'Escape Room 2' nos obliga a pensar cómo escaparíamos del cine donde se proyecta. Una secuela con estructura repetitiva

Escape

Cualquier grupo de amigos podría pasar por todas las pruebas en 15 minutos y le quedaría tiempo para tomar algo. Estos tardan una hora entera

Randy Meeks

Editor

Hace tan solo 19 años desde que la primera escape room del mundo se abriera en Tokyo, y el concepto fue creciendo como la espuma. De hecho, solo en España hay más de 1500 salas (unas mejores y otras peores, claro) y, por lo que parece, aunque la moda ha caído el sector sigue a pleno rendimiento. No se volverán a poner de moda, desde luego, gracias a 'Escape Room 2', la adaptación de la obra teatral que tiene aún menos sangre en las venas que la primera entrega (y que la saga americana del mismo nombre). Y ya es decir.

La secuela que se cuela

No cabe duda de que 'Escape Room' es una saga de éxito en teatro: la primera parte superó los 300.000 espectadores (más que su versión en cines) y la segunda superó los 150.000 en su primer año en el Teatre Condal de Barcelona. Me encantaría decir que la obra teatral ha sabido llevarse a la perfección a lo audiovisual, pero lo cierto es que no es así: no termina de funcionar como comedia ni como thriller, y el apartado visual se ve tan de cartón piedra como el escenario en el que se mueven.

Obviamente, en 'Escape Room 2' no hay ningún tipo de solución real de escape room: si estáis esperando que solucionen combinaciones de candados o abran puertas misteriosas, lleváis un camino de una sola dirección hacia la decepción más absoluta. La película repite una y otra vez la misma estructura: para avanzar, los personajes deben decir la verdad sobre sí mismos, aunque les cueste. Podría ser interesante y dar pie a muchas situaciones cómicas, pero realmente siempre es lo mismo: les avergüenza responder y se niegan a sincerarse por auténticas tonterías a pesar de que un ser querido pueda morir por su culpa. 

Pese a todo, este tipo de películas viven y mueren en su final: si consiguen sorprender a los espectadores con un giro realmente original y sorprendente, los errores de la trama pueden perdonarse y salir con un buen sabor de boca. Sin embargo, el de 'Escape Room 2' es un final torticero, forzado y bastante incongruente, que se la juega a tu suspensión de la incredulidad y lleva a la promesa de una tercera entrega que llegará de forma inevitable, tarde o temprano... aunque según el resultado de esta secuela en taquilla, es posible que solo se vea encima de las tablas.

Encandado de conocerte

Mientras que en la primera entrega se preocupaban de que, dentro de la comedia, hubiera tensión y los personajes realmente se sintieran en peligro, en esta secuela nunca hay sensación de amenaza. Cada una de las pruebas se podría pasar fácilmente respondiendo a cosas insípidas como "¿Realmente crees que tu película merece ganar el Festival de Berlín?" o "¿Realmente crees que Cataluña será independiente?", y es imposible no pensar que cualquiera de nosotros lo haría en un pispás con tal de salir con vida y no maltratar a nuestros seres queridos. Nuestros protagonistas, en su lugar, se quejan, se levantan, se niegan a responder. ¿Y cuál es el resultado? Que, en lugar de provocar hilaridad, fabrica unos personajes insoportables y con actitudes incomprensibles. 

'Escape Room 2' es como la versión narrada de 'El juego de tu vida', aquel reality de Telecinco basado en responder preguntas incómodas, solo que en decorados baratos, con algún giro de guion más o menos sorprendente y la obligación de mantener el pacto de suspensión de la incredulidad para no caer en la desidia. En realidad, todas las revelaciones se nos desvelan mediante gestos y actitudes en el primer acto del guion y ninguna desencadena un apocalipsis entre estas parejas, permitiendo que, como espectadores, nos adelantemos constantemente a lo que va a ocurrir a continuación.

Tampoco es que el sentido del humor "políticamente incorrecto" funcione. En pleno 2026, reírse del lenguaje inclusivo o hablar sobre el feminismo como causa de todo mal huele a cerrado y apolillado. Tiene sus destellos chisposos, especialmente cuando las parejas charlan de manera distendida, pero el timing cómico está totalmente perdido y deja la sensación de que, simplemente, no han sabido trasladar la historia entre los distintos medios. 

Como función teatral puede funcionar estupendamente, pero la apariencia de "obra filmada" no ayuda a que pasemos por alto los fallos de un libreto que, simplemente, no funciona. No necesitábamos volver a estos personajes sin una buena justificación, y 'Escape Room 2' no lo es. Quizá, quién sabe, en la tercera parte. Ay.

En Espinof | Seis series que han marcado un antes y un después en la televisión catalana

En Espinof | Las mejores películas de 2026

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 3 Comentarios
↑