Por qué 'Madre!' estaba condenada en CinemaScore y cuál es la relación entre las 19 calificadas con la temida "F"

El estreno de 'Madre!', la nueva película de Darren Aronofsky que llegará a nuestras salas el próximo 29 de septiembre, ha estado envuelto de un hasta cierto punto comprensible halo de controversia. Abucheos a su reciente paso por el festival de Venecia, polarización de público y crítica, y un director consciente de que mucha gente puede llegar a odiarla son síntomas de que, independientemente de nuestra posición ante ella, estamos ante una producción, cuando menos, delicada.

Los que estén siguiendo de cerca la trayectoria del filme se habrán percatado de que, durante los útlimos días, ha estado corriendo como la pólvora la noticia de que 'Madre!' ha recibido una terrible puntuación "F" —la peor posible— en CinemaScore; hecho que el propio director y la distribuidora Paramount Pictures han comentado públicamente sin pelos en la lengua y defendiendo el largometraje a capa y espada.

Pero, ¿Qué diantres es CinemaScore? ¿Qué implica tener una nota "F"? ¿Qué otras cintas han compartido esta infame categoría? Y, lo que es más importante, ¿es merecedora 'Madre!' de tocar fondo en esta escala? Vamos a intentar arrojar un poco de luz durante las próximas líneas sobre tan interesantes temas, y a comprender algo mejor los mecanismos —nunca matemáticos— mediante los cuales digiere el respetable los productos a los que se expone.

¿Qué es CinemaScore?

CinemaScore es una empresa de estudios de mercado estadounidense con sede en Las Vegas fundada en 1979 que, mediante encuestas realizadas al público tras la proyección de un largometraje, puntúa la experiencia del visionado, pronosticando la futura recepción del filme y ofreciendo una estimación de la recaudación que puede hacer en taquilla el mismo.

El proyecto nación cuando su fundador, Ed Mintz, terminó decepcionado tras un pase de 'Un detective barato' a pesar de ser un ferviente admirador de la obra del guionista Neil Simon. Escuchar a otro espectador quejándose y necesitando la opinión del respetable, ajena a la que pudiesen dar críticos y especialistas, impulsó a Mintz a crear su compañía, vigente hoy día.

El sistema de puntuaciones de CinemaScore emplea una escala similar a la de los colegios del sistema educativo norteamericano: cinco puntuaciones principales de la "A" a la "F" con opción a ser matizadas con un signo positivo o negativo —siendo "A+" la mejor y "F" la peor—. No obstante, el significado de cada letra en los resultados de CinemaScore difiere ligeramente del que tendría en un examen de matemáticas cualquiera. El propio Mintz lo explica del siguiente modo:

"CinemaScore tiene un algoritmo. Hace tiempo afinamos y analizamos hasta que dimos con el que creíamos que era el sistema perfecto. Si tienes cien papeletas y obtienes 20 A, 20 B, 20 C, 20 D y 20 F, en el colegio, sería una C. En nuestro sistema, es mucho peor; una B en el colegio equivaldría a una C en nuestro caso. Cuando empiezas a obtener puntuaciones B en CinemaScore, afecta al algoritmo y el resultado empeora progresivamente. Si tienes un veinte por ciento de ces, un veinte de des y un veinte de efes, puedes imaginar lo negativo que es."

La temida puntuación "F"

La peor puntuación posible en CinemaScore es tan infame como atípica. En los 38 años de trayectoria de la compañía, han sido tan sólo 18 —19 si incluimos en el listado la reciente incorporación de 'Madre!'— los largometrajes que han ostentado este —des—honor, pudiendo encontrar patrones en el listado que ayudan a percibir potenciales casos con riesgo a suspender estrepitosamente.

  • Cine de terror

De la mencionada lista de filmes catalogados con una "F", unos diez podrían catalogarse dentro del género de terror al uso, pudiendo dar con otros ejemplos que lo colinden abrazando el thriller. Entre ellos se encuentran la infame 'Alone in the Dark', 'The Devil Inside', 'Darkness' —sí, la de Jaume Balagueró—, 'Miedo Punto Com' o la australiana —y genial— 'Wolf Creek'.

Sin duda, el número de cintas de terror se antoja desproporcionado, y atiende a una mezcla entre irregularidad en la calidad de las obras y una tendencia a la decepción por parte de ciertos sectores del público: tanto de los más curtidos en la materia que se niegan a deglutir con una sonrisa en los labios más productos ramplones repletos de jumpscares, como de los neófitos que se encuentran con un terror menos propio de multisalas.

Por suerte, se está notando un cambio en esta dinámica de puntuaciones desde el estreno de 'Expediente Warren: The Conjuring', que obtuvo un "A-" y unos más que decentes resultados en taquilla. Desde entonces, largometrajes como 'Múltiple' —"B+"—, 'Déjame salir' —"A-"— o el fenómeno que está suponiendo la 'It' de Andy Muschietti —"B-"— nos hacen soñar con un panorama en el que el público por fin abrace por completo, y siempre hablando en términos generales, el género.

