'Off the Map', bonita pero sin gancho

Tras ‘Anatomía de Grey‘ y ‘Sin Cita Previa‘ podría parecer que cualquier “cosa” de médicos que saliera de la mente de Shonda Rhimes estaría destinada al éxito. Y entonces llegó ‘Off the Map’ para romper la estadística; los médicos de la jungla salvaje “en algún lugar de Sudamérica“ (la primera en la frente) no están convenciendo ni a la crítica ni a la audiencia estadounidense. El capítulo piloto abunda peligrosamente en personajes planos, momentos aburridos y situaciones surrealistas que no convencen a nadie; y por desgracia la cosa no se ha quedado en el piloto, sino que se mantiene y va a peor en el segundo episodio.

Como ya sabéis, y si no lo sabéis os lo cuento en un suspiro, ‘Off the Map‘ sigue a un grupo de médicos que desarrolla su labor en medio de la jungla tropical, así de forma general sin especificar dónde. Los recursos son limitados y las enfermedades que se encuentran son muy diferentes a las que te puedes encontrar en cualquier hospital. Además, tienen que lidiar con las costumbres de los locales, que desconfían de los médicos y creen en demonios y espíritus como causantes de esas enfermedades. Muy bonito todo, sí, pero sin unos personajes interesantes la cosa se va a pique a los pocos minutos.

Y así le pasa a ‘Off the Map’. No engancha como ‘Anatomía de Grey’ y tampoco cuenta con ninguno de sus personajes para crear una trama a partir de ahí, como ocurre en ‘Private Practice’, así que hay que empezar de cero. Y se están cayendo con todo el equipo en el intento. Son almas en pena que no quieren estar allí, que no se adaptan al lugar y que se dedican a quejarse por todo, y así no se pueden dibujar unos caracteres atractivos para el gran público. Y es que nadie, ninguno de ellos, me ha despertado la menor de las simpatías.

Lo único que se salvan son los planos aéreos y el contexto en que se desarrolla la serie. Viéndola parece que hemos vuelto a la isla de ‘Perdidos’ (con perdón), y entre cascadas, montañas, vegetación y lagos de luciérnagas se le anima a uno la vista; pero ya está, eso es lo único que ofrece la serie. Si a esto le unimos situaciones absurdas y los momentos “WTF!” (que me explique alguien las propiedades hidratantes del agua de coco o por qué un hombre en situación extrema gravedad es llevado de noche a un lago para que pueda tirar las cenizas de su mujer), la serie pierde puntos por todas partes.

Es toda una decepción lo mala que ha resultado ser ‘Off the Map’, hace unas semanas estaba emocionadísimo por ver el primer capítulo y comprobar qué nueva genialidad se había sacado Shonda de la chistera, pero parece que hasta aquí ha llegado la cosa. Y probablemente aquí se quede también la serie; sus audiencias están siendo bastante flojitas, y sin un lead-in importante no está consiguiendo unos datos que le aseguren una segunda temporada. Si sigue así, yo desde luego no la echaría de menos.

En ¡Vaya Tele! | ‘Off the Map’, los nuevos médicos de Shonda Rhimes

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