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'El contenedor': la impactante premisa del reality de Antena 3 queda enterrada bajo una manida moralina
Críticas

'El contenedor': la impactante premisa del reality de Antena 3 queda enterrada bajo una manida moralina

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"Las chicas tienen tres cosas que taparse, los chicos solo una". "¿Qué te quitas antes, las bragas o el sujetador?" De reflexiones así está plagado 'El contenedor', el último reality de Antena 3 que la cadena estrenó anoche. Un programa cuyo objetivo es concienciarnos de lo innecesarias que son las pertenencias y la acumulación de cosas.

La premisa es sencilla: cuatro familias/casas serán despojadas de todas sus pertenencias y enseres, ropa incluida que son trasladadas a un contenedor situado a 1 kilómetro de casa. Cada día, tendrán un momento para ir a ese contenedor y coger una cosa por persona. El resto del día deberán ingeniárselas para hacer su vida normal (si tienen que trabajar, irán a trabajar como puedan).

Nos encontramos con la adaptación del formato 'Life Stripped Bared' y que Atresmedia ha tenido unos dos años en el "contenedor" ya que se empezó a grabar allá por otoño de 2016. Aunque hayan tardado en decidirse, con un estreno veraniego y sin apenas gran promoción, la propuesta de Antena 3 consiguió liderar el día de ayer (que tampoco es que fuese un día super competido).

En esta primera entrega conocemos a tres de estas cuatro casas: Lidia y Dani de Sabadell; Marina y Desiré y la familia Izquierdo Viceo. La ausencia de la cuarta casa (unos compañeros de piso de Valencia) solo se puede explicar por temas de montaje, pero la verdad es que hubiera preferido que se hubieran decantado por dividir: en un episodio presentan dos y al siguiente los otros dos. O por meterlos a todos en el mismo programa.

Cuando lo importante es la moraleja y no hacer televisión

Aún así, tampoco es que sobren momentos en esta primera entrega llena de reflexiones tontas, ataques de pudor, dudas, incomodidades, excursiones y esa moraleja de que no hace falta tanto para vivir. Una reflexión que, por otro lado, parece una lección dedicada a chicos de 15 años y menos. A la altura de "el dinero no da la felicidad".

Como suele ocurrir en este tipo de realities, aquí se gira en dos factores: el casting y el propio montaje/guion para hacer que las cosas funcionen. En 'El contenedor' no terminan de funcionar 100% ni lo uno ni lo otro. La pareja que más juego ha dado en esta primera hora de programa es la de Dani y Lidia... y tampoco es que sean los personajes del año.

El Contenedor

Por otro lado, creo que la narración no le hace ningún favor. Sobre todo porque procura repetir una y otra vez las normas y el objetivo del juego. Dejando claro, desde el comienzo, que lo importante es la moraleja que aprendan. No va a haber giros, no va a haber nada más que la vida de estos. Y tienen una serie de episodiso que llenar con los mismos ingredientes.

A pesar de su premisa algo morbosa e incluso traumática en cierto nivel emocional, 'El contenedor' no deja de ser un reality ligero que, sin duda, es más interesante e impactante para los propios implicados que para el espectador. Un programa tan entretenido como olvidable.

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