
El padre de Astro Boy casi fue parte de la gran obra de ciencia ficción de Kubrick, pero había un impedimento tremendo
Osamu Tezuka es conocido, y muy merecidamente, como el "dios del manga". Una de las figuras más importantes del manga y del anime, que ayudó a levantar la industria tal y como la conocemos ahora mismo. Su legado es indiscutible, pero incluso mientras Tezuka seguía vivo su talento era admirado por creadores de todo el mundo.
Uno de ellos era Stanley Kubrik, quien quiso fichar a Tezuka para que le ayudase a levantar '2001: Una odisea del espacio'.
Nos perdimos una colaboración de ensueño
Muchos cineastas cuentan con autores de cómic para diseñar el aspecto visual des películas, y tras ver 'Astro Boy', Kubrik se había quedado fascinado con la obra de Tezuka. El anime de ciencia ficción se había emitido en la televisión estadounidense a través de NBC Films, y el director se convirtió en un fan más de Tezuka tras verlo.
Después de 'Lolita' y '¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú', Kubrik andaba trabajando en la que sería su siguiente obra, una película de ciencia ficción, y quería plasmar en ella la estética futurista y la capacidad narrativa de Tezuka. Así que, allá por enero de 1965, el director solicitó el contacto del mangaka a NBC Films y le escribió una carta a Japón para contarle cuánto le admiraba. Aunque no solo era una misiva como fan, también era una oferta de trabajo: le invitaba formalmente a convertirse en el director de arte y diseñador visual de '2001: Una odisea en el espacio'.
La admiración iba en dos sentidos, ya que Tezuka también era un grandísimo fan de Kubrik y se sintió tremendamente halagado. El padre de Astro Boy le dio muchas vueltas a la oferta, pero finalmente tuvo que rechazar la invitación de Kubrik porque había una condición ineludible para unirse al proyecto, ya que debía mudarse a Londres durante un año o dos para supervisar los diseños en persona.
Por aquel entonces, Tezuka dirigía su propio estudio de anime, Mushi Production, además de que dibujaba semanal y mensualmente varias series de manga. Su ritmo de trabajo era obsesivo y muy rígido, y de ninguna manera le habría permitido compaginar su labor como director y mangaka con el proyecto de Kubrik en Londres... Así que, tristemente, tuvo que declinar la invitación para unirse a la odisea en el espacio.
Eso sí, cuando finalmente se estrenó la película de Kubrik, Tezuka se quedó absolutamente maravillado con el resultado e incluso creó su propio ritual para celebrar su amor por '2001: Una odisea en el espacio'. Cada noche reproducía la banda sonora de la pelócula a máximo volumen durante las largas noches de trabajo para mantenerse despierto y con energía mientras dibujaba, que no se diga que no seguía amando la obra de Kubrik, aunque se quedase sin trabajar a su lado.
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