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'Big Little Lies' regresa con fuerza a HBO en una temporada 2 que prolonga con naturalidad la vida en Monterey
Críticas

'Big Little Lies' regresa con fuerza a HBO en una temporada 2 que prolonga con naturalidad la vida en Monterey

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Nota de Espinof

HBO se marcó un gran tanto con ‘Big Little Lies’, tanto es así que no pudo dejar de lado la posibilidad de una segunda temporada cuando inicialmente estaba destinada a ser una miniserie. La novela de Liane Moriarty que tomaban de base ya estaba totalmente cubierta e incluso Jean-Marc Vallée, el director de todos los episodios de la primera temporada, dejó claro que no veía sentido a seguir adelante. Nada de eso importó.

Será el próximo 9 de junio cuando los espectadores puedan regresar a Monterey, pero en Espinof ya hemos tenido la oportunidad de ver los tres primeros episodios de esta segunda temporada y hemos quedado muy satisfechos con el resultado. Todo se siente como una prolongación natural de lo expuesto en los siete primeros episodios. Se pierde la fuerza de estar todo orientado a una gran revelación pero todo lo demás que hizo destacar a la serie sigue ahí. Y además añaden a Meryl Streep.

A partir de aquí encontraréis algunos spoilers de esta segunda temporada.

Las consecuencias del incidente

Streep

La muerte de Perry ha afectado de forma muy diferente a las cinco de Monterey, siendo Celeste y Bonnie las más afectadas. La primera por motivos obvios, pero es que además se sigue agarrando a esos momentos felices con su marido para no terminar de salir adelante. Un caldo de cultivo muy peligroso cuando tienes en casa a tu suegra haciendo preguntas sobre lo que realmente sucedió, y encima siendo muy persistente en sus pesquisas por otros lados.

De hecho, inicialmente Meryl Streep comparte más momentos con Reese Witherspoon, quizá beneficio de que la segunda sea productora de la serie, pero lo cierto es que todo lo relacionado a la particular investigación que desarrolla la primera se siente natural. Se nota que Mary Louise es una mujer con suficientes habilidades para conseguir lo que busca y también que quería tanto a su hijo que se resiste a aceptar lo que va descubriendo por el camino.

Más desconectada de todas ellas está Bonnie, muy afectada por haber sido ella quien acabase con Perry. Ese malestar es algo que se va cocinando a fuego lento, permitiendo a Zoe Kravitz mostrar el terremoto de emociones al que ha de hacer frente. Si tuviera que pronunciarse, algo me dice que Mary Louise acabará descubriendo lo que realmente sucedió a través de ella en un ejercicio de liberación. Qué sucederá después es lo que me encantaría ver.

Las debilidades de las cinco de Monterey

Temporada Dos Big Ittle Lies

Eso sí, que las demás hayan asimilado mejor lo sucedido no quita que cada una de ellas tenga que hacer frente a situaciones dolorosas que permiten a Witherspoon, Laura Dern y Shailene Woodley seguir exprimiendo su talento, y encima evolucionando a partir de la situación en las que las dejamos en lugar de alterarlas de forma radical. La serie opta por la continuidad en todos los frentes pero eso no conlleva resultar previsible.

Ese halo de intensidad que sobrevolaba en todo momento por la multitud de secretos y mentiras que hay en Monterey es algo que Andrea Arnold sabe captar a la perfección, aunque en esta segunda temporada se percibe un mayor interés por los microcosmos de cada una de las protagonistas. Ya sabemos de lo unidas que están, algo que se estableció de forma impecable en la primera temporada, y eso les permite volar libres… aunque esa expresión en realidad solamente encaje bien en el caso de Jane.

Escena

A decir verdad, esta segunda temporada parece más enfocada a las crisis matrimoniales y cómo eso influye en las protagonistas. En oposición a eso tenemos a Jane, quien parece repuesta de una experiencia especialmente traumática -recordemos que poco antes de la muerte de Perry le identificaba como su violador-. En algunos casos resulta más evidente en su actitud con otros personajes -quizá demasiado en el caso de Bonnie-, pero las grietas están ahí y van agrandándose.

En esa relativa fragilidad de la mayoría encaja muy bien la adición de Streep, ya que la actriz dota a la serie de una energía diferente en cada una de sus apariciones y sabe ajustarse muy bien a sus compañeras de secuencia, enriqueciendo así cada una de sus apariciones. Lo que no consigue es igualar la tensión a largo plazo que sí tenía la primera temporada, pero sí aporta algo diferente que te hace estar deseando ver cuál va a ser su siguiente movimiento.

En definitiva, ‘Big Little Lies’ regresa con fuerza en su segunda temporada y continuando de forma coherente lo que ya habíamos visto. Se ahorra una posiblemente cansina investigación policial -arranca varios meses después del final de la primera- para volver a centrarse en los personajes, lo que son y parecen ser. No sé hasta qué punto necesitábamos realmente continuar la historia, pero haciéndolo así de bien pocas pegas hay que ponerle a HBO.

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