  • Géneros con vuelta de tuerca

Sin abandonar el terror, hablemos durante un momento de dos trabajos tan especiales como 'La bruja' y 'Llega de noche', puntuados respectivamente con una "C-" y una "D". Ambas ofrecieron una vuelta de tuerca al género que, acompañada de unas terribles y nada acertadas campañas promocionales, derivaron en un descontento por parte del público tras enfrentarse a producciones que no casaban lo más mínimo con las expectativas generadas sobre ellas.

Esta aproximación desde un prisma más personal y rupturista con las convenciones del género es un arma de doble filo que puede aproximar a los sectores del respetable más conscientes y preparados pero que, sin duda, frustrará hasta límites insospechados a la inmensa mayoría. Cualquiera que viese lo último de Robert Eggers en una sala de multicine abarrotada y ávida de sustos y golpes de sonido dará buena cuenta de ello.

  • Cineastas consagrados fuera de su elemento

Como estamos viendo, sacar al respetable de su zona de confort y jugar con las expectativas no parece muy buena idea. Sucede en lo respectivo al tratamiento del género, y ocurre lo mismo en cuanto a los directores se refiere; particularmente en casos en los que cineastas consagrados —y a ser posible con premios Oscar de por medio— rompen con su tónica habitual, creando filmes disonantes con su trayectoria.

Entre las 19 "efes" de la lista de CinemaScore encontramos muestras representativas de esto, como el de 'Bug', dirigida por William Friedkin; 'The Box', del cineasta de culto responsable de 'Donnie Darko' Richard Kelly; la versión de Steven Soderbergh de 'Solaris' y 'Mátalos suavemente', dirigida por Andrew Dominik, quien firmó el clásico moderno 'El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford'.

  • Estrellas desubicadas

Esto último puede aplicarse de igual modo a cintas en las que sus intérpretes protagonistas, asociados a ciertas tipologías de papeles y a determinados géneros en concreto, rompen con el status-quo de sus trayectorias y deciden jugar con sus registros y cambiar de aires radicalmente.

Tener a George Clooney protagonizando una película como 'Solaris'; a Meg Ryan, adalid de la comedia romántica, en un thriller como 'En carne viva'; o a Cameron Díaz encabezando un trabajo tan peculiar como 'The Box' —todas ellas calificadas con "efes"—, no asegura la puntuación más baja de CinemaScore pero, parece ser, ayuda a conseguirla.

El caso de 'Madre!'

Pese a haberme encantado, y no haber conseguido aún deshacerme del poso que me ha dejado dos días después de su visionado, he de reconocer que 'Madre!' es el prototipo de película destinada a ser marcada con una "F" gigantesca. Su —brillante— propuesta está destinada a cabrear a gran parte del respetable hasta límites insospechados y, además, cuadra a la perfección con los puntos repasados previamente en este artículo.

'Madre!' abraza sin miedo su naturaleza de película de terror, recogiendo los clichés del cine de casas encantadas e incluso coqueteando con el home invasion —intención de Aronofsky, según ha confesado en varias entrevistas—. Como no podría ser menos, la campaña publicitaria casa a la perfección con los cánones del género, envolviendo sus avances con violines estridentes y un pastiche de planos reconocibles para cualquier amante del horror cinematográfico.

El problema llega cuando nos damos cuenta de que lo último del director de 'Pi' es mucho más complejo de digerir que unos cuantos sobresaltos, salpicando con metáforas, subtextos y un imaginario alegórico dos horas de metraje de un tono y estilo que poco —o más bien nada— tienen que ver con las promesas de los tráilers. Las expectativas están rotas, y el enfado podríamos decir que justificado.

Para acabar de rematar, tenemos a Jennifer Lawrence en un papel completamente alejado del concepto que puede tenerse de su carrera —cuyo mayor riesgo se encuentra probablemente en la fantástica 'Winter's Bone'—. Asociada a blockbusters de corte juvenil como la saga de 'Los juegos del hambre' o los últimos filmes de 'X-Men', toparse con Lawrence en el cartel de 'Madre!' puede dar lugar a una frustrante confusión.

Por supuesto, CinemaScore no es infalible —para muestra están, entre otros, el éxito rotundo de la franquicia 'Paranormal Activity', puntuada en su inmensa mayoría con deficientes "C-"—, y parte de las malas reacciones pasan por un público que se lanza a ciegas a ver una película sin tener en consideración nada más que su cartelería o los nombres implicados. Aún así, no deja de ser curioso explorar los baremos mediante los que se rigen —sólo en ocasiones— los éxitos y fracasos de la industria.

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