'Peaky Blinders' cierra su ambiciosa temporada 5 llevando al límite a Tommy Shelby

Steven Knight, creador de ‘Peaky Blinders’, aseguró antes del estreno de la quinta temporada de la serie que era la mejor hasta ahora. Una promesa habitual cada vez que llega una nueva tanda de episodios, pero que en esta ocasión llevaba un particular añadido, ya que Anthony Byrne, director de estos seis episodios, apuntó que iba a sentirse más como la Parte 1 de 2.  

Por si fuera poco, Byrne también desveló hace unas semanas que iba a ser el primer director que repitiese en ‘Peaky Blinders’ al ser el elegido también para ponerse al frente de la sexta. Algo inaudito hasta ahora y que unido a todo lo anterior nos ha dado la temporada más ambiciosa de la serie hasta ahora, tanto es así que su poderoso desenlace deja las cosas más abiertas que nunca para Tommy Shelby y los suyos.

A partir de aquí encontraréis spoilers de la temporada 5 de 'Peaky Blinders'.

La llegada del fascismo

Knight ha tenido siempre claro que el arco de la serie debía ir desde el final de la I Guerra Mundial hasta el comienzo de la II. Para ello ha ido enfrentando a los Peaky Blinders a diferentes contrincantes que también existieron en la vida real, aunque, por necesidades del relato, alterando normalmente el desenlace para que la familia Shelby mantuviera su posición de poder.

Eso ha ido dando pie a que cada temporada estuviera muy marcada por el enemigo al que Tommy tenía que derrotar. Todo era cada vez más complicado y los peligros han ido a más en esta sexta temporada con el auge del fascismo y los Billy Boys empezando comerles terreno. El salto a la política del personaje interpretado por Cillian Murphy unido a las consecuencias derivadas del crack económico de 1929 crearon el caldo de cultivo necesario para ello.

Knight y Byrne han ido desarrollando eso con calma, mostrando un mayor interés en el problemático estado mental de su protagonista. No es casualidad que las apariciones de Grace sean una constante a lo largo de esta temporada, ya que sirven para ir marcando el camino hacia un posible suicidio de Tommy. Todo va apuntando en esa dirección y la vibrante última escena lo deja todo a falta del bang definitivo, pero dudo mucho que esa vaya a ser la despedida del personaje.

De hecho, la milagrosa reaparición de Alfie también deja claro que incluso un tiro en la cabeza puede no ser suficiente para acabar con alguien. Ahí la serie puso a prueba nuestra suspensión de la incredulidad, pero Tom Hardy borda hasta tal punto el personaje que opté por aceptarlo sin mirar atrás. Además, la idea de un Tommy disminuido tanto en lo físico como lo mental resulta de lo más estimulante de cara a un declive inevitable que ya ha empezado.

El enemigo que no se puede derrotar

Ya no es solamente que su estado mental sea cuestionable, sino que Michael se ha rebelado con un plan B que estoy deseando conocer y además Polly ha presentado su dimisión. El propio Tommy apunta que seguirá hacia delante hasta que encuentre a un rival al que no pueda derrotar. Puede que como él mismo apunta, ese enemigo sea Oswald Mosley, ya que es una figura histórica demasiado importante como para hacerse un Tarantino y eliminarla a su gusto.

Además, puede que simplemente los Peaky Blinders vayan a desintegrarse desde dentro. Arthur está hundido tras lo sucedido con Linda, Michael quiere ir por su cuenta, Polly se ha desentendido del negocio y Tommy está al borde del colapso. Está lejos de ser la situación ideal para mantener su hegemonía y el camino a seguir debería ser ver cómo el clan va hundiéndose poco a poco en las dos temporadas que faltan.

El hecho de que Byrne vaya a volver en la sexta temporada me lleva a pensar que en un aumento de las escenas en las que Tommy se aleja de la realidad para lidiar con sus demonios personales. Ahí es donde más se ha notado la aportación de Byrne con una puesta en escena elegante y muy cuidada visualmente que se ha ampliado al resto de la serie. No falta la violencia y otros aspectos clave en la serie, pero esta quinta temporada ha destacado por tratarlos con más tacto -hasta la crucifixión tenía una fuerza visual innegable-, probablemente para no causar desequilibrios en este punto.

El toque agridulce de la temporada lo pone el hecho de que deja cierta sensación de historia inconclusa. Quizá no había suficiente espacio en seis episodios para contarlo todo, pero la solución debería haber sido ampliarlos. El formato tan reducido había funcionado muy bien en ‘Peaky Blinders’ hasta ahora y cada temporada había contado un arco completo. En este caso se siente que a su manera solamente cierra el drama interno de Tommy pero incluso ahí uno tiene claro que no ha visto el final de la historia.

En resumidas cuentas

Tengo la sensación de que la quinta temporada va a funcionar mucho mejor cuando la serie haya llegado a su final. Es un punto intermedio clave que debería marcar el inicio del fin para la familia Shelby, pero como no sabemos aún cómo continúa la historia parece que no termina de cerrar todos los frentes abiertos. Es cierto eso de que parece la Parte 1 de 2 y ahora habrá que armarse de paciencia hasta ver el desenlace.

.

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 2 Comentarios

Portada de Espinof