Creo que 'Carrie' ha metido la pata hasta el fondo en su final. Mike Flanagan usa a Stephen King como mera excusa para hacer su fan-fiction particular

Flanagan

En el episodio final se dedica a preparar la temporada 2 dejando de lado la fuerza de la novela original. Es el signo de los tiempos, supongo

Randy Meeks

Editor

Estoy muy a favor de que los autores cambien, modifiquen y hagan su propia adaptación del material original de otra persona. Personalmente, creo que no tiene ningún sentido ir a ver un remake esperando ver lo mismo plano por plano, o esperar que la adaptación de una novela no se deje ni una sola línea de diálogo por el camino. Eso no significa que estas ideas atrevidas que se salgan de la norma salgan siempre bien (el ‘Death Note’ de Adam Wingard fue un resbalón, y es mejor que no hablemos de ‘Dragonball Evolution’), pero siempre lo he aplaudido... hasta ahora. Y es que puede que nunca haya tenido más sentimientos encontrados al respecto que con ‘Carrie’.

¡¡Ojo!! Hay spoilers del final de ‘Carrie’. Si no quieres tener problemas con su telequinesia, deja de leer aquí mismo si no has terminado la serie.

Mi Carrie me la robaron

‘Carrie’ fue mi primer libro de Stephen King, en plena pre-adolescencia, y lo disfruté enormemente. Gocé con la versión de Brian De Palma e incluso, ávido de más versiones, fui al cine a ver ‘Carrie 2: La ira’ (craso error, por otro lado). Sin embargo, el tiempo ha pasado y las adaptaciones de King han pasado de ser versiones más o menos acertadas a mausoleos dedicados a su obra. ‘Castle Rock’, ‘Doctor Sueño’ o ‘It: Bienvenidos a Derry’ ven el universo del escritor como una excusa para introducir referencias, personajes y guiños a otras historias, en unas ocasiones dando fuerza y en otras aguando la original. Y, claro está, Mike Flanagan ha querido repetir la jugada en su adaptación de Amazon Prime Video.

Es cierto que una serie de ‘Carrie’ situada en tiempos modernos corre el peligro de ser más de lo mismo, un añadido innecesario que mezclara la telequinesia y el bullying con las redes sociales y ‘Gossip Girl’. Quizá por el temor a crear una miniserie que pasara a la historia como “una más”, Flanagan ha decidido, en sus episodios finales, ampliar el universo de la novela y cambiarlo todo casi por completo para así dar paso a una temporada 2 donde Carrie White se enfrente a una sociedad secreta de personas con poderes mentales. Y, honestamente, creo que no funciona en absoluto porque destruye todo lo que quería ser la novela original.

Al fin y al cabo, esta historia siempre ha tratado sobre la incomprensión, el acoso colectivo, la asfixia religiosa, el trauma y la satisfactoria venganza final. Todo esto está en ‘Carrie’, pero no tiene un final coherente porque Flanagan parece más interesado en encontrar maneras de continuar la historia que en terminar como es debido. Así, el último episodio, que debería ser una conclusión sangrienta y electrizante en pleno baile de final de curso, se convierte en la presentación de un nuevo lore que hila con ‘El resplandor’ (con mención explícita) y otras novelas del autor. 

Aquí tú eres el King

Ya se veía venir con la presentación de Emaline, la amiga de Carrie que, de manera muy poco sutil, se muestra como una visión de la protagonista hasta que entra de lleno no solo en el terreno de los superpoderes, sino que sirve como mecanismo narrativo para explicar a nuestra protagonista de qué tratará la siguiente tanda de episodios. A ratos funciona, sirve para estirar la serie de manera más o menos orgánica hasta 8 episodios y permite que la adolescente tenga a alguien con quien hablar y dar réplica ganando, ya de paso, en marginalidad. 

Sin embargo, la explicación de su verdadero ser aleja a ‘Carrie’ del terror y la fantasía y le hace entrar en una ciencia-ficción que se queda a medio gas. Ojo, porque no es que toda la serie sea fallida, ni mucho menos: Flanagan tiene arte de sobra para convertir una adaptación innecesariamente larga en una obra con más matices, una revelación de poderes telequinéticos fantástica y unos personajes creíbles que ahondan en sus problemas y rebasan el estereotipo. No es perfecta y se pierde en sí misma y su propia condición de chicle estirado, pero durante su mayor parte del metraje consigue mantener la compostura.

Pero no puedo evitar mirar con extrañeza y desarraigo sus últimos minutos, que convierten la masacre y posterior venganza de Carrie en la huida desesperada de una sociedad de personas con poderes mentales. Creo que es un desliz, un resbalón tremendo que, por otro lado, sigue la tendencia de estos tiempos donde nada puede acabar del todo sin abrir otra puerta, aunque sea directamente al fan-fiction, y, siguiendo los pasos de las últimas adaptaciones del autor, prometiendo crossovers y referencias a mansalva (hola, ‘Ojos de fuego’). La paradoja es que adoro ‘Carrie’, pero encuentro difícil encontrar las ganas de superar esta pereza argumental. El signo de los tiempos, supongo.

En Espinof | Mike Flanagan ha llenado 'Carrie' de referencias a otros clásicos del terror y la literatura. También esconde un guiño que conecta dos de sus proyectos

En Espinof | Las mejores series de 2026

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 3 Comentarios
↑