Realidad y ficción van a la par
'Incontrolable' cuenta la historia real de John Davidson, un activista escocés de Galashiels que creció con síndrome de Tourette en una época en la que apenas se comprendía la condición. La película reconstruye ese recorrido vital, desde la incomprensión, el estigma y la violencia que sufrió en su adolescencia, hasta su transformación en una figura clave en la defensa de los derechos de las personas con Tourette, un camino que terminaría incluso con el reconocimiento de la reina Isabel II.
Sin embargo, lo que distingue a la película de Kirk Jones no es solo su historia, sino la forma en que se construida, con el propio Davidson implicado directamente en el proceso, asegurándose de que cada detalle reflejara con honestidad una experiencia que rara vez ha sido tratada con respeto en la pantalla.
De la incomprensión al activismo
El proyecto nace de una conexión personal. Kirk Jones recuerda haber visto el documental 'John’s Not Mad' -que ya contaba la historia de Davidson- y quedar profundamente conmovido por la historia de un joven cuya vida cambió radicalmente al empezar a tener tics incontrolables que no reflejaban sus pensamientos, y que lo aislaban socialmente. Décadas después, al buscar una nueva historia, volvió a ese recuerdo, retomó el contacto con Davidson y decidió llevar su vida al cine, esta vez con él como parte activa del proceso creativo.
La historia real que inspira la película comienza en 1983, cuando John Davidson tiene apenas 12 años y lleva una vida aparentemente normal en Galashiels. Buen estudiante y apasionado del fútbol, todo cambia cuando empiezan a aparecer tics incontrolables que nadie a su alrededor entiende. La reacción es brutal: castigos en la escuela, incomprensión en casa -hasta el punto de obligarlo a comer separado de su familia- y el abandono de su padre. Aislado y sin herramientas para explicar lo que le ocurre, Davidson llega incluso a intentar quitarse la vida.
Años después, ya con 25, su situación sigue siendo complicada. Vive con su madre y se siente una carga constante. Al menos hasta que reaparece en su vida Murray, un antiguo compañero de escuela. A través de él conoce a Dottie, una enfermera que cambiará su vida. Lejos de juzgarlo, Dottie le acoge en su casa y se empeña en entenderle, ayudándole a reconstruir su independencia y autoestima. Junto a ella, su marido Chris y el propio Murray, Davidson empieza a encontrar un espacio donde puede ser él mismo.
Sin embargo, este proceso no está exento de violencia. Un episodio en una discoteca termina en pelea, arresto y en un juicio -del que finalmente sale inocente-, mientras que otro incidente provocado por un tic deriva en una agresión brutal que lo deja semanas hospitalizado. Aun así, figuras como Tommy, un conserje del centro comunitario que le da su primer trabajo, resultan fundamentales para sostenerlo en los momentos más difíciles y demostrarle que hay personas capaces de aceptarle.
El punto de inflexión llega cuando entra en contacto con otros jóvenes con síndrome de Tourette. Su encuentro con Lucy, una chica que comparte su experiencia, marca un antes y un después: por primera vez, Davidson no se siente solo. A partir de ahí, comienza a organizar encuentros y fines de semana para niños y familias, creando espacios donde quienes viven con este síndrome pueden sentirse comprendidos y acompañados.
Ese compromiso lo lleva también a colaborar con instituciones como la policía, enseñando a tratar a las personas con Tourette con dignidad y empatía. Su labor como activista sigue creciendo hasta recibir un reconocimiento oficial como la Orden del Imperio Británico, entregada por la reina Isabel II. Incluso en ese momento solemne, sus tics siguen presentes, pero la reacción es de comprensión, un símbolo del cambio que él mismo ha ayudado a impulsar.
A día de hoy, la historia de Davidson sigue evolucionando. Ha participado en ensayos clínicos con dispositivos como el estimulador del nervio mediano, que podrían ayudar a reducir los tics en el futuro. Mientras tanto, su objetivo sigue siendo el mismo: generar conciencia y empatía.
En Espinof | Las 22 mejores películas biográficas de la historia del cine
En Espinof | Las 12 mejores películas de 2026… por ahora
Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com
VER 0 Comentario