Hoy en Netflix el regreso de uno de los mejores thrillers de la plataforma. La serie sube la apuesta y confirma que sigue siendo una joya del terror psicológico

Con el corazón en un puño hasta el final

Belén Prieto

Editora

Cuando pasan varios años entre temporadas, parece impensable que vuelva una serie, porque no siempre está a la altura de lo anterior. Pero no siempre es así. De hecho, 'El caso Hartung' ha vuelto después de casi cinco años con 'El caso Holst', dispuesta a demostrar justo lo contrario, manteniendo intacta la tensión enfermiza, la atmósfera opresiva y ese terror psicológico tan incómodo que convirtió a la primera temporada en una de las mejores series criminales de Netflix.

Los nuevos episodios abandonan el caso del asesino de las figuras de castañas para construir un nuevo juego macabro basado en el acoso digital, las amenazas constantes y una sensación de paranoia especialmente inquietante. Y lo mejor es que la serie entiende perfectamente qué la hizo especial: no depende solo de sus crímenes brutales, sino de cómo convierte cada investigación en algo emocional, incómodo y cercano. 

Un nuevo caso igual de perturbador

La nueva temporada cambia completamente de asesino y de mecánica, pero mantiene intacto el tono oscuro y enfermizo de la primera entrega. Esta vez el asesino juega con sus víctimas antes de matarlas: las vigila, las acosa digitalmente y utiliza canciones infantiles para aterrorizarlas psicológicamente antes de dar el golpe final. La serie aprovecha muy bien la ansiedad que genera nuestra exposición constante en internet y transforma algo tan cotidiano como la huella digital que dejamos todo el tiempo en puro terror.

Y gran parte del éxito vuelve a estar en la dinámica entre Mark Hess y Naia Thulin. La serie aprovecha el salto temporal real entre temporadas para insinuar que han pasado muchas cosas entre ellos fuera de cámara, y eso hace que cada conversación tenga más peso. Además, Mikkel Boe Følsgaard y Danica Curcic siguen teniendo una química espectacular y la serie sabe explotarla muy bien, especialmente ahora que ambos personajes llegan mucho más cansados y golpeados emocionalmente.

Aunque la primera temporada ya era bastante dura, 'El caso Holst' sube la apuesta. Hay más acción, persecuciones, violencia física y situaciones límite. Incluso introduce un giro narrativo muy controvertido que probablemente dividirá al público, pero que también le da a la temporada una sensación constante de peligro real. 

Uno de los mayores aciertos de esta nueva etapa es la relación entre Hess y Le, la hija adolescente de Thulin. En la primera temporada apenas compartían algunos momentos, pero ahora esa conexión tiene muchísimo más peso y aporta una dimensión emocional muy potente a la historia. La serie consigue equilibrar muy bien el thriller con los conflictos personales sin romper nunca el hilo o acabar con la tensión principal.

Creo que logra algo que muy pocas series consiguen: volver años después sin que percibamos agotamiento o que es repetitiva. Y 'El caso Holst' amplía el universo, actualizando un poco la trama manteniendo esa sensación de incomodidad constante intacta. Sigue siendo un noir nórdico oscuro, elegante y muy perturbador, pero ahora es más grande, ambiciosa y emocional.

En Espinof | Las mejores series de Netflix en 2026 (por ahora)

En Espinof | Las 30 mejores series de Netflix de la historia

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 1 Comentario