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Se prepara una película sobre ‘Astro Boy’, de Osamu Tezuka

Se prepara una película sobre ‘Astro Boy’, de Osamu Tezuka
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Los estudios de animación Imagi, con sede en Hong-Kong, han hecho una oferta a Producciones Tezuka por los derechos del niño robot ‘Astro Boy’ (Tetsuwan Atom en japonés) para producir un largometraje que se estrenaría en 2009.

‘Astro Boy’ es una creación del padre del manga, Osamu Tezuka, autor que murió en 1989. Actualmente, se publica en España por la editorial Glènat, el último número aparecido es el 15 y aún quedan otros 6. Atom es un robot con forma de niño que lucha junto con sus amigos para combatir a los enemigos que atacan el mundo, a la vez que combate sus problemas para adaptarse al mundo de los humanos.

En 1963 se hizo una serie de televisión de ‘Astro Boy’. En 1964 Fuyunori Gobu y Rintaro llevaron a cabo otra adaptación. En 2003 se hicieron 50 episodios de 30 minutos de animación y un video juego. La serie reciente, que emite ahora el canal Cuatro, no es muy buena, pues tomaba únicamente los aspectos de acción y ciencia ficción, cuando las obras de Tezuka tienen muchísimos más valores y una profundidad como pocos autores consiguen. El espíritu del creador no estaba reflejado en absoluto.

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Genndy Tartakovsky, creador de ‘Las supernenas’ y de ‘El laboratorio de Dexter’, y la productora Lisa Henson, presentaron un proyecto de adaptación de ‘Astro Boy’ a la productora Sony, que finalmente cayó. No se puede negar que a Tartakovsky le gusta Tezuka, pues no hay más que ver la influencia del manga que tienen sus dibujos y en especial el parecido entre el peinado de Cactus o Buttercup con el de Astro Boy. El moscovita ahora está preparando ‘The Power of the Dark Crystal’, una secuela a ‘Cristal oscuro’, de Jim Henson.

Charlie Bean, dibujante de story boards de 'Las supernenas' y 'El laboratorio de Dexter', tiene una serie con un estilo muy tartakovskiano y con un título y un concepot que no sé si os sonarán a algo: 'Robotboy' , un monísimo robot que sueña con convertirse en un niño de verdad. Ahora me diréis que los creadores de 'Robotboy' no han copiado a Tezuka, sino que el japonés se inspira en 'Pinocho', de Carlo Collodi. Ciertamente, el tema de los androides o seres generados artificialmente que quieren ser seres humanos es recurrente en Tezuka, pero incluso él reconoce su fuente cuando le pone de nombre Pinoko a la más niña creada en un quirófano más encantadora. Y hay que tener en cuenta que Pinocchio en italiano se pronuncia "pinoquio".

Los estudios de animación Imagi, con sede en Hong-Kong, trabajan actualmente en la producción de una versión animada por ordenador de las ‘Tortugas Ninja mutantes’.

Tezuka es uno de los autores más prolíficos del mundo, a pesar de haber muerto a los 61 años. Con ayuda de su estudio, sacó 150.000 páginas en las que hacía tanto el guión como los dibujos. En España se están comenzando a editar sus obras, pero apenas hay un pequeño porcentaje en las tiendas de todo lo que creó Osamu Tezuka. Además de prolífico, es un autor variado, que ha tocado todos los temas y estilos y a quien se le deben todas las marcas de fábrica del manga: los ojos grandes, las caritas redondas. Incluso el llamado Soho Manga, es decir, el manga romántico y cursi, parte de su curiosa historia ‘La princesa caballero’, editada en España en tres tomos, que, lejos de ser una ñoñez como posteriores obras de este género, tiene una gran profundidad y hasta un primitivo mensaje feminista que hoy en día estaría muy de actualidad tanto en Japón como en España donde ambas dinastías se veían en la encrucijada de eliminar la ley sálica al haber tenido descendencia femenina.

