'Outlander' deja con ganas de más tras el final de la temporada 6: la serie sigue siendo tremendamente entretenida en uno de sus años más difíciles

Dos años han tenido que esperar los fans de la serie 'Outlander' para que Starz estrenara su sexta temporada, después de ese parón pandémico que ha afectado a todas nuestras producciones favoritas en mayor o menor medida.

Puede que cuando Roland D. Moore preparara la adaptación de las novelas de Diana Gabaldón en 2014 (hace ocho años, se dice pronto) nunca pudiera imaginar el éxito de una ficción que sabe equilibrar con casi sorprendente acierto los hechos históricos, la aventura, el romanticismo, la fantasía… Y que cuenta con una de las parejas con mayor química de las series actuales.

Y digo sorprendente porque creo que ‘Outlander’ es la típica serie que puede despertar no pocos prejuicios en aquellos que consideran que el motor del amor siempre releva cualquier producción a un escalón inferior en el ránking de la calidad seriéfila.

Por ello, muchos se llevarán una agradable sorpresa con una ficción que se hace fuerte en aquello que sí que no le podemos perdonar al entretenimiento televisivo: dinamismo, frescura y que siempre nos deje con ganas de más.

Hasta ahora, cada temporada de la serie adaptaba una novela completa de la obra de Gabaldón. Pero las complicaciones derivadas de la COVID-19 cambiaron eso para esta sexta entrega. La temporada cuenta solo con 8 episodios, a diferencia de los 12 que siempre nos ocupan, lo que ha supuesto las consiguientes críticas por parte de los fans, que ya han avisado a los que solo son espectadores de que no se han tratado todos los eventos desarrollados en la novela.

A partir de aquí, mucho cuidado con los SPOILERS, leed bajo vuestra propia responsabilidad.

El desafío de Claire

Los nuevos capítulos han estado marcados por las consecuencias que la violación en manada ha tenido para Claire. Si bien el personaje interpretado por Caitriona Balfe siempre ha superado todos los obstáculos que se han interpuesto en su camino, este evento ha cambiado su vida para siempre.

Quizá influidos por la visibilidad y la denuncia social que este tipo de crímenes tienen actualmente, Maril Davis, productora ejecutiva del show, ha revelado que los guionistas han modificado el tratamiento que se le daba en la novela. Se ha ahondado mucho más en las heridas emocionales que han llevado a Claire a una deriva que tendrá graves consecuencias en el devenir de la historia.

Porque la viajera del tiempo, a la que siempre hemos podido ver como una especie de ‘Doña Perfecta’ y que ha sabido introducir los principios de la medicina moderna en un siglo XVIII demasiado sujeto a supersticiones, ha caído víctima de su propio talento. Ha desarrollado un éter que puede ayudarle en sus tratamientos médicos, pero al tiempo la ha convertido en una adicta, en un intento por hacer desaparecer sus fantasmas.

‘Outlander’ apuesta por elementos narrativos que la acercan a las ficciones más a la vanguardia. A la voz en off de Claire, que siempre se sustenta en lecturas más profundas que una mera descripción visual, se ha unido la presencia de Lionel Brown (Ned Dannehy), el ‘líder’ de los hombres que la violaron y que le sigue atormentado después de muerto. La propia Gabaldón ha explicado que la presencia de este espíritu en la mente de Claire es un mecanismo que quiere obligarle a mirar de frente a sus problemas.

Malva y la brujería

El personaje de Jessica Reynolds ha sido una de las grandes revelaciones de la temporada. Desde el principio, ya intuimos que esa adoración por las artes curativas de Claire ocultaba unas tendencias bastante malignas.

‘Outlander’ se caracteriza por meterse en todos los charcos, no en vano, los personajes se mudaron a Estados Unidos, sabiendo (que ella viene del futuro, oiga) todos los eventos que estaban por producirse. Y el de la brujería no podía quedarse en una simple alerta. Malva se convierte en una de esa ‘malas’ capaz de romper el matrimonio de los Fraser cuando, sorprendentemente, la historia nos depara un giro mayor: la chica es asesinada y Claire acusada de su muerte.

Una de las escenas más poderosas de la temporada es ese intento de la señora Fraser por salvar al bebé, rajando la barriga de la madre inerte. Es imposible imaginar lo duro que tuvo que ser para la actriz grabar esta secuencia estando ella misma embarazada.

Así, lo que podría haber sido una temporada casi de transición hacia lo que supondrá la Guerra de la Independencia, se convierte en un misil que hace saltar la trama por los aires, logrando que los personajes se disgreguen y convirtiendo de nuevo a esta serie en una gran aventura llena de esos giros que han conquistado a tantos fans.

¿Quién es ese hombre?

