
El presidente del Gobierno defiende su gestión de la vivienda, carga contra el auge de la extrema derecha y admite que la actuación del Ejecutivo durante la crisis migratoria de Ceuta podría haberse gestionado mejor.
La visita de Pedro Sánchez a 'La Revuelta' llega en plena precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El presidente del Gobierno se ha sentado por primera vez frente a David Broncano en una entrevista que se produce después de que el presentador abriera las puertas de su programa a los principales candidatos.
"Hemos de comunicar que mañana en 'La Revuelta' estará el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez", anunciaba Broncano durante la emisión del miércoles, confirmando una visita que se había ido anticipando en los últimos días.
La presencia del líder socialista inaugura el paso de los candidatos a estos comicios por el espacio de La 1: "Invitaciones a los candidatos han sido enviadas y un carro tirado por caballos nos ha devuelto las contestaciones", bromeaba el presentador. Señalaba, además, a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, candidatos del PP y de VOX respectivamente, asegurando que también habían sido invitados y que "estaría feo que no viniesen".
El encuentro supone la primera entrevista presencial entre Sánchez y Broncano, en un formato alejado de los espacios políticos convencionales y que permite abordar la actualidad desde una conversación más distendida.
El socialista ha aprovechado para defender su gestión al frente del Gobierno, abordar algunos de los asuntos que marcarán las elecciones y reconocer errores en cuestiones delicadas. La vivienda, la inmigración y los casos de corrupción que afectan al PSOE han protagonizado una conversación en la que también ha habido espacio para las bromas, las críticas a antiguos compañeros de partido y las preguntas clásicas del programa. Como regalos, le ha llevado al conductor un ajedrez y la figura de un perro con una capa que utiliza para guardar las galletas de sus mascotas.
El presidente ha llegado al plató entre comentarios irónicos de Broncano, que le ha recibido con un "bienvenido, presidente por poco tiempo". Sánchez ha respondido con un dardo: "¿Cómo me dices esto nada más empezar? Para que luego digan que esta televisión es mía". "Aspiro a renovar por cuatro años", agregaba. También ha defendido el papel de la televisión pública como espacio de entretenimiento defendiendo así al programa: "La televisión pública también es hacer reír. Y eso lo hacéis vosotros".
Aznar, Felipe González, Ábalos y Rufián
En el terreno político, el presidente ha respondido a las referencias de Broncano a José María Aznar y sus declaraciones sobre una posible vuelta de la república si Sánchez continúa gobernando. "Lo de Aznar es tremendo. No sé qué lecciones da. Teniendo en cuenta cómo salió tras ocho años, no está para dar lecciones", ha señalado.
También ha hablado de Felipe González, expresidente socialista con el que reconoce mantener diferencias: "Yo le dije a Felipe González que me afilié al PSOE por él. Me gustaba ese Felipe de los 80, pero ahora no me siento identificado con sus opiniones. Sin acritud". Sánchez ha admitido, además, que los casos de corrupción vinculados a su partido, entre ellos el de José Luis Ábalos, le producen decepción.
Sobre Gabriel Rufián también se ha pronunciado asegurando que sabia que su candidatura para un partido que aglutinase a toda la izquierda a la izquierda del PSOE a nivel estatal "no iba a cuajar". No obstante, valorado positivamete a su partido: "Con ERC hemos sacado muchas cosas adelante, pero no deja de ser un partido independentista".
"En estos años he demostrado que me puedo entender con casi todos los partidos. Con algunos ha sido mas difícil y con otros imposible, como con VOX", ha reflexionado. Y es que aunque ha reconocido que "la alternancia" en el Gobierno "es sana", tiene claro que "con VOX es involución".
Crisis migratoria de Ceuta
Preguntado por errores de su Gobierno, ha abordado la crisis migratoria de Ceuta y ha reconocido que su gestión podría haber sido mejor: "En términos objetivos, podríamos haberlo gestionado mejor".
El presidente ha defendido la necesidad de cooperar con Marruecos para controlar las fronteras y ha lamentado las muertes ocurridas durante aquella crisis. Sobre la inmigración, ha insistido en que el reto está en la integración, las vías regulares de entrada y la lucha contra las redes de tráfico de personas. También ha rechazado vincular inmigración e inseguridad y ha advertido del papel de los bulos difundidos en redes sociales durante la crisis.
"No es cierto que haya una relación entre la criminalidad y la inmigración", reflexionaba. Para terminar con Ceuta, aseguraba que "estamos gestionándolo, haciendo toda la filiación de cada ser humano. Algunas veces da la sensación que detrás de esas personas no hubiera seres humanos. En su amplísima mayoría no tienen derechos a la protección internacional y volverán a Marruecos".
La vivienda, la cuestión más importante
Uno de los momentos más tensos ha llegado al hablar del acceso a la vivienda. Broncano le ha reprochado que el Gobierno haya llegado tarde, una crítica que Sánchez ha respondido defendiendo la construcción de vivienda asequible y la intervención pública en el mercado.
"Hay estudios que dicen que el 60% de la desigualdad que hay en España está relacionada con la vivienda", afirmaba Sánchez para preguntarse si "¿queremos o no intervenir un mercado que no funciona?".
"Se necesita construir vivienda asequible y regulación", ha resumido el presidente, que ha criticado que algunas comunidades autónomas no apliquen la ley estatal. También ha defendido que el problema no son los pequeños propietarios, sino "los aticazos y los fondos buitre": "Contra ellos hay que poner pie en pared".
Sánchez ha vinculado la posibilidad de avanzar en esta materia a la aritmética parlamentaria y ha expresado su objetivo electoral: "Por eso es necesario y aspiro a una mayoría de 176 escaños".
Corrupción, justicia y redes sociales
El jefe del Ejecutivo también ha cuestionado el auge de la extrema derecha y ha atribuido parte de su crecimiento a los algoritmos y al poder de las grandes compañías tecnológicas. "Hemos pecado de ingenuos pensando que las redes sociales eran neutras", ha afirmado, antes de defender que "en el mundo digital también necesitamos normas".
Sobre las polémicas judiciales que afectan a su entorno, Sánchez ha denunciado que se han traspasado líneas rojas contra personas cercanas, como su mujer y su hermano. También ha expresado su desacuerdo con la condena de este último y ha afirmado que no le parece justa la sentencia contra el fiscal general, aunque ha señalado que se acata.
La entrevista ha terminado con las preguntas clásicas de 'La Revuelta'. Al hablar de su vida íntima, Sánchez ha bromeado: "No solo se folla, también se hace el amor. Begoña y yo tenemos una vida sexual activa y sana". Y, preguntado por el odio que despierta en una parte de la población, ha apuntado a "los tiempos" y a la capacidad de las redes sociales para deshumanizar.
La entrevista ha dejado así una mezcla de balance político, reproches y momentos distendidos a pocas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre. Sánchez ha defendido las medidas de su Gobierno, ha reconocido errores y decepciones en asuntos sensibles y ha insistido en que necesita una mayoría parlamentaria más amplia para avanzar en cuestiones como la vivienda. Todo ello en un formato poco habitual para el presidente, que también ha aprovechado su paso por 'La Revuelta' para lanzar mensajes a sus adversarios políticos y mostrar una faceta más personal ante las preguntas de Broncano.
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