'¡Mira Quién Baila!', nada nuevo tras el cambio de cadena

Cuando Telecinco se hizo con 'Mira Quién Baila', la mayoría pensaba (yo el primero) que esto se convertiría en un reality más para la cadena, que fomentaría la polémica y el escándalo para servir de comidilla y rellenar minutos en sus programas satélite. Pero después de dos emisiones, pocas novedades se han introducido y podemos afirmar que el programa en Telecinco es un símil casi idéntico al que vimos en TVE durante muchas ediciones.

La mecánica del concurso permanece casi idéntica, con una preselección de cuatro concursantes al principio que compiten por el premio en la segunda parte del programa. Aquí la única novedad se incluye en que, por primera vez, en la preselección no existen dúos que compiten entre sí con un mismo estilo de baile, sino que cada uno defiende un estilo diferente, lo cual debo calificar como gran acierto debido al sopor que producía ver dos bailes idénticos seguidos.

La mayoría de componentes del jurado son ya conocidos por el espectador en ediciones anteriores y las nuevas caras vienen a suplir los mismos roles que ya existían previamente (el experto, el listo, el gracioso, el compasivo...). El coreógrafo jefe sigue siendo Poty e incluso la orquesta sigue siendo la misma.

El cambio más evidente ha sido, sin duda, el de la presentadora. En mi opinión, muy acertado, ya que Anne Igartiburu resultaba demasiado sosa al frente del programa; Pilar Rubio demuestra en su nueva aventura que no sólo sabe hacer de niña guapa, tonta y guionizada, sino que es capaz de ser espontánea y sacar una simpatía más allá de la exigida por los guionistas. El otro cambio más que destacable ha sido el del escenario, el triple de grande de lo que era en TVE y con efectos especiales que hacen que las actuaciones sean aún más espectaculares.

Por otro lado, el casting de concursantes debo calificarlo de muy acertado, tirando de caras bonitas con una miss y un míster, con rostros mediáticos como Carmen Lomana y Belén Esteban, con el morbo de ver a ésta última compitiendo con Victor Janeiro, y teniendo como contrapunto a todo lo demás en "El Sevilla", que se está convirtiendo en la revelación.

Según avanzó Pilar Rubio poco antes de comenzar esta edición, es posible que más adelante sí puedan incluirse novedades, como la posibilidad de que los concursantes puedan bailar unos con otros (sería impagable ver al Sevilla con Carmen Lomana y muy morboso el posible caso de Belen con su ex-cuñado) o con la participación de la propia Pilar en alguna coreografía; cambios que serían muy bienvenidos, ya que precisamente esta constante rutina en el devenir del concurso fue lo que llevó al formato a perder audiencia en la televisión pública.

En definitiva, un programa blanco, correcto y atractivo, que ha sabido combinar el tirón del formato con el "modus operandi" de Telecinco para atraer a la audiencia. Sólo espero que los cambios, si llegan, no se utilicen para traer la polémica a un programa que no lo necesita para triunfar en antena.

En ¡VayaTele! | ¡Mira Quién Baila! en Telecinco ¿tendrá éxito?

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