Dura solo 4 capítulos, se acaba de estrenar en streaming y me ha fascinado. Una de las mejores novelas de la historia pasada por el filtro del creador de 'Adolescencia'

Jack Thorne deslumbra visualmente con la adaptación de William Goldling, pero se queda un poco atrás en sus pretensiones narrativas

Randy Meeks

Editor

La carrera de Jack Thorne, que hasta ahora había trabajado en 'Skins' o 'This is England' quedará marcada por siempre por 'Adolescencia'. La miniserie de Netflix causó tal revuelo en todo el mundo que tanto él como Stephen Graham tienen toda la atención cada vez que estrenan una nueva producción, como 'The hack' o, por supuesto, 'El señor de las moscas', la obra maestra reconvertida ahora en miniserie de 4 episodios que puedes ver en Movistar Plus+ y que podría tratar de reinventar la rueda pero, en su lugar, decide hacer una adaptación sólida, seria y con unas pretensiones artísticas que la convierten por derecho propio en una de las imprescindibles del año. 

Hay que cazar al cerdo

'El señor de las moscas' no lleva siendo relevante 70 años por casualidad: la novela de William Goldling habla de temas universales que a día de hoy siguen más en boga que nunca. La naturaleza humana que lleva a la lucha eterna entre la bondad y la maldad, una peculiar batalla de la violencia contra la razón, sigue siendo el tema protagonista en esta nueva versión. 

Esta miniserie se toma algunas libertades respecto al texto original de Goldling (añadiendo detalles al relato y aumentando en lugar de cambiando), pero no las suficientes como para revolucionarlo por completo. Como adaptación, esta nueva miniserie hará las delicias de los lectores, pero también sirve como obra que se sostiene por sí misma, aunque no sin imperfecciones narrativas.

Thorne como creador, junto a Marc Munden como director, han sido capaces de darle a cada capítulo una pátina visual irreprochable. Aunque a veces peque de ser excesivamente confusa en sus intenciones, consigue que desde el primer minuto, con Piggy levantándose mareado en medio de la selva, cualquier espectador se quede deslumbrado por su potencia artística. 

La serie, lejos de hacer la novela más accesible para un público moderno sin tiempo que perder, apuesta por centrar cada episodio en un personaje distinto y dedicar el tiempo que sea necesario para que comprendamos cada recoveco de la historia, estirándola por los lados si es necesario. El resultado es abrumador y fabuloso, pero puede no dar en la diana con todos los espectadores.

Claramente resbala en su presentación de los personajes, cuya personalidad es excesivamente clara desde el primer minuto. Piggy representa la voz de la razón, Ralph la bondad y el liderazgo y Jack la maldad autoritaria tan fácil de escuchar como difícil de racionalizar, y desde el minuto uno sus interacciones van en este camino, sin tiempo para las sutilezas

Sin embargo, sus actores infantiles consiguen que cualquier parte fallida del guion resulte creíble: su trabajo es espectacular e impide poner ninguna pega. En particular, David McKenna y Lox Pratt, al que próximamente veremos en 'Harry Potter' como Draco Malfoy, son capaces de crear un personaje simplemente con su fisionomía, algo al alcance de muy pocos.

Cuidado con la bestia

Cierto es que necesitas tener cierto interés en el aspecto artístico o visual para apreciar correctamente 'El señor de las moscas', porque su equipo está mucho más interesado en deslumbrar con primeros planos, montajes creativos y escenas espectaculares que en hacer que la trama de la novela avance de manera orgánica. El guion, en ocasiones, avanza a trompicones, y la falta de sutileza de la personalidad de sus personajes impide el misterio: no hace falta ser un lince para adivinar lo que ocurrirá en todo momento, aunque jamás hayas leído el texto original.

Esta falta de delicadeza narrativa no da al traste con la serie, que sigue siendo igualmente disfrutable, pero sí hace que el choque entre una narrativa visual que confía en su potencial y una en el guion que es inevitablemente más sencilla acabe explotando. En todo caso, depende de cada espectador, porque 'El señor de las moscas' no ha venido para hacer amigos con su propuesta, tan segura de sí misma como dispuesta a causar cierta polémica. A mí, en lo personal, me ha convencido y se ha convertido en una de mis series estrella de 2026, pero no es difícil entender a quien la desprecie por los mismos motivos. 

'El señor de las moscas' se mantiene bastante fiel a la novela original, pero cae en el error de no dar matices a sus protagonistas, dejándolo todo en manos de un escaparate visual tan espectacular y personal que puede llegar a parecer altivo. Por suerte, la historia original sigue siendo tan fantástica ahora como siempre, y su discurso social no ha caducado ni un ápice: a pesar de que parezcamos estar en una lavadora moviéndonos continuamente, en el fondo, la serie demuestra que todo sigue siempre igual. 

La eterna guerra entre la bondad, la maldad, el autoritarismo y la razón siempre dominará nuestra vida y siempre habrá un Piggy que sufra las consecuencias... por mucha razón que tenga.

En Espinof | 7 películas para el Día del Libro. Grandes adaptaciones de clásicos de la literatura española que podemos ver en streaming

En Espinof | Las series más esperadas de 2026

Ver todos los comentarios en https://www.espinof.com

VER 0 Comentario