Cuánto le debe la serie a Sam Heughan. Vale que Claire es el motor de la historia, la que vive la peripecia sobrenatural; pero Jamie es, en muchas ocasiones, más protagonista que ella. Y lo supimos desde el minuto uno, desde que se intentó jugar con un triángulo amoroso en el que, lo sentimos mucho, el personaje de Tobias Menzies no tenía nada que hacer.

Jamie es ese héroe sin fisuras que sabe ser fiero pero sensato, que equilibra la razón, la bondad y la valentía… que lo tenía todo para ser el típico papafrita un tanto bobalicón al que no podemos soportar. Pero Heughan le ha transmitido un carisma que lo ha llevado mucho más lejos de lo que podíamos pensar.

Su peso en la historia (de los Estados Unidos) es quizá un poco demasiado pero todo se lo perdonamos, ¡es Jamie! La temporada ha preparado el terreno para esa guerra que le obligará a cambiar de bando y traicionar a aliados como John Grey (David Berry), en favor de los ‘Hijos de la libertad’. Mientras asistíamos un tanto relajados a esas escenas de reuniones secretas, de bandos cada vez divididos, de la presencia de un personaje histórico como Flora MacDonald, en Fraser’s Ridge se mascaba la tragedia.

La construcción de un lugar al que puedan llamar hogar, de una comunidad en la que todos se ayuden no tiene mucho futuro en series como ‘Outlander’. Esa supuesta armonía es rápidamente puesta en entredicho con la llegada de personajes como Tom Christie (Mark Lewis Jones); otra interesantísima figura que creíamos que sería un enemigo de los Fraser, pero cuyo sentido de la justicia nos ha conquistado. El padre de Malva es un hombre lleno de contradicciones al que es imposible no querer, pues deberá superar el dolor de la pérdida de su hija para proteger a la sospechosa de matarla.

Coral, muy coral

Estos últimos eventos han venido a salvar un argumento, en mi opinión, un tanto lastrado por un protagonismo coral que no siempre le sienta bien a la serie. Tenemos a Fergus, sus problemas de alcoholismo, su intento de suicidio; a Marsali y la defensa de su niño recién nacido; a Ian y su historia con los Mohawk (que conste que el personaje de John Bell es uno de mis preferidos)… quizá demasiados protagonistas para tan solo ocho capítulos.

Aunque la diversidad de personajes en las series es prueba de la calidad dramática de las mismas, en este caso, me ha parecido que en muchas ocasiones se perdía el foco hacia subtramas no diremos menos interesantes, pero tal vez alejadas del motivo principal por el que seguimos la serie.

De todas estas subtramas, mención especial para dos. En primer lugar, Brianna (Sophie Skelton) y Roger (Richard Rankin). Se presentan como un remedo de Clarie y Jamie 2.0, pero creo que se quedan muy lejos de ese referente. Brianna es tan inteligente y valiente como su madre; y Roger tiene un sentido de la honestidad tan arraigado como Jamie, ¿dónde está el fallo? Sinceramente, esa trama en la que el matrimonio supuestamente está en peligro porque poco menos que una viuda ha invitado a cenar a Roger; y las dudas existenciales de él sobre si debe o no convertirse en pastor, me han parecido un poco anodinas.

En el otro lado de la balanza, un personaje como Lizzie (Caitlin O'Ryan), uno de esos caramelitos cuya sola presencia hace que se levante cualquier escena. Su trama poliamorosa con los gemelos Beardsley es sorprendente y divertida. Va a resultar muy curioso observar cómo evoluciona.

La séptima temporada, lo que nos espera

Aún antes de que se estrenara la sexta temporada, supimos que la serie estaba renovada por una séptima. Y menos mal, porque ya hemos dicho que la adaptación de ‘Viento y ceniza’ no ha sido completa y ese cliffhanger con Claire prisionera y Jamie a punto de ser empaquetado a Escocia nos había dejado en ascuas.

La séptima tanda de capítulos podría tener dos incorporaciones. Una ya está confirmada, se trata del hijo ilegítimo de Jamie, William Ramson, al que dará vida el actor Charles Vandervaart. Se trata de uno de esos personajes cuya aparición esperan con muchas ganas los fans de los libros. Por otro lado, puede que se revele la misteriosa identidad de ese viajero en el tiempo al que oímos silbar la ‘Marcha del coronel Bogey’. Las apuestas dicen que el personaje será Wendigo Donner, uno de los hombres de Brown en la quinta temporada y quien se alzaría como un nuevo y peligroso enemigo para Claire.

Y no es la única novedad para los seguidores de ‘Outlander’. El pasado mes de febrero, ya os contamos que se está preparando una precuela de la serie, a cargo de su showrunner, Matthew B. Roberts, y aunque no hay mucha más información al respecto, los rumores apuntan a que la serie podría centrarse en la juventud de Jamie o incluso en la vida de sus padres. Estamos deseando saber más.

Nota: las 5 primeras temporadas de 'Outlander' están disponibles en Netflix.

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