‘Astro Boy’ es una obra un tanto primitiva de Tezuka, comenzó a aparecer en 1952. El niño robot es una constante en él: personaje monísimo que despierta una ternura tremenda, pero que protagoniza unas historias truculentas y hasta crueles, a veces. En esa línea, Tezuka crearía también a Pinoko, de ‘Black Jack’, a Kimba, de ‘Jungle Taitei’ (‘El emperador de la jungla’) —que Disney trató de plagiar descaradamente con su Simba de ‘El rey león’, pero al final tuvo que pagarle los derechos a los herederos de Tezuka—, a Kenichi, de ‘Metrópolis’, a Unico, el unicornio, al niño del ojo en la frente y a muchos otros niños, niñas o animales que aparecen episódicamente en otras obras.

Su faceta más seria y política podría decirse que está representada por ‘Adolf’ y ‘MW’, ambas publicadas en nuestro país y que recomiendo fervientemente. Más cercanos a lo histórico, pero también con mucho mensaje social y político, están 'Buda’, ‘El árbol que da sombra’ y algunos episodios de ‘Fénix’, que en general es más fantástico y de ciencia ficción. En cualquiera de las obras de Tezuka encontraréis que la capacidad narrativa de este autor supera a la de cualquier obra, no ya de manga, incluso de cómics de otros países y de literaura. Sus historias, siempre despiadadas y en ocasiones incluso desagradables, son absolutamente únicas y atrapan al lector de forma irremediable. Por algo en en Japón se le llama también ‘Manga no Kamisama’ (litaralmente “Dios del manga”). Podría explayarme mucho más, obra por obra, pero tampoco es éste el lugar.

Si Tezuka es el padre del manga, también lo es del animé. Ferviente admirador de Walt Disney, decidió aplicar sus técnicas de animación industrial y su estética en Japón (de ahí los ojos enormes de los mangas: son una imitación de Walt Disney). Los estudios de Tezuka produjeron exitosas series de animación basadas en sus mangas, como ‘La princesa caballero’, que se conoció como 'Choppy y la princesa', las ya mencionadas de ‘Astro Boy’ y ‘Kimba, el león blanco’, plagiada, como ya he dicho, por Disney en ‘El rey león’ (numerosos sitios web apuntan detalles sangrantes).

En el terreno del largometraje, son destacables la carísima producción ‘Fénix 2772’ y el primer intento serio de hacer animación para adultos con la controvertida ‘Cleopatra’, de elevado contenido erótico y con escenas homosexuales que escandalizaron al público de la época. Hacia el final de su carrera, realizó varios cortometrajes de intención más ateta y artística (como ‘Jumping’ ‘Broken Down Film’ o ‘Story of a Street Corner’) que son una auténtica maravilla. 'Metrópolis' de Rintaro, con guión de Katsuhiro Otomo ('Akira', 'Steamboy'), se basa en una de sus creaciones primerizas que es una de sus pocas obras cortas. Aquí se puede consultar su filmografía.

Sobre la publicación de obras de Osamu Tezuka en España: de ‘Black Jack’ hizo una edición Glènat hace años, desordenada e incompleta. Se habla siempre de una posible reedición, con todos los capítulos, pero nunca llega a aparecer. Esta editorial está publicando, como ya he dicho, ‘Astro Boy’, y ha publicado ‘Metrópolis’ y ‘La princesa caballero’. Planeta Agostini, por su parte, ha contribuido con un incompleto ‘Fénix’, con ‘El árbol que da sombra’, ‘Buda’, ‘Adolf’ y ‘MW’. La editorial Otaku Manga, tiene ‘Ayako’, ‘Crimen y Castigo’ y ‘La oda a Kirihito’, donde trata, al igual que en 'Black Jack' y 'El árbol que da sombra', temas médicos, pues, como se puede comprobar en esta última obra, todos sus antepasados se dedicaron a la medicina, carrera que él mismo estudió, pero que nunca llegó a practicar, aunque sí a desarrollar en historietas.

En Francia e Italia, las publicaciones van mucho más avanzadas y tienen obras como ‘Nanairo Inko’ (el guacamayo de los siete colores), ‘Vampiros’, ‘Unico’, ‘Barbara’, la continuación de ‘Fénix’, ‘El cráter’, ‘El niño de los tres ojos’, ‘El príncipe Norman’, ‘Dororo’ —de la que hay un video juego y se prepara una película— y una biografía de Tezuka hecha por su estudio también a través de viñetas. A pesar de que en estos países hay mucho más publicado que en España, en Occidente sigue habiendo muchísima obra inédita del creador japonés.

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