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Lo mejor y lo peor de los Óscar 2019: Bradley Cooper y Lady Gaga enamoran, Stanley Donen y Dick Miller fuera del In Memoriam
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Lo mejor y lo peor de los Óscar 2019: Bradley Cooper y Lady Gaga enamoran, Stanley Donen y Dick Miller fuera del In Memoriam

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Pues ya está. Se acabó. Punto final a las cábalas, a los enfados, a las apuestas. La edición de los Óscar 2019 llegó a su fin y ahora toca mirar hacia delante y pensar en los grandes estrenos que ya están haciendo méritos para la edición del año que viene.

We are the champions in the shallow

Después de la alfombra roja, donde alucinamos con la belleza de Charlize Theron, la calva de Sam Rockwell (échale la culpa a Bob Fosse), la chulería de Jordan Peele o el vestuario de Spike Lee, haciendo casi más honor al ‘Glass’ de Shyamalan que a su película, llegó la hora de la verdad. Y en realidad, este año, era más que nuca la hora de la incertidumbre.

Nominaciones que sonaban un tanto aleatorias y políticas y un misterio a la hora de saber por dónde irían los tiros de las presentaciones hacían de este año una ocasión especial en el teatro Dolby. Al final no hubo sorpresas, claro.

Pero antes de ese final se elevó el telón y no apareció nadie haciendo vídeos ni monólogos de humor. Solo la mitad de Queen haciendo un breve medley. Lo cierto es que no quedó demasiado espectacular y además Javier Bardem se encargó de eclipsarlo por completo.

De lo que no hay duda es de lo reconfortante que resulta comprobar como todavía queda sitio para la magia: Lady Gaga y Bradley Cooper regalaron una actuación para el recuerdo que además se llevó uno de los (pocos) merecidos premios de la noche con la interpretación de la canción principal de la muy bonita 'Ha nacido una estrella'.

No teníamos maestr@ de ceremonias, pero el primer tridente de presentadoras, formado por las fabulosas Tina Fey, Maya Rudolph y Amy Poehler fueron directas al grano y dejaron claro que esto iba a ir muy, muy rápido.

No nos gustó tanto que los clips de cada uno de los nominados y nominadas ocupase tanto espacio de tiempo. Quizás ni siquiera hicieran falta. Si lo piensas un poco, hay un tiempo muy valioso ahí. Además, ya sabes, no hay discursos largos: hay discursos aburridos... salvo que seas Spike Lee.

Jason Momoa y Helen Mirren dejaron sus reinos para vestirse de humanos con clase y presentar un premio, haciendo una de las mejores parejas de la noche. Además, antes de la ceremonia, la estrella de 'Aquaman' reconocía que era la primera vez que acudía, acompañado de su esposa la mítica Lisa Bonet.

Momoa Mirren Oscar2019

Con prisa pero con pausas

Melissa McCarthy y Brian Tyree Henry se marcaron uno de los escasos momentos divertidos de la noche a la hora de presentar al ganador a mejor vestuario, premio que terminaría cayendo en 'Black Panther' para sorpresa de todo el mundo.

Por el contrario, uno de los momentos más incómodos y polémicos de cada año es el tributo a los fallecidos, y este año no ha sido menos, puesto que en el emotivo vídeo de homenaje no solo se echaron en falta la personalidad y carácter de clásicos como Dick Miller o Ricky Jay: es que Stanley Donen nos dejaba ayer y no apareció por ninguna parte.

Dio gusto ver a los nuestros, representados por Javier Bardem y el chef mierense José Andrés compartir escenario para presentar junto a Diego Luna la candidatura de la 'Roma' de Alfonso Cuarón, a la postre una de las triunfadoras de la noche. Lástima que entre los nuestros se encuentre un Rodrigo Sorogoyen que se quedó sin premio por su cortometraje 'Madre'.

Dejando a un lado la polémica, que bombardeará todos los flancos ('Green Book' mejor película, Rami Malek, los premios a una película dirigida por el "apestado" Bryan Singer...), no podemos evitar suspirar mientras lamentamos que esta especia de sálvese quien pueda ha evitado piezas tan deseadas como ver juntos a Mike Myers y Dana Carvey muchos años después de 'Wayne's World' (meta) presentando la película de Queen.

La gala de los Oscar 2019 será estudiada en el futuro y objeto de locas teorías de conspiración. ¿Nadie quería presentar una ceremonia donde la industria consagraba (otra vez) el trabajo de alguien bajo sospecha? ¿En realidad no había nada que salvar y querían finiquitar rápido el asunto? ¿Estarían los invitados ansiosos por salir pitando y agarrar el cebollón del año?

De momento solo podemos esperar un año más hasta ver qué director mexicano será el siguiente en alzarse con la preciada estatuilla. Con todo, y a pesar de las "rebajas", queda claro que en Hollywood se descuelgan estrellas del cielo con más elegancia que aquí.

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