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'Un día más con vida': espectacular crónica que cuestiona el papel del reportero en tiempos de guerra
Críticas

'Un día más con vida': espectacular crónica que cuestiona el papel del reportero en tiempos de guerra

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Nota de Espinof

Presentada en el Festival de Cannes y ganadora del Premio del Público en San Sebastián, 'Un día más con vida' es una de las películas más singulares y admirables que han llegado a la cartelera en este 2018 que nos está dejando una cosecha cinematográfica de lo más interesante (aquí están mis estrenos favoritos, de momento).

'Un día más con vida' ('Another Day of Life') se basa en las memorias de Ryszard Kapuściński y ha sido realizada por Raúl de la Fuente y Damian Nenow. Esta coproducción (de España, Polonia, Bélgica y Alemania) destaca por su llamativa combinación de documental con ficción animada, proponiendo un espectacular viaje a Angola durante la Guerra Fría, para recuperar una gran historia que merecía ser trasladada a la pantalla.

Un día más con vida

En especial, por la labor de su protagonista, Kapuscinski, un periodista polaco que se trasladó al país africano para informar de la guerra civil, después de que Angola se declarase independiente. La excolonia de Portugal posee valiosos recursos y se convierte en un territorio codiciado para las dos grandes potencias que competían por el mundo como si fuera una partida de ajedrez: Estados Unidos y la URSS.

La Guerra Fría provoca dos bandos en Angola, y nuestro héroe polaco entiende que debe contar la historia de los más desfavorecidos, de los que tienen todas las de perder, que en este caso son los simpatizantes comunistas. En principio, su causa suena justa, dar el poder al pueblo, no volver a ser controlados por una potencia extranjera que explote sus riquezas; esto último es lo que pasaría si ganan los americanos, según nos dice el film.

'Un día más con vida' propone un asombroso viaje al corazón de un país en guerra

Así que Kapuscinski se lanza a buscar a un militar portugués que abandonó su patria y se dedica a ayudar y entrenar a los angoleños rebeldes que se niegan a dar un paso atrás después de lograr la independiencia. Comienza de este modo una aventura casi suicida, tan increíble que parece inventada.

Precisamente, por ese motivo los autores de 'Un día más con vida' quisieron alternar la parte animada, la recreación del relato, con fragmentos documentales, porque la historia de Ryszard Kapuscinski podía resultar demasiado increíble. A través de entrevistas podemos escuchar testimonios de auténticos protagonistas, de amigos del reportero, que corroboran lo que vemos narrado con una animación creativa y hermosa.

Los cineastas sacan partido a la animación para componer escenas oníricas muy vistosas que aportan un toque especial a la película y funcionan como contrapunto de una historia cruda y dramática. Ahora, como dicen los ingleses: no es mi taza de té ("It's not my cup of tea"). Nunca termino de conectar con 'Un día más con vida' por mucho que reconozca sus méritos.

Es una película diferente, bonita e interesante, que invita a la reflexión además de contar una historia importante y reivindicar a un hombre extraordinario. Por tanto, aplaudo el trabajo de sus responsables y celebro que 'Un día más con vida' haya llegado a los cines. Hacen falta más películas así.

Un día más con vida
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