Nuevos teletimos: las subastas inversas


¿Qué tiene que pasar para que la gente se dé cuenta de que nadie regala duros a cuatro pesetas? Pese a que las denuncias a determinados concursos y Call Tv proliferan, también es cierto que las cadenas siguen innovando en este campo, síntoma de que la cosa funciona. Después de Rico al instante llegan las subastas inversas para sumarse al panorama del derroche a través de los SMS.

El mecanismo es sencillo y muy goloso: la puja única más baja se lleva el artículo en cuestión. El reclamo: por muy pocos euros, el coste del SMS, puedes ganar un artículo de precio muy superior. La desventaja para el participante: las posibilidad de ganar es ínfima y, al final, se habrá gastado el dinero para nada. La ventaja para la cadena de televisión: ingreso por vía doble a través de los SMS y del precio que paga la marca en cuestión que subasta el artículo. Es publicidad pura y dura a cuyos ingresos se suman los de los mensajes.

Este tipo de subastas ya hace tiempo que pueden encontrarse en Internet y en la radio, y ahora las televisiones parece que van a dedicarse a explorar el terreno. Ya hay tres cadenas nacionales interesadas en incluir este sistema en su programación y seguramente dentro de poco empezaremos a leer quejas que relacionan el sistema con la estafa. Pero la gente sigue mandando mensajes. Se calcula que se envían cinco mil millones de mensajes de estas características al año y que los Call-Tv generaron el año pasado ciento cincuenta millones de euros.

Llegados a este punto, yo me niego a concluir que la gente que envía estos mensajes es tonta, por decirlo de alguna manera. Me da la sensación de que hay un verdadero problema social y este tipo de concursos se aprovechan impunemente de eso para hacer su negocio de una forma inmoral. Claro que la responsabilidad última la tiene quien se gasta el dinero, pero creo que no debemos dejarlo así y mirar para otro lado. ¿Para cuándo una regulación estatal que estipule procesos para este negocio? Hasta ahora se viene actuando a posteriori pero, francamente, a mí eso no me parece suficiente.

Vía | El País
En ¡Vaya Tele! | El incomprensible éxito de los programas ‘Call Tv’

Portada de Espinof