A favor de más escenas en el espacio
Adaptar una historia de un medio a otro no es un proceso sencillo, y menos aún en una industria como Hollywood, cada vez más obsesionada con las franquicias y la fidelidad absoluta a las propiedades originales. De hecho, cuando toca embarcarse en una adaptación toca tomar decisiones, recortar tramas y reformular ideas para que funcionen dentro de un nuevo lenguaje.
Y eso es precisamente lo que ha ocurrido con 'Proyecto Salvación' en su salto al cine. Aunque sea tremendamente popular, la novela de Andy Weir presentaba un desafío evidente por su extensión y complejidad. Aunque por suerte, el proceso terminó saliendo bastante bien.
Decisiones difíciles
El encargado de trasladar la historia de las páginas a la gran pantalla fue Drew Goddard, que ya había adaptado con éxito 'The Martian', pero que aquí se enfrentaba a un tono muy distinto y a una historia mucho más ambiciosa. Al final, el resultado ha sido una película que funciona, pero que también ha tenido que dejar fuera algunos de los elementos más impactantes del libro.
Uno de los mayores retos a los que se enfrentó Drew Goddard fue decidir cuáles debían mantenerse y cuáles debían quedarse fuera. A pesar de su intención de ser lo más fiel posible, el propio guionista reconoció, según se recoge aquí, que logró incluir gran parte de lo que más le gustaba de la novela: "De mis diez cosas favoritas del libro, nueve están presentes, lo cual es un porcentaje muy bueno". Aun así, hubo ideas que simplemente no encajaban dentro del tiempo y la estructura de la película.
La más llamativa de todas fue una subtrama especialmente oscura en la que los gobiernos del mundo deciden bombardear la Antártida con armas nucleares para ganar tiempo y salvar la Tierra. Es un concepto potente que reflejaba la desesperación global, y que el propio Goddard intentó conservar en los primeros borradores del guion. Sin embargo, al final no pasó el corte.
"La parte más difícil, y fui yo quien la eliminó, así que no fue culpa de nadie, es un momento o escenas en el libro donde deciden que tienen que bombardear la Antártida con armas nucleares para ganar tiempo en la Tierra. Estaba ahí y me encantó. Era un concepto muy interesante que reflejaba la desesperación en la que nos encontrábamos. [...] Y eso es lo que más me entristece haber tenido que perder."
Aun así, la decisión no tuvo tanto que ver con el tono como con una cuestión práctica como lo es el tiempo. La película no podía permitirse desarrollar adecuadamente una trama tan compleja sin afectar al ritmo general, algo que el propio Goddard explicó con claridad.
"...era demasiado complicado de explicar a una audiencia en poco tiempo y simplemente no teníamos suficiente tiempo en pantalla para hacerlo bien. Pensaba: Intento explicarlo en tres páginas, pero se necesitan ocho y no tengo ocho páginas. Simplemente no las tengo".
Además, la historia principal de la película se centra en el personaje de Ryland Grace y su relación con Rocky, lo que deja menos espacio todavía para desarrollar tramas paralelas en la Tierra. Incluir una secuencia adicional de gran carga dramática podría haber desequilibrado la experiencia o saturado al espectador.
Aun así, a pesar de estos cambios, la adaptación logra mantener el espíritu del libro y ofrecer una experiencia sólida y emocionante. Como suele ocurrir en estos casos, no se trata de trasladarlo todo, sino de elegir bien qué contar. Y, aunque la Antártida se haya quedado fuera, el resultado demuestra que, a veces, vale la pena el sacrificio.
Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com
VER 3 Comentarios