
Argos es mucho más que el perro de Odiseo
Hay personajes que necesitan cientos de líneas para dejar huella y otros apenas necesitan unos instantes para ser inolvidables. Argos pertenece a esa segunda categoría. El perrete de Odiseo protagoniza uno de los pasajes más emotivos de 'La Odisea' de Homero y, más de 3.000 años después, sigue conmoviendo a lectores y espectadores.
Christopher Nolan lo sabía y por eso quiso darle más peso al animal en su adaptación, convirtiéndolo en una presencia constante a lo largo de la historia. De hecho, el director británico ha confesado que el reencuentro entre Odiseo y su perro fue una de las razones que lo animaron a llevar finalmente esta epopeya a la gran pantalla.
Esperar lo que haga falta
En la obra original, Argos apenas aparece en una escena. Después de veinte años de ausencia, Odiseo regresa a Ítaca disfrazado de mendigo para que nadie descubra su identidad antes de ejecutar su venganza contra los pretendientes de Penélope. Nadie lo reconoce… salvo su viejo perro. Agonizante y al borde de la muerte, Argos reúne las últimas fuerzas que le quedan para identificar a su amo y, solo entonces, se da cuenta de que puede morir en paz. Es un momento breve que se ha convertido en uno de los más recordados de toda la literatura clásica.
Pues en 'La Odisea', Christopher Nolan decide ir más allá. En lugar de limitarse al famoso reencuentro, convierte a Argos en un personaje secundario que acompaña a Odiseo en varios recuerdos del pasado. La película muestra al perro cuando era un cachorro y también durante varias jornadas de caza junto al héroe interpretado por Matt Damon, reforzando así el vínculo entre ambos antes de llegar a la escena que todos esperaban.
El propio Christopher Nolan ha explicado recientemente que su relación con 'La Odisea' cambió gracias a una experiencia personal. El director nunca tuvo perro durante su infancia, pero cuando sus cuatro hijos se independizaron decidió adoptar uno junto a su esposa y productora, Emma Thomas. Desde entonces, la historia de Argos adquirió un significado completamente distinto para él. "Decidí hacer La Odisea porque es la historia definitiva sobre perros", aseguró el cineasta.
Fiel a su obsesión por el detalle, Nolan dedicó tiempo a pensar cómo debía mostrar a Argos. El personaje está interpretado por tres perros diferentes para representar al animal sus distintas etapas de vida y todos pertenecen a la raza de podenco portugués, una de las más antiguas del mundo. Originaria de la península ibérica y conocida por su resistencia, lealtad y habilidades para la caza, encajaba perfectamente con la imagen del inseparable compañero de Odiseo.
Los podencos portugueses suelen vivir entre diez y quince años, por lo que el hecho de que Argos espere durante dos décadas el regreso de su amo convierte su historia en algo aún más increíble. Ese detalle, unido al poder simbólico de la escena, explica por qué un personaje con apenas un fragmento en el poema original sigue siendo capaz de emocionar miles de años después y por qué Christopher Nolan decidió reservarle un papel muy especial en su adaptación.
Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com
VER 4 Comentarios