Terminada la temporada, ‘Salvados’ se sitúa como el programa de referencia de laSexta, un espacio que continúa con la línea editorial tan marcada que tiene la cadena, pero también se establece como un ejemplo a seguir por un gran número de programas que contaminan diariamente nuestra televisión con sus dudosas prácticas y a los que desgraciadamente empezábamos a acostumbrarnos.

Un oasis televisivo

Con el transcurso de las semanas, Jordi Évole ha sabido moldear su programa hasta convertirlo en ese espacio de referencia del que hablo, con todo los pros y los contras que esa definición puede acarrear. Entre los pros se encuentra la conversión de ‘Salvados’ como un programa necesario para situarnos en la actualidad y que nos ha dejado un profundo vacío tras su despedida, como si estuviéramos más indefensos sin él, sobre todo si tenemos en cuenta el oscuro panorama que se avecina a corto plazo. Ha sido tan desolador los temas tratados en ‘Salvados’ que el equipo del programa quiso marcharse de vacaciones con ‘Reiniciando España’, un reportaje que le daba la vuelta a todo lo visto anteriormente y que mostraba vías de escape ante la situación insostenible que vivimos.

La sencillez a la que ‘Salvados’ ha recurrido para realizar sus reportajes ha resultado de lo más eficaz, posicionándose siempre de lado del espectador y dejando que los entrevistados pudieran contestar las preguntas incisivas y en ocasiones irónicas de Évole y dedicándole el tiempo necesario para que ellos pudieran explicar su punto de vista sin interrupciones. El programa también se ha valido de un cuidado montaje, con el que ha pretendido retratar algunos sentimientos expandidos en España actualmente, como el momento dado en la entrevista con las políticas del PP y PSOE en el reportaje centrado en los parados. La impotencia reflejada por Évole para hacerse escuchar entre tanta verborrea era la misma que sentían muchos otros al ver que los políticos están más preocupados en defender sus espaldas que en arreglar la situación en la que nos encontramos.

Es cierto que no lo hemos visto todo, o que muchos aspectos se han quedado en el tintero, alguno de los cuales pedían a gritos ser el centro de un nuevo programa, pero ‘Salvados’ ha sabido condensar en una hora los puntos más calientes en torno a cada tema, otro de los puntos donde ha radicado su éxito. La particular atmósfera que se crea con cada ‘Salvados’ se inicia desde el primer minuto, con la cabecera que se modifica y se adapta al tema a tratar, un excelente trabajo audiovisual con el que se inicia la crítica y que además sirve para que nos adentremos de lleno en cada reportaje.

Pese a los elogios, no podemos caer en el error de que ‘Salvados’ eclipse al resto de profesionales que continúan haciendo una buena labor. Es cierto que la calidad mostrada en ‘Salvados’ no abunda en la actualidad en nuestro país pero, tanto en el mundo de la televisión como en otros medios de comunicación, hay quien continúa demostrando su profesionalidad diariamente, algo que en ocasiones se olvida debido al furor causado por el programa de laSexta. Ese furor también juega en su contra, sobre todo si tenemos en cuenta la fugacidad de sus polémicas, que surgen y desaparecen con la velocidad de un trending topic y hace que un tema pase al olvido cuando nos ofrecen uno nuevo.

Que vuelva pronto

Tras el cierre de temporada no podemos más que sentirnos abandonados y esperar que las vacaciones del equipo de Jordi Évole sean las más cortas posibles. Hay que tener en cuenta que laSexta será quien más eche de menos al programa a corto plazo, teniendo en cuenta las altas audiencias cosechadas durante sus últimas emisiones y la escasez de espacios de éxito que tiene la cadena, por lo que estoy seguro que no alargarán su vuelta demasiado tiempo. Y por otro lado estamos los espectadores, los que más hemos agradecido la presencia de un programa como ‘Salvados’ en antena, y quienes lo hemos despedido con la certeza de que se ha convertido en un espacio de obligado seguimiento cada semana.

En ¡Vaya tele! | Seis ejemplos del fenómeno social de ‘Salvados’

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