Se ha estrenado en Prime Video uno de los biopics más emocionantes del año. Antonio Banderas se luce de mentor de una mente genial y descarriada

Tony 2026 Antonio Banderas

La historia de madurez de Anthony Bourdain recibe un tratamiento emotivo por parte de Matt Johnson, uno de los directores del año

Pedro Gallego

Editor

Determinar quién es el cineasta del momento parece obvio porque la sensación flota en el aire. Los esfuerzos mayúsculos captan mucho la atención, y quién los dirige se acaba ganando la consideración precisamente por lo visible del trabajo hercúleo. Bajo esas métricas, 2026 sería fácilmente otro año más para coronar a Christopher Nolan, o incluso para reconocer la increíble irrupción global que están haciendo Los Javis.

Pero hay algo más allá de esa grandeza que se aprecia fácilmente a simple vista, y yo por eso quiero reivindicar el año que ha ofrecido Matt Johnson. Un nombre que no sonará de nada, porque opera desde una comedia muy independiente y es canadiense, pero si ya es complicado hacer dos películas en un año es más impresionante alternar una comedia tan libre como ‘Nirvanna The Band The Show The Movie’ y un biopic tan estupendamente tradicional como ‘Tony’.

Solo Tony

Esta última película, basada en la historia del famoso chef y escritor Anthony Bourdain, nos ofrece un estudio de personaje envuelto en dramedia de madurez bastante satisfactoria. Dominic Sessa da vida a este turbulento personaje necesitado de mentor, al que da vida un estupendo Antonio Banderas, en esta recomendable película estrenada a través de Amazon Prime Video.

El joven Bourdain, que insiste en que todo el mundo le llame Tony, intenta proyectar siempre una imagen elevada de sí mismo aunque las circunstancias no le acompañen. Tras perder una beca que aseguraba que le iban a dar, decide escaparse de casa e irse a la ciudad costera de Provincetown, en Massachusetts, donde trabajará temporalmente en la cocina de un restaurante barato de marisco.

Ya en ‘BlackBerry’ vimos a Johnson hacer gala de cómo meterse en las entrañas del biopic convencional pero enfocarlo en las partes menos amables de los lugares y personas que retrata. Todo sin renunciar a un tipo de comedia perspicaz y agradable que puede casar bien con el drama, mirando a trabajos de género de la época de los setenta de una manera similar a lo que lo hace Alexander Payne (que dirigió a Sessa en la increíble ‘Los que se quedan’).

‘Tony’: sencilla frescura

El intento de mimetizar esa comedia adulta de los setenta es apropiada para la época, pero también para entrar en los aspectos más espinosos de un joven Bourdain pagadísimo de sí mismo. La película no esconde en ningún momento su ambición modesta de ser una quedada con personajes a ratos cuestionables, pero cuyo fracaso les hace en cierto modo entrañables. Las hostias de realidad dan un viaje emocionante y de lo más satisfactorio.

Hay un fino equilibrio entre buscar un entretenimiento desacomplejado, pero también esbozar lecciones vitales que son relevantes para el espectador porque también lo son para su protagonista. ‘Tony’ no quiere ser la película que te revele quién era Anthony Bourdain o cómo se origino, sino que trata de ser un fresco retrato de cómo es ser un joven cabezota que puede descarrilarse por completo si no reconduce su camino. Es sencillo, es reconocible, y también es encomiable. Casi tanto como intentar impactar con escala cinematográfica.

En Espinof | Las mejores películas de 2026

En Espinof | Las mejores películas basadas en hechos reales de la historia

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 0 Comentario
↑