Hoy en Netflix, una película muy tierna sobre la necesidad de seguir adelante. Está basada en hechos reales y tiene mucho más que ofrecer de lo que parece

Fotograma de la película

Está escrita por Julia Hart y protagonizada por Sunny Sandler y Melanie Lynskey

Belén Prieto

Editora

Sophie Birenbaum podría ser la protagonista perfecta de cualquier historia de adolescente. Es buena estudiante, tiene una relación muy cercana con sus padres, adora a sus hermanos pequeños, tiene una mejor amiga y empieza a hacerse un hueco como una de las grandes promesas de los musicales de su instituto. Está aprendiendo a conducir, prepara su audición para una obra y tiene bastante claro lo que quiere hacer con su vida. Pero todo cambia cuando descubre que el cáncer de su madre, Elizabeth, ha vuelto. 

En 'No se desea buena suerte', Julia Hart utiliza esta situación para contar una historia sobre la adolescencia, la familia y la necesidad de seguir viviendo incluso cuando la vida parece haberse detenido. Sunny Sandler y Melanie Lynskey sostienen buena parte de la película con unas interpretaciones especialmente emotivas, mientras el musical que Sophie prepara introduce una dosis de humor y luminosidad en una historia que podría haberse convertido fácilmente en un drama mucho más convencional.

Una adolescente intentando seguir adelante

La película nos introduce primero en el mundo de los Birenbaum, una familia de cinco miembros que lleva una vida relativamente tranquila en un típico pueblo estadounidense. Ted (Max Greenfield), es dueño de una panadería local y vive pendiente de intentar introducir opciones algo más saludables en su negocio, mientras sus hijos, Sophie y sus hermanos pequeños, aportan el habitual caos de cualquier familia. 

Todo parece funcionar con normalidad hasta que una de las llamadas accidentales que Ted hace desde su teléfono permite a Sophie descubrir que sus padres llevan un tiempo ocultándole algo. La revelación llega sin grandes artificios y precisamente por eso resulta tan dolorosa. "Ha vuelto", le dice Sophie a su mejor amiga Carolyn. En esas dos palabras queda concentrado todo el miedo de una familia que ya sabe lo que significa enfrentarse al cáncer.

Lo interesante es que la película no convierte la enfermedad de Elizabeth en el único eje de la vida de Sophie. Justo cuando descubre que su madre podría no sobrevivir esta vez, consigue el papel protagonista en el musical que estaba deseando hacer. Y ahí aparece una de las grandes contradicciones de la película: mientras su familia atraviesa uno de los momentos más duros de su vida, Sophie tiene también uno de los más felices

El musical funciona además como un golpe de humor que evita que la película quede atrapada en el drama. Las situaciones relacionadas con el teatro escolar, las supersticiones de los actores y la obsesión por no decir determinadas cosas antes de una función introducen momentos mucho más ligeros. Al mismo tiempo, sirven para reforzar una de las ideas centrales de la película: incluso cuando ocurre algo horrible, el mundo no se para

Una historia inspirada en experiencias reales

La película está escrita por Julia Hart, su marido y productor Jordan Horowitz y Laura Hankin, que se inspiró parcialmente en sus propias experiencias. Al igual que Sophie, Hankin consiguió un papel importante en el musical de su instituto mientras su madre estaba lidiando con un diagnóstico de cáncer. Esa conexión explica buena parte de la naturalidad con la que la película aborda una situación tan complicada: no se trata simplemente de contar cómo una familia afronta una enfermedad, sino de mostrar todas las pequeñas contradicciones, momentos incómodos y emociones inesperadas que aparecen durante el proceso.

También ayuda el trabajo de Melanie Lynskey como Elizabeth y Sunny Sandler como Sophie. La relación entre ambas es uno de los grandes pilares de la película y hace que algunos de sus momentos más duros funcionen sin necesidad de recurrir al melodrama. Cuando aparecen los padres de Elizabeth, surge además otro conflicto interesante: ellos no entienden por qué Sophie sigue cantando y bailando mientras su madre está enferma. 'No se desea buena suerte' encuentra su mayor virtud en hablar de una situación terrible sin olvidar que, por suerte, la vida continúa.

En Espinof | Las mejores películas de 2026

En Espinof | Las mejores películas de Netflix en 2026

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 0 Comentario