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Cárdenas, el cuñado ideal (según Arús) que se convirtió en un perfecto renacentista
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Cárdenas, el cuñado ideal (según Arús) que se convirtió en un perfecto renacentista

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Cantante, escritor, productor, guionista, director, presentador, locutor… Javier Cárdenas es el ejemplo perfecto de hombre del renacimiento. Lástima que estemos hablando del renacimiento en clave de prime time televisivo nacional o de las ondas y emisoras tempraneras más castizas y nerviosas de la radio española.

Nacido en Barcelona hace 47 años, aprendió a moverse en el medio bajo el manto protector de su cuñado, nada menos que Alfonso Arús (55), pareja desde hace treinta años con la hermana del director de FBI (Frikis Buscan Incordiar, 2004), Angie Cárdenas, otro rostro popular de la televisión catalana desde hace más de una década con la que ha vivido altibajos bastante intensos, pero eso es harina de otro costal.

Al ataaaqueeerrrrl

1992 fue un año muy importante para ese país que entonces conocíamos como España. La Expo y los Juegos Olímpicos estaban bien, pero nada podía hacer sombra al mejor programa de la historia de Antena 3: Al Ataque.

El programa paródico, dirigido por Alfonso Arús, hizo historia en la televisión nacional después de conquistar la televisión catalana en una maniobra que Buenafuente repetiría unos años más tarde. En el espacio se incluían gags, videos domésticos, parodias o imitaciones en un formato muy parecido a Força Barça, uno de sus hits en la televisión local.

Cárdenas y Carlos Jesús

El estilo del programa quedó marcado por sus responsables: aquello era “cutre-salchichero" y se caracterizaba por una producción extremadamente barata, con personajes caracterizados con inolvidables caretas de látex y cromas de baratillo.

El niño del mechero, el otro Butragueño y Carlos Jesús, el primer personaje friki de culto de la televisión nacional, salieron de ahí. Personajes que nos provocaban unas carcajadas difíciles de soportar en nuestra adolescencia.

Crónicas Marcianas: la hora de Cárdenas

Esta experiencia sirve a Cárdenas para ser foco de referencia en programas como Sal y pimienta y No estamos locos entre los años 1994 y 1997, edad de oro en las cadenas autonómicas.

Otro hito en su carrera fue presentar Vídeos de Primera en 1997. Tras unos cuantos programas de radio y petarlo en Telemadrid en Gente con Chispa (sustituyendo al inmortal Jesús Vázquez), aterrizó en Marte.

En 2002, cuando el programa de Javier Sardá estaba más que asentado y lideraba la noche nacional como nunca nadie más supo hacer (sin contar el primer año de Buenafuente), el zorro de Cárdenas se incorporó junto a su flota de hombres fenómeno de los que reírse con nocturnidad y alevosía.

Repescando entre viejas leyendas descubiertas en su periplo en la competencia y algo terriblemente elogiable si tenemos en cuenta que no existía internet, Cárdenas recuperó la sección favorita de España: “Riámonos de las desgracias ajenas”.

Resucitando a mitos como Carlos Jesús, pero descubriendo a colosos eternos como Carmen de Mairena o Pozí, Cárdenas seguía exprimiendo el limón de la tara divertida. O no.

Un premio Ondas, dos de la Academia de la Televisión y seis TP de Oro demuestran que el esfuerzo que suponía mantenerse despierto teniendo clase al día siguiente merecía la pena.

Ambiciones: cosas que hacer antes de morir

Crónicas Marcianas llegó a su fin en pleno verano de 2005. Como todo apuntaba al fin de una era, la estrella en la sombra supo moverse rápido y sobre seguro con sus dos siguientes movimientos: rodar una película y grabar un disco.

FBI (Frikis Buscan Incordiar) era el engañoso título de su primer y hasta ahora único largometraje, un viaje a los infiernos del peor Summers de cámara oculta con una diferencia de peso: mientras Summers se reía de y con la gente de la calle, de ti y de mí, Cárdenas aprovecha la ocasión para colocar al borde de la muerte a personajes caídos en desgracia, lo que hace gracia hasta cierto punto. Os lo digo yo, que la vi en el cine.

También queda más o menos claro de dónde podría venir la otra ambición de Cárdenas: estar cachas. De ser un tirillas, algún castañazo se habría llevado de gente pasada de revoluciones y tan enfadada como el mismísimo Arlequín.

Claro que no todo era columpiarse con los pobres, a veces acertaba con las bromas. Aunque fuera a costa de impactar en el ocio del jubilado español.

Del disco podríamos dedicar un post especial en cualquier otro momento. Por si la curiosidad quema tus entrañas, lo tienes en Spotify.

Connecting People

España es un país especial. Tan especial como para que Javier Cárdenas presentase la gala del décimo aniversario de la edición española de Rolling Stone, nacida en 1999 con Alejandro Sanz en portada. ¿Lo vais pillando, verdad?

Actualmente Javier Cárdenas suele pasar bastante tiempo en los tabloides, pero siempre por razones más o menos equivocadas. El director de Levántate y Cárdenas, un programa que lo peta desde hace años en Europa FM, no duda en dar información privada y datos personales de usuarios de Twitter que no comulgan con él en directo o afirmar joyas del calibre “Hitler no fue un dictador, fue un socialista convencido”, bromas (o no) que a otros les ha salido bastante más caro.

Durante los últimos 6 años consecutivos Levántate y Cárdenas ha sido el programa radial con más aumento de oyentes, algo que tampoco sorprende en un país donde Pablo Motos bate récords de audiencia con un programa que, guste más o menos, funciona como un tiro. Eso sí, las últimas polémicas han bajado por primera vez el número de oyentes del programa.

quien-cardenas-datos

Compartiendo medio con Motos pero en una cadena mucho más cutre-salchichera, por aquello de no perder nunca sus orígenes, Cárdenas llegó a Televisión Española con polémica, ya que además de presentador, el hombre ejerce como productor y ahora también tiene el control de un producto que anteriormente estaba en manos de Gestmusic.

Cárdenas en Hora Punta

El programa es un “variedades” de toda la vida. De un variedades muy Tve, para qué engañarnos, donde todo va rápido y resulta superficial. El consejo de administración de RTVE dio luz verde a una nueva temporada del programa la pasada primavera, a pesar de que el show tiene una cuota de pantalla del 8-9%, bastante por debajo de la media de la cadena.

Javier Cárdenas, el hombre, remueve conciencias allá donde va, y sirva como ejemplo la última declaración del siempre certero Ernesto Sevilla:

El caso es que toda esa libertad de movimiento, estar siempre en boca de todos o tener hasta su propia canción personal, todo eso, solo está al alcance de unos pocos elegidos.

Por si fuera poco, la confianza en Cárdenas se mantiene en la cadena (pública), que también ha dado luz verde a Pura Magia, un talent show sobre magia que, curiosamente, carece de la misma.

A ver si el problema real lo va a tener la cadena…

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