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'Las escalofriantes aventuras de Sabrina' vuelve a Netflix con una temporada 3 que mantiene todas las diabólicas virtudes de la serie
Críticas

'Las escalofriantes aventuras de Sabrina' vuelve a Netflix con una temporada 3 que mantiene todas las diabólicas virtudes de la serie

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‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’ al fin ha regresado a Netflix con su tercera temporada -o Parte 3, que es como prefiere llamarlo la plataforma por motivos que no termino de entender, ¿quizá un tecnicismo contractual?- y lo ha hecho con un arranque más dinámico que en anteriores ocasiones -ojo con los spoilers a partir de aquí-.

Tampoco les quedaba otra a sus responsables si no querían dejar cierta sensación de estancamiento, pero el gran dilema que dejaron al final de la anterior tanda de episodios se aborda, por lo que el rescate de Nick se convierte en la primera obsesión de una Sabrina que tendrá que lidiar con otros muchos problemas, entre ellos la delicada situación del infierno tras el aprisionamiento de Lucifer. Todo ello manteniendo sus virtudes y también el principal problema de la serie.

Ojalá episodios más cortos

Imagen Sabrina

He de confesar que ya me había olvidado de lo que más me había molestado en las dos anteriores entregas de ‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’: los episodios duran demasiado. Es verdad que sobre el papel así tienen espacio para atender mejor a todos los personajes, aunque luego siempre se deja bastante de lado a algunos, en esta ocasión en los dos primeros episodios que he podido ver son las dos tías de la protagonista las que acaban relegadas a un muy segundo plano.

Una hora por episodio es simplemente demasiado para una serie que en todo momento busca ser una especie de versión evolucionada de una serie de The CW, el canal norteamericano en el que iba a emitirse originalmente, con toques de 'Buffy, cazavampiros'. Además, acaban diluyendo un poco la fuerza de las tramas. Esto no se nota tanto en el primer episodio porque el rescate de Nick es algo con más recorrido e implicaciones, pero la colecta del alma del heladero en la segunda arranca con fuerza para acabar un tanto perdida en beneficio de otros aspectos que interesan más a la serie.

Me estoy dando cuenta de que por mis palabras puede parecer que la serie se me ha hecho pesada cuando simplemente es que tiendo a disfrutar bastante más del inicio de sus episodios que del tramo final. La serie se ha caracterizado siempre por abordar desde la ligereza cuestiones más jugosas de las habituales en una serie adolescente, siendo en la faceta mortal de la protagonista donde se parece más a otras pero midiéndolo todo más, lo cual podía llevar en ocasiones a marginar un tanto de la trama a sus amigos humanos.

El camino a seguir en la Parte 3

Escena Sabrina

Roberto Aguirre-Sacasa, creador y showrunner de la serie, maneja bastante mejor su integración en la otra vida de Sabrina. Pronto habrá que retomar sus preocupaciones mortales y veremos si sigue siendo el caso en episodios venideros, pero lo bueno de todo esto es que se ha hecho al mismo tiempo que se plantean las que están llamadas a ser las dos grandes tramas de temporada, entre las que existe un claro paralelismo: la sucesión en el poder.

Por un lado, Sabrina se ha valida de una argucia legal para hacerse con el poder en el Infierno, pero está claro que va a tener que hacer frente a diferentes amenazas si quiere conservarlo -aunque ella misma deja claro al final del primer episodio que ya verá si simplemente quiere hacerlo cuando llegue el momento de tomar una decisión definitiva-, mientras que en la Tierra el liderazgo de la Iglesia de la Noche también está en el aire.

Por ahora no hemos visto demasiado de esos juegos de poder que tanto podrían dar de sí, pero al menos ha conseguido que la alternancia entre un lugar y otro mantenga el mismo nivel de interés. Si a eso le añadimos que incluso la protagonista se ve también afectada cuando ella cree poder tener sus oasis de tranquilidad -reflejados en el segundo episodio por esa una escena musical correcta pero lejos de ser memorable-, encontramos una serie más compacta.

En resumidas cuentas

‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’ ha vuelto con fuerza a Netflix y lo único que puedo echarle en cara es que sus episodios siguen siendo demasiado largos. Ya sé que hay otras serie que se disparan hasta esta duración, pero el tono de la que nos ocupa lleva a que los capítulos de transición, que acaban siendo la mayoría, se vean afectados por ella. Por lo demás, sigue siendo un pasatiempo diabólico de lo más disfrutable